lunes, 31 de julio de 2017

CRÍTICA: "La Doña" (Telemundo y Argos, 2016)

Había visto su primer capítulo cuando se estrenó en Estados Unidos, allá por noviembre, y no me disgustó. Cuando supe que Nova la estrenaría en España me decidí a verla por internet, aunque siguiendo más o menos el ritmo de emisión del canal. La comencé en abril y la terminé a mediados de julio. Esta es mi crítica de “La Doña” (Telemundo y Argos, 2016).

[¡OJO! Si estás viendo esta telenovela o tienes pensado hacerlo, quizás no deberías leer esta crítica. Contiene o puede contener ‘spoilers’ que hacen aconsejable su lectura después de haber visto la historia].

SINOPSIS
Altagracia Sandoval (Aracely Arámbula) es una poderosa e implacable mujer. Preside una importante empresa de construcción y controla, con su poder, medios, justicia y políticos. Se encuentra casada con Felipe Valenzuela (Carlos Torres), un diputado al que no ama y  al que permanece unida solo por interés.
*Logotipo de la telenovela.
Bajo esa apariencia de empresaria poderosa se esconde una frágil mujer cuya vida se trastocó veinte años antes, al ser violada por cinco hombres, autodenominados ‘Los Monkeys’, en los carnavales de su tierra, Veracruz. Cinco hombres que además de abusar de ella también mataron a sus padres y a César, su novio y gran amor.
Tras la tragedia, su hermana y ella fueron criadas por su tía Yesenia (Rebecca Jones) quien la convirtió en una mujer fría y ambiciosa. Siguiendo los consejos de Yesenia consiguió seducir y dejar en la ruina a Lázaro (Odiseo Bichir), un constructor para el que había comenzado a trabajar y al que achacó la paternidad de una hija concebida por uno de sus violadores y a la que abandonó nada más nacer.
Altagracia oculta por años su pasado. Sin embargo, ese pasado la ha acompañado durante toda su vida y las ganas de vengarse de sus violadores se avivan con la llegada a su vida de Saúl Aguirre (David Chocarro), un joven abogado del que se enamora perdidamente. Lo que Altagracia desconoce es que en Saúl también ha puesto sus ojos Mónica (Danna Paola), una veinteañera alegre y dicharachera que es, en realidad, su hija, a la que abandonó al nacer.

DATOS y TRÁILER

120 capítulos. México (Telemundo y Argos), 2016. Productoras ejecutivas: Mariana Iskandarani, Carmen Cecilia Urbaneja y Gabriela Valentan. 

PERSONAJES y ACTUACIONES
La telenovela tiene una protagonista absoluta, que es Aracely Arámbula. He tardado en cogerle el punto al personaje, quizás porque es muy distinto a lo que ha venido haciendo Aracely, con un toque de villana que nada tiene que ver con Gabriela Suárez o con Lucía Durán.
*Aracely Arámbula es Altagracia Sandoval.
Altagracia es una protagonista diferente, con un carácter forjado por esa tragedia por la que tuvo que pasar siendo una adolescente y que le marcó la vida. Es una mujer independiente e inteligente, una empresaria astuta y una ‘femme fatal’ con los hombres. Aracely se marca un buen tanto para, quizás en su próximo proyecto, convertirse en una villana en sentido estricto. Al final ha terminado por gustarme mucho el personaje y cómo lo lleva Altagracia. Siento, sin embargo, que se han centrado mucho en ‘La Doña’ y poco en Altagracia, pudiendo haberse explotado un poco más la parte humana del personaje, especialmente en su relación con su hija, relegando cuestiones importantes casi al final. ¿Está enamorada de Saúl? Yo creo que al principio sí, tras una fase de deseo. Luego se convierte en una obsesión, propiciada por el recuerdo de César, al que ve constantemente en Saúl.
*David Chocarro es Saúl Aguirre.
David Chocarro interpreta a Saúl, un galán muy criticado por su actitud para con Altagracia y Mónica. Para mí es uno de los galanes más humanos que he visto, por una sencilla razón: está confundido durante buena parte de la historia. No sabe, ni llega a saber nunca qué siente por Altagracia. Y en consonancia, tampoco llega a tener claro qué siente por Mónica. Se le ha criticado que haya jugado un poco con las dos y ese cacao sentimental, pero ahí radica lo humano del personaje. Para mí, Saúl sintió un gran deseo por Altagracia, un deseo que dio paso al amor. Sin embargo, creer a Altagracia la responsable de matar a su padre le hace fijarse en Mónica, con la que vive algo parecido, aunque en este caso da la impresión de que el deseo deriva en cariño y no en amor. Prueba de ello es que Saúl no deja de pensar en Altagracia, aún estando con Mónica y que después de estar con Mónica recala nuevamente en un par de ocasiones en los brazos de Altagracia.
Llevaba años sin ver a Chocarro y aunque al principio lo vi un poco raro, sí que conforme va desarrollándose el conflicto de su personaje lo he visto mucho más natural y además ha conseguido tener química tanto con Aracely como con Danna, marcándose grandes escenas con ambas.
*Danna Paola interpreta a Mónica.
Danna Paola cierra el triángulo principal, interpretando a Mónica. No le ha debido de costar mucho, porque, por lo que vi en vídeos con sus fans y detrás de cámara, Mónica es muy Danna en lo que a carácter y forma de ser se refiere. No la conocía y me ha sorprendido mucho, especialmente porque el personaje pasa por situaciones muy crudas, con escenas con mucha carga emocional que ella resuelve sin problemas. Se le notan los años de trayectoria que tiene encima, aún pese a ser tan joven.
Tres grandes actores arropan a los protagonistas. La primera, Rebecca Jones, como Yesenia, un personaje que evoluciona y que pasa de ser una interesada mujer incapaz de vivir para otra cosa que no sea el dinero, a una tierna madre de familia, tras encontrar el amor. Rebecca nunca decepciona y brilla una vez más con este personaje. Me dio mucha pena su final y ver que, con el juego que pudo dar en la recta final de la telenovela, decidieran hacer lo que hicieron con Yesenia.
*Rebecca Jones es Yesenia.
Junto a ella está otro grande, Odiseo Bichir, que interpreta a Lázaro. Lo mismo que dije para Rebecca puede predicarse de Odiseo, con el añadido de que consigue escenas muy tiernas y emotivas con Danna Paola, su hija en la historia.
La tercera gran actriz es Gabriela Roel, que da vida a Azucena, la sufridora madre de Saúl. Gabriela ha hecho un muy buen trabajo, aún cuando su personaje, para mí, debió tener algo más de peso en la historia.
En el entorno de Altagracia se concentran diferentes personajes, sobre los que ejerce algún tipo de poder. Comenzando por su familia, Altagracia ejerce  un control total sobre su hermana Regina, interpretada por Andrea Martí. Su papel en “La querida del Centauro” no fue muy trascendente, pero aquí se ha podido lucir y ha hecho un personaje adorable que me ha permitido conocer mejor a esta actriz. Andrea ha encajado genial con Aracely y con Michelle Olvera, que interpreta a Isabela, su hija en la historia. Ha tenido también una química preciosa con Carlos Torres, que se mete en la piel de Felipe, uno de mis personajes favoritos. Un hombre que despierta del letargo en el que lo ha tenido Altagracia durante su matrimonio para hacer política de verdad y que acaba pagando caro el revelarse contra ‘La Doña’. Gran trabajo el de Carlos, al que conocía de “El Señor de los Cielos”
*José María Galeano es Braulio.
En el entorno de 'La Doña', entre sus secuaces, el más importante es Braulio, interpretado por el español José María Galeano. Braulio es un ‘Altagraciber’ por excelencia. Idolatra, por obsesión más que por amor, a ‘La Doña’, para la que trabaja como abogado. Braulio lo tiene todo y como buen villano comete mil fechorías a lo largo de la historia. Que el actor sea español se prestaba a que el personaje también lo fuese, algo que podían haber aprovechado en vez de obligar a José María a hablar con un acento neutro que le cuesta y en el que abundan rasgos fonéticos del español que se habla en Andalucía, su tierra natal. Ello no quita que haya hecho un buen trabajo, interpretando a un tipo tan loco como este.
Al servicio de Altagracia también está Valeria (Daniela Bascopé), una jueza prepotente y corruptible que sigue las órdenes de ‘La Doña’. Pese a que al principio parece que no va a cambiar nunca, que se enamore de su secretario, Justino (Mauricio Isaac) le hace ver todos los errores e injusticias que ha cometido y no duda en alejarse de su antigua patrona. La relación entre Valeria y Justino es la mejor historia de amor que tiene la telenovela, muy tierna y divertida, pese a que ambos están casados con auténticos dementes (ella con Braulio y él con la desquiciada de Elena). Daniela y Mauricio han tenido una química excelente y han hecho un trabajo tremendo con sus personajes.
*Juan Ríos interpreta a Rafael.
También entre el personal al servicio de Altagracia están Rafael (Juan Ríos) y su esposa Leticia (María del Carmen Félix). Él, un asesor de imagen. Ella, una periodista manipulable, reflejo de muchos de los que como Leticia ensucian la profesión en México y en cualquier otro país del mundo. Mientras que a Juan sí lo conocía, a María del Carmen no. Con ambos personajes disfruté mucho, porque además pasan por diferentes cosas en la historia que los hacen cambiar. Él, a peor. Ella, a mejor, reconociendo sus errores y lamentándose de haber ejercido de mala manera el periodismo. Ambos estuvieron de sobresaliente.
El elenco se completa con más nombres, como Diego Soldano, como Daniel, un personaje muy complejo, con un pasado que lo atormenta y que adquiere protagonismo a medida que va transcurriendo la historia. Ya lo he dicho alguna vez: Diego es un grandísimo actor que está más que listo para protagonizar. Tengo muchas ganas de verlo en esa nueva telenovela que protagoniza para Azteca. 
De Azteca, precisamente, llega a Telemundo Mayra Sierra, otra actriz que me gusta mucho y que borda a la rígida y estricta teniente Karen, una policía incorruptible y que, quizás por eso, por la corrupción que hay en las esferas superiores a ella, se ve incapaz de hacer nada a lo largo de la telenovela. No es de extrañar que haya veces que la frustración la gane.
Más nombres… Roberto Quijano interpreta a Gabino, una copia inexperta de Braulio, obsesionado con Mónica. Siento que el personaje pudo tener algún matiz más que justificase o tratase de hacerlo su obsesión con Mónica. Claudio Rocca interpreta a Adolfo, un joven doctor que se enamora de Mónica, aunque sin suerte. Un personaje muy dulce que Claudio lleva con mucha naturalidad. No conocía a este actor, que ha sido otro gran descubrimiento.
*Michelle Olvera es Isabella.
La telenovela cuenta también con un grupo de jóvenes cuyas tramas transcurren en paralelo y a veces enlazadas a las de los adultos. Michelle Olvera lo encabeza como Isabela, la sobrina de ‘La Doña’, una joven caprichosa, que pretende ser algo así como su tía pero que madura a lo largo de la historia. Al principio se la veía algo perdida, pero no tardó en coger el tono del personaje. Junto a ella están Leo Deluglio (Diego), Mario Morán (Emiliano) y Gonzalo Guzmán (Marcos), que hacen buenos papeles, con personajes que van desde el tierno y tímido Diego que poco a poco se va soltando, al caprichoso de Emiliano o el pobre y humilde Marcos, pero que son actores que se salen con mucho de la edad del personaje: todos tienen de 25 años para arriba e interpretan a chicos de instituto, de la edad de Michelle, que tiene 17-18.
Relacionadas con este grupo están también Fátima Molina (Lidia), que vive una historia de amor muy bonita con el personaje de Leo, y que pese a no haber hecho nunca una telenovela ha sacado sin problemas a su personaje, y Giselle Kuri, como Margarita, un personaje que sufre mucho al principio y que pudo haber tenido algo más de peso, tanto por Giselle, que me ha gustado mucho, como por la historia del personaje y su duro pasado.
Termino con una mención positiva para Aquiles Cervantes, como Matamoros, el fiel guardaespaldas de Altagracia y Rafael Sánchez-Navarro, como Jaime, el padre de Saúl. Aunque Vanesa Restrepo hizo un buen trabajo como Ximena, la pareja de Saúl al comienzo de la historia, siento que el personaje pudo dar más de sí. Lamento también que hayan tenido a Simone Victoria y la hayan aprovechado tan pero tan poco como Magdalena.

TRAMAS
La historia tiene como eje central la venganza de Altagracia, con la que pretende hacer justicia a sus padres y a su novio, acabando con cada uno de sus cinco violadores. Una venganza que lleva tiempo en su mente y que se decide a comenzar justo cuando llega a su vida Saúl Aguirre, abogado de una muchacha que casualmente también fue violada por uno de los agresores de Altagracia.
*Una marcha por las mujeres que muestra la historia.
En torno a esa venganza y a Altagracia giran, de una u otra manera, el resto de tramas, salpicadas de denuncias sobre varias cuestiones políticas y sociales y de diversas referencias a la actualidad, tanto de México como del mundo. Se agradece las múltiples ocasiones en las que, ya sea a través de Altagracia o de otros personajes se denuncia abiertamente la corrupción, un mal no exclusivo de México, en sus múltiples formas: control de medios de comunicación, de jueces, de políticos… Sin embargo, lo más importante que transmite la historia tiene que ver con otra lacra universal: el maltrato a la mujer, en sus distintas modalidades (violencia de género, trata de blancas, violaciones…). Ha habido varias ocasiones en las que he tenido que aplaudir los mensajes que al respecto transmite esta historia, desde denunciar al agresor hasta no cargar con el problema, pidiendo ayuda sin temor a organismos como la fundación Renacer, en torno a la que giran diversas tramas. Han dado cifras escandalosas, pero reales, de las mujeres que son asesinadas cada día en México, lo que me parece fabuloso para que la gente tome conciencia y se trate de poner remedio a esa situación.
Los mensajes y alusiones a problemas reales se completan con menciones a otras cuestiones de actualidad, como el muro que Trump prevé construir en la frontera entre México o Estados Unidos, o la fuga de prisión de ‘El Chapo’, que le dan un toque realista muy interesante.
*Altagracia, en plena venganza contra un 'Monkey'.
Yendo ya a tramas concretas, cabría dibujar tres círculos concéntricos con Altagracia como centro de los mismos. En el primero figurarían Saúl, Mónica, Yesenia, Lázaro, Regina y Felipe, los personajes más cercanos, por vínculos de parentesco o sentimentales con Altagracia. En este círculo hay dos tramas esenciales.  
La primera, la venganza de ‘La Doña’ contra sus violadores. No está mal llevada y quizás lo mejor de ella sea ver cómo localiza y acaba con cada uno de sus violadores, o casi. El casi viene por un personaje, que es de los más redondos que tiene la historia. Quien la haya visto, sabrá de quién hablo: un hombre que no dejó nunca de arrepentirse de lo que hizo a Altagracia, lo que le lleva a protegerla una vez se reencuentran y a confesarle que nunca pudo olvidarla, y que aquella noche se enamoró de ella, lo que muestra un poco hasta qué punto la violación marcó también la vida de este sujeto. Es una trama dura, pero a la vez bonita, que muestra hasta qué punto la mezcla de juventud y malas compañías puede llevar al arrepentimiento perpetuo.
Por lo demás, me gustó ver las diferencias entre los cinco 'Monkeys' y cómo algunos siguieron cometiendo fechorías parecidas que ocultaron a base de poder e influencias, hasta que Altagracia da con ellos y se encarga de hacer justicia. 
*Saúl desnuda a Altagracia en una ardiente escena.
La otra trama esencial es el triángulo amoroso que surge entre Altagracia, Saúl y Mónica. Lo comentaba antes: entre Altagracia y Saúl surge una atracción que da paso al amor. Entre Saúl y Mónica, más bien una atracción que da paso al cariño. Es un triángulo interesante, pero lo importante del mismo, que madre e hija se enamoran del mismo hombre, queda algo relegado. Echo en falta más discusiones entre Mónica y Altagracia, un toque de más sentimentalismo, que sí que se observa en los últimos capítulos. Porque sí, aunque Altagracia lo niegue muchas veces, Mónica le importa como hija y viceversa.
Del resto de tramas de este primer círculo, me ha gustado mucho el romance entre Lázaro y Yesenia, aunque a esta última la habría desdibujado algo más para que el espectador no supiera si en realidad se había enamorado o no de Lázaro. Aunque no creo ni en el horóscopo, sí que me gusta ver personajes con dotes adivinatorias, como Yesenia, que además han sido utilizadas para adelantar ciertos detalles de la historia de una forma muy sutil. El amor que poco a poco surge entre Regina y Felipe es también muy bonito, aunque, como el de Yesenia y Lázaro, no termina quizás todo lo bien que, al menos a mí, me habría gustado que terminase.
*Justino, 'Lopecito', consuela a Valeria.
En el segundo círculo se colocarían Braulio, Valeria, Rafael, Leticia, Gabino y Adolfo, personas relacionadas, para bien o para mal, con Altagracia. Lo mejor de este segundo círculo es, para mí, el romance de Valeria y Justino, su secretario. Un romance muy bien llevado, con esas sombras de sus respectivas parejas siempre presentes, y que a diferencia de muchos de los que muestra la historia, termina bien, muy bien. No está mal tampoco la espiral de violencia que desata Braulio en su afán de protegerse a él y a Altagracia, aunque tenga un final bastante injusto.
Me gustó también cómo llevaron la destrucción paulatina de un matrimonio que al principio parecía perfecto, el de Rafael y Leticia, y cómo ella consigue, al igual que Valeria, reinventarse y dejar de ser una secuaz de Altagracia.
*Adolfo pide matrimonio a Mónica.
Adolfo y Gabino, por su parte, protagonizan un subtriángulo amoroso con Mónica. El primero, enamorado de ella. El segundo, obsesionado con ella. Para mí, supieron llevar mejor la historia de Adolfo que la de Gabino, aunque al final se cargaron a Adolfo convirtiéndolo casi en otro sirviente de Altagracia y destrozando así cualquier opción que pudiese tener con Mónica, pese a que la amaba, y mucho, y a que ella, quizás con el tiempo también podría haber llegado a sentir algo por él.
Cabría también incluir en este segundo círculo a Karen y sus investigaciones, reflejo de que no se pueden hacer las cosas bien, por muy honesto que se sea, si quienes mandan están corrompidos. Como espectador, me desesperé casi tanto como ella al ver que ninguna de sus investigaciones llega a tener frutos.
*Diego y Lidia, disfrutando de su sufrido romance.
El tercer círculo abarcaría las tramas de los más jóvenes: Diego, Lidia, Marcos, Isabela, Margarita, Emiliano. En este círculo no faltan los romances (para mí, el mejor, el de Lidia y Diego) y tampoco referencias a problemas reales como las drogas, a través de Emiliano. Precisamente, este tuvo un final necesario para dar un giro a otros personajes, pero innecesario para él mismo. Me pareció muy forzado que tratasen de inmiscuir a Isabela con los tres varones de este grupo, haciéndola pasar por Marcos, Emiliano y Diego, cuando, para mí, lo mejor hubiese sido dejarla con Marcos. Intentaron hacer de ella una ‘mini Doña’, argumentalmente hablando, pero no quedó bien.
En los tres círculos hay varios denominadores comunes. Uno, que hay tramas muy forzadas. Por ejemplo, es incomprensible que una obra de un centro comercial en pleno DF no tenga cámaras de videovigilancia que esclareciesen qué pasó con Jaime. Aquí en España cualquier obra de un simple edificio de veinte viviendas está rodeada de cámaras, tanto las propias de la obra como las de negocios de la zona.
No es lo único… Los personajes son tan inteligentes que son capaces de imaginar qué ha pasado con otro personaje a partir de deducciones muy forzadas, que solo serían creíbles si viésemos al personaje leyendo, a escondidas, el guión de la telenovela.
*Braulio, pistola en mano, dispuesto a matar gente.
Otro denominador común es la presencia de muertes, algunas necesarias para el devenir de los acontecimientos, otras quizás no tanto. Es una telenovela donde parece que no va a quedar vivo ni el apuntador.
La historia tiene dos ritmos muy diferenciados. La primera mitad peca de lenta, quizás porque quisieron perfilar mucho a los personajes, aún pese a los cambios que algunos sufren más tarde. Los primeros 60 capítulos solo son idas y venidas de Saúl y Altagracia, la venganza contra dos violadores y un montón de tramas de jóvenes.
La segunda mitad, a partir de que comienzan a pasar cosas entre Saúl y Mónica en cambio, tiene un ritmo vertiginoso, con descubrimientos, muertes y todo tipo de cosas que la hacen mucho más agradable de ver, dando menos peso a las tramas de los jóvenes. Confieso que durante la primera mitad veía los capítulos, por verlos, sin más. A partir del 60, con ese cambio en el ritmo, me enganché de una manera tremenda. Si ese ritmo de la segunda mitad lo hubiese tenido en la primera…
Los últimos capítulos son intensos, aunque metan por ahí a un personaje, Luciano, un consejero espiritual de Altagracia que aparece de la nada y que no deberían haber metido o cuyas tramas podrían haber dado a Matamoros, por ejemplo.
*Altagracia, en una escena del final.
La historia concluye con un final muy interesante, para mí más cerrado que abierto. Se supo, a raíz de unas declaraciones de Juan Ríos, el actor que interpretó a Rafael que Telemundo está estudiando la posibilidad de sacar una segunda temporada. Señores de Telemundo, no tiene sentido ni hay argumento. A menos que se quiera convertir a Altagracia en un Aurelio Casillas, vengándose de todo el mundo y pegando tiros a diestro y siniestro. Es mejor dejar la historia como queda tras el último capítulo, con el reencuentro de la protagonista consigo misma, reencontrándose consigo misma, volviendo a ser Altagracia y despojándose de ‘La Doña’ y de su duro pasado. A mí me parece un final justo, sin duda alguna a la altura del personaje.
Quien sí merecía otro final es Braulio. Merecía quedarse en prisión, paralítico o tetrapléjico y siendo violado por los reclusos, como mínimo. Algo menos apresurado y más coherente que el final que tuvo.
Quiero cerrar este apartado comentando algunas cosas que me han llamado la atención desde el punto de vista argumental. No es posible que Adolfo, que al principio se nos presenta como un médico especializado en enfermedades neurodegenerativas, a lo largo de la historia atienda de todo un poco en el hospital. Vale que es un hospital público, pero al menos en España, los médicos especializados en algo, aunque trabajen en el sector público, solo trabajan en eso y ya. Para algo están especializados.
*Mónica y Saúl se besan apasionadamente.
Tela con los diálogos románticos de Saúl. “Deseo que estés en mis brazos, para poder hacerte mía” o “Sin ti no podría vivir, eres el aire que respiro” son algunas de las frases barrocas que se escuchan de boca de Saúl, principalmente, cuando está con Altagracia o con Mónica. ¿Quién ha escrito esos diálogos? ¿Garcilaso de la Vega? ¿Góngora? Sorprendente también, por curioso, lo que le dice Diego a Lidia tras su primer encuentro sexual: “ha sido maravilloso. ¿Sabes eso de escuchar música con auriculares en los que solo funciona uno, que se oye así raro. Pues contigo me sentí como escuchando música con los dos auriculares funcionando?”. Que cada uno interprete lo que quiera.
Más grave, y ahora me pongo serio, es lo que se dice del aborto en una telenovela que resalta el papel de la mujer y que insiste en varias ocasiones en que la mujer es la única dueña de sí misma. No entiendo cómo Altagracia le dice a Saúl que “Ximena mató a tu hijo, lo abortó”, o que Justino llegue al hospital donde Valeria va a practicarse un aborto diciendo, literalmente, “tengo que salvar la vida de un niño”. Son frases más propias del siglo XIX que del XXI, en el que estamos. La telenovela hubiera sido mucho más redonda si también, al hilo de las mujeres, las hubiera presentado como lo que son: dueñas de su vida y de su cuerpo,  evitando este tipo de expresiones tan arcaicas.

MÁS COSAS
*Escena rodada ante el Monumento de la Revolución.
La realización es uno de los puntos fuertes de la telenovela. Trabajaron mucho en ello y se nota en el resultado final. Han apostado por los exteriores, mayormente en ciudad, y sin escatimar en gastos, eligiendo plazas, calles y espacios del DF muy concurridos, con el coste económico y técnico que debe de tener rodar en ellos. Se nota también que han tirado de drones para muchos planos y transiciones entre escenas, mostrando diferentes calles de la capital mexicana, lo que queda realmente bien. No es la única capital que se muestra en la historia: en la última escena se ve una famosa capital de un país extranjero, al que, a juzgar por la escena, yo que la he examinado varias veces, parece que viajaron para rodar el cierre. Si no ha sido así y se rodó en estudio, mi enhorabuena, ya que la he visto y requetevisto y no encuentro ‘chroma’ ni ningún efecto raro por ninguna parte.
*Persecución sobre un puente en Veracruz.
Dentro de ese ambiente urbano, han elegido con acierto las localizaciones, desde las obras que se nos muestran, como la del centro comercial de la que os hablaba antes, hasta las viviendas de los personajes, con lujosas mansiones o la vecindad de los Aguirre como referentes.
Han sabido también intercalar lo rústico y el mar con la gran ciudad, con escenas rodadas en impresionantes latifundios y paradisiacas playas del estado de Veracruz.
Los decorados no se quedan atrás, y la verdad es que de lo que he visto de Telemundo, y mirad que llevo telenovelas, puede que sea una de las que con mejores decorados cuenta, desde el interior de las viviendas de la vecindad hasta el interior de la mansión de Altagracia, que por cierto, es la única recreada con decorados, ya que el resto (la de Braulio, la de Rafael o a la que se mudan Yesenia y Lázaro) parece que usaron las casas reales, lo cual es otro punto a su favor.
*Un personaje, en plena extracción de una bala.
Es también una telenovela en la que se han cuidado mucho los efectos especiales: hay heridas, accidentes, tiroteos, persecuciones... Y todos están muy bien conseguidos. Hay un par de degollamientos que ponen los pelos de punta con solo verlos, porque están muy bien conseguidos. Lo mismo puede decirse de la muerte de un personaje tras ser atravesado por un hierro o de las numerosas balas que se ven extraer de y por distintos personajes en diferentes escenas.
Sobre la musicalización, bien los ‘soundtracks’ y bien las canciones, aunque pienso que la historia se prestaba a meter alguna más, por ejemplo para Valeria y Justino o para Diego y Lidia. El tema de entrada Yo soy La Doña sin dueño”, interpretado por Aracely Arámbula, es una de esas canciones que cuando las escuchas la primera vez no te agradan nada, pero que con el paso del tiempo acaban convenciéndote, aun cuando la veo muy cañera para la historia. El otro tema que suena a menudo, “Perderme en ti”, de Tommy Torres, me parece, sencillamente, precioso. Una gran elección, sin duda alguna. También me han gustado mucho los temas que Danna Paola interpreta en diferentes escenas, como el “Libre” que entona, ‘a cappella’, cuando Mónica está en prisión.
*Altagracia es una 'femme fatal'.
Respecto del vestuario, me gusta lo que han hecho con Saúl, intentando mostrarlo como un abogado informal, llano, lejano al prototipo de abogado que suele salir en las telenovelas, entrajetado y con corbata. Mucho se ha comentado sobre el vestuario de Aracely en la historia. Altagracia es una ‘femme fatal’, con lo que entiendo que vista así, aunque a veces pueda resultar demasiado exuberante. Me gusta también que aunque conoce a Saúl y se enamora de él, su forma de vestir no cambia. Supongo que otro mensaje a favor de la independencia, en todos los sentidos, de la mujer de hoy en día. También a esa imagen de 'femme fatal' contribuyen los rituales de ¿magia? ¿brujería? que realiza en su cuarto secreto, que en pantalla se ven realmente bien. Sí que es cierto, volviendo a la imagen del personaje, que no entiendo a qué viene tanta peluca. Imagino que será por ahorrar tiempo y facilitar un poco el rodaje, pero con el pelazo que tiene Aracely, lo suyo hubiera sido lucirlo, jugando con él, en vez de tirar a tanta peluca.
*Andrea Martí es Regina, la hermana de Altagracia.
Quiero felicitar también a los encargados de la caracterización por el trabajo hecho con Andrea Martí. Pese a que su personaje apenas es unos años mayor que ella, con la caracterización han conseguido que parezca más mayor. Para quien no lo sepa, Andrea solo tiene 29 años.
Hay quienes han criticado ciertos atuendos de Braulio. Llamadme hortera, pero yo me pondría su chaleco con flores en la espalda y alguno de los otros chalecos coloridos con los que sale, aunque no sé si me quedarían tan bien como a José María Galeano.
Esta es una telenovela de Telemundo y tengo que comentar que parece ser que los guionistas van aprendiendo lo que la cadena hace con las palabras malsonantes y las han evitado en los diálogos. Así, apenas hay censuras. Me parece triste que haya que renunciar a palabras y expresiones que todos usamos por temas de estos, pero es lo mejor para evitar que se carguen diálogos con tanto silenciador.

*Elenco al completo en la presentación.
Una telenovela que, en definitiva, tiene un buen elenco, con buenas interpretaciones y una realización impecable. Para mí, debió dosificar mejor las tramas, equilibrando el ritmo lento de la primera mitad y el vertiginoso vaivén de acontecimientos de la segunda. A favor de las tramas, su proximidad a la realidad y la denuncia de diversas cuestiones de actualidad política o social. En contra, muchas cosas y situaciones forzadas, algunos personajes poco aprovechados y finales innecesarios e injustos para más de un personaje. 
Una historia que pienso que está cerrada, por mucho que hablen de continuaciones.

~PUNTUACIÓN FINAL: 8~

domingo, 30 de julio de 2017

TELENOVELAS IN SPAIN: Así rindieron los estrenos de la temporada 2017/2018

Con la temporada televisiva 2016/2017 finalizada, es hora de hacer balance de los estrenos que, en lo que a telenovelas se refiere, hemos tenido. Por supuesto, telenovelas emitidas en abierto a nivel nacional.
Teniendo en cuenta que todo lo relativo a las audiencias de las telenovelas españolas es fácilmente localizable en webs como Vertele o FormulaTV, que, junto a las audiencias, periódicamente publican balances de temporada y diversos artículos al respecto, he decidido centrarme en esta entrada solo en los datos de las telenovelas latinoamericanas emitidas en abierto en este país.

Esta temporada Nova ha continuado estrenando (y repitiendo) telenovelas del otro lado del charco. Ha sido el único canal que lo ha hecho a nivel nacional. Voy, uno a uno, con esos estrenos:

I. “Tres veces Ana” (Televisa, 2016)
Fue la primera en caer. Se estrenó a las 21.00 h. el 19 de septiembre y concluyó cuatro meses después, el 23 de enero. El ‘remake’ de “Lazos de amor” protagonizado por Angelique Boyer, Sebastián Rulli y David Zepeda congregó a una media de 458.714 espectadores, lo que se tradujo en un 2,62% de cuota de pantalla.
Le fue más que bien, superando con creces a sus antecesoras: “Las amazonas” (Televisa, 2016), emitida entre julio y octubre, con una media de 365.764 espectadores y un 2,98% de ‘share’, y “Corazón que miente” (Televisa, 2016), con una media de 374.225 espectadores, y un 2,39% de ‘share’.
Ostenta el capítulo de oro de la temporada, correspondiente a su final, que se emitió el 23 de enero: 621.690 espectadores, con un 3,06% de ‘share’.

II. “A que no me dejas” (Televisa, 2015)
El segundo estreno también  venía de México. Llegó, para emitirse a las 20.00 h., el 02 de noviembre y concluyó el 12 de mayo. Este ‘remake’ de “Amor en silencio” protagonizado por Camila Sodi, Osvaldo Benavides e Ignacio Casano promedió una nada despreciable media de 425.897 espectadores, un 3,26% de ‘share’.
Otro éxito. Superó sin problemas a las telenovelas emitidas con anterioridad en su mismo horario: “Un camino hacia el destino” (Televisa, 2016), que obtuvo una media de 391.957 espectadores y un 3,82% de ‘share’ y “Bajo el mismo cielo” (Telemundo, 2015), que promedió 335.863 espectadores y un 2,79% de ‘share’.

III. “Silvana sin lana” (Telemundo, 2016)
El 28 de noviembre a las 18.00 h. llegó el tercer estreno. El ‘remake’ de “Pituca sin lucas” (TVN, 2014) protagonizado por Maritza Rodríguez y Carlos Ponce concluyó el 17 de marzo y firmó una media de 318.563 espectadores, esto es, un 3% de cuota de pantalla.
Aunque los datos no parezcan muy altos, puede decirse que le fue más o menos como a su antecesora. En su mismo horario “La fea más bella” (Televisa, 2006), emitida entre abril y diciembre de 2016, había promediado 315.549 espectadores y un 3,33% de ‘share’. Quedó lejos, para bien, de los 263.133 espectadores y el 2,61% de cuota de pantalla que promedió “Esperanza mía”, emitida entre diciembre de 2015 y junio de 2016.

IV. “Vino el amor” (Televisa, 2016-2017)
Casi como un regalo de Navidad, se estrenó el 12 de diciembre, a las 21.00 h. Terminó cuatro meses después, el 21 de abril. Este ‘remake’ de “La chúcara” (TVN, 2014), con Gabriel Soto e Irina Baeva al frente despuntó desde su estreno.  Su éxito quedó reflejado en su media: 484.979 espectadores, un 2,81% de cuota de pantalla.
Es la telenovela más vista de las dos últimas temporadas.

V. “Corazón esmeralda” (Venevisión, 2014)
Tras un arranque de temporada lleno, en mayor o menor medida de aciertos (los estrenos funcionaban, las repeticiones también), Nova cometió un fallo: estrenar esta telenovela original, la primera en mucho tiempo que llegaba a España procedente de Venezuela, a las 10.30 h.
La historia, protagonizada por Luis Gerónimo Abreu e Irene Esser llegó el 13 de febrero y terminó el 31 de mayo. ¿Su media? 66.435 espectadores, un 2,25% de ‘share’. Aunque pasó desapercibida, no marcó una mala media, pese al error cometido estrenándola y emitiéndola en un horario tan poco propicio para ello.

VI. “La Doña” (Telemundo y Argos, 2016)
El sexto estreno de la temporada suponía la vuelta al canal de Aracely Arámbula. Arrancó el 3 de abril a las 21.00 h..
A su favor, con “La Patrona” (Telemundo y Argos, 2013) había roto todos los récords en la temporada 2013/2014 y “Los miserables” (Telemundo y Argos, 2014) se había colocado como la segunda telenovela de estreno más vista de la temporada 2014/2015 (y de la historia de Nova), con 618.000 espectadores y un 3,56% de ‘share’ de media.
La telenovela se estrenó el 3 de abril a las 21.00 h. y concluyó casi cuatro meses después, el 28 de julio. Su media fue de 342.942 espectadores, un 2,39% de cuota de pantalla.


VII. “Eva la trailera” (Telemundo, 2016)
El séptimo estreno de la temporada también fue una telenovela con el sello de Telemundo. Llegó el 17 de abril, a las 20.00 h., y aún sigue emitiéndose.
Firmada por Valentina Párraga, autora de distintas telenovelas emitidas con éxito en el canal, como las antes mencionadas al hilo de “La Doña” y con caras muy conocidas como Edith González, Jorge Luis Pila o Erika de la Rosa, prometía ser un exitazo. No lo fue.
La telenovela, original, acumula una media, a día 28 de julio, de 264.986 espectadores, con un 2,75% de ‘share’.

VIII. “Mi adorable maldición” (Televisa, 2016-2017)
Viendo que los últimos estrenos de Telemundo no le iban muy allá, Nova apostó por volver a Televisa para estrenar en el horario de las 17: 00h., plagado de repeticiones desde hacía un par de años. Eligió “Mi adorable maldición”, el ‘remake’ de la colombiana “Lola calamidades” (RTI, 1987).
Estreno arriesgado, teniendo en cuenta que en España se emitió y reemitió en varias ocasiones y siempre con éxito “Bella calamidades” (Telemundo y RTI, 2010).
La telenovela arrancó el 3 de mayo a las 17:00 h., y acumula, a día 28 de julio, una media de 289.000 espectadores, un 2,72% de cuota de pantalla.

IX. “De que te quiero, te quiero” (Televisa, 2013-2014)
El noveno estreno fue una sorpresa para muchos: llegó el 19 de junio, para emitirse a las 18:00 h. y con la temporada exhalando sus últimos suspiros y se trataba de una telenovela rodada hace cuatro años, que sin embargo nunca se había visto en España (La Siete de Mediaset compró los derechos pero no llegó a emitirla por su cierre sobrevenido).
Este ‘remake’ de la venezolana “Carita pintada” (RCTV, 1999), protagonizado por Juan Diego Covarrubias y Livia Brito tiene una media, a día 28 de julio, de 298.933 espectadores, un 3,31% de cuota de pantalla.

X. “La ley del corazón” (RCN, 2016-2017)
Si el noveno fue sorprendente, el décimo fue una locura. Casi de un día para otro, sin apenas promoción y en pleno verano Nova apostaba por “La ley del corazón”. Una baza importante, al ser la primera telenovela colombiana de estreno que llegaba al canal tras el batacazo en 2011 con “A corazón abierto” (RCN, 2010), batacazo que ellos mismos se buscaron, al pensar que podría funcionar en fines de semana y tras hacerse con “La traicionera” (RCN, 2012), para emitirla a las siete de la mañana.
“La ley del corazón” llegó el 10 de julio a las 21.00 h., ya en ese periodo que hay entre temporada y temporada y que comprende julio y agosto. Esta telenovela original, protagonizada por Luciano D’Alessandro y Laura Londoño cuenta, a día 28 de julio, con una media de 247.800 espectadores, un 2,38% de cuota de pantalla.

Como podéis ver, diez estrenos entre los que ha habido un poco de todo, desde algún éxito, a telenovelas que funcionaron bien, sin más.  
Es un balance, pese a ello, bastante positivo. En la temporada 2015/2016 solo dos telenovelas pasaron de los 400.000 espectadores de media. Fueron “Pasión y poder” (Televisa, 2015-2016), con 431.622 y un 2,39% de ‘share’ y la primera temporada de “El Señor de los Cielos” (Telemundo y Argos, 2014), que se apuntó 404.121 espectadores y un 2,20% de cuota de pantalla. Un dato el de esta última, con el que no se entiende que no hayan decidido emitir la segunda temporada, aunque solo sea por probar.
En esta temporada han sido tres las telenovelas que han rebasado los 400.000: “Tres veces Ana”, “Vino el amor” y “A que no me dejas”. “Vino el amor”, quedándose, además, muy cerca del medio millón. El año pasado me acuerdo que había quienes hablaban de crisis de audiencia. Puede ser que algo haya, pero estas tres telenovelas demuestran que aún hay productos que pueden despertar el interés del público. Quizás toque pensar en cuáles son los que, de cara a la próxima temporada de septiembre, podrían revalidar o, incluso superar esas marcas.

sábado, 29 de julio de 2017

HOJA DE AUDIENCIAS: Del 24 al 28 de julio



*Media semanal, en espectadores y cuota de pantalla (‘share’) de las telenovelas emitidas en abierto en horarios de sobremesa, tarde y ‘prime time’ en España.
**De "La Doña" os hablaré largo y tendido el lunes, que es cuando saldrá publicada mi crítica. Si os parece bien, aquellos que la hayáis visto, por Nova o  por vuestra cuenta, os espero el lunes para comentar un poco la telenovela y debatir algunas cuestiones. 
***Normalmente, suelo publicar la media global de cada telenovela de estreno que termina. Esta vez no lo voy a hacer ya que mañana sale un extenso artículo en el que hago precisamente balance, en términos de audiencias, de los estrenos y de la temporada televisiva en lo que a telenovelas latinoamericanas se refiere.