miércoles, 15 de marzo de 2017

CRÍTICA: "Mujeres de negro" (Televisa, 2016)

Carlos Moreno Laguillo, para mí uno de los mejores productores con los que cuenta Televisa, se decidía a producir una historia diferente, tanto por el tono como por la forma: una telenovela, en principio, policíaca y corta, basada en “Black widows”, una serie finlandesa del año 2014. Un hito en la trayectoria de un productor famoso por sus ‘remakes’ de telenovelas mexicanas de los años 80 y 90.
Solo por esto, tenía que verla. El buen elenco que armó, con Alejandra Barros, Mayrín Villanueva y Ximena Herrera, a la cabeza, fue otro aliciente. Las críticas que despertó desde su estreno en México aumentaron mis expectativas.
Por fin, recién comenzado el 2017, pude ponerme con “Mujeres de negro”. La terminé a mediados de febrero, más o menos. Esta es mi crítica de rigor…

[¡OJO! Si estás viendo esta telenovela o tienes pensado hacerlo, quizás no deberías leer esta crítica. Aunque he tratado de evitarlos, puede contener ‘spoilers’ que hacen aconsejable su lectura después de haber visto la historia].

SINOPSIS
Jackie (Alejandra Barros), Vanessa (Mayrín Villanueva) y Katia (Ximena Herrera) se encuentran pasando el fin de semana en la playa con sus maridos: Lorenzo (Francisco Gattorno), Julio (Alexis Ayala) y Nicolás (Mark Tacher). Tres matrimonios que se conocen desde hace años y que tienen en común la inseguridad que sufren las tres mujeres por culpa de sus maridos.
*Logotipo de la telenovela.
Jackie vive un infierno con Lorenzo, un maltratador que no solo la golpea sin piedad, celándola hasta el punto de impedirle desarrollarse profesionalmente o relacionarse con otros hombres y haciéndole temer por su propia vida.
Vanessa, por su parte, se encuentra atemorizada al lado de Julio, un hombre que se mueve en negocios turbios, con socios poco aconsejables que hacen que incluso vaya armado en su propia casa.
Por último, Katia carga desde hace años con Nicolás, un hombre deprimido y con tendencias suicidas que no hace nada para salir adelante desde que su acomodada familia le retirase su apoyo económico.
Aprovechando su estancia en la playa, las tres mujeres deciden deshacerse de sus maridos, colocando una bomba en el yate que estos usan habitualmente para pescar. Lo que parece ser el inicio de una nueva vida para ellas no es sino la llegada de nuevos temores, enemigos y el miedo permanente a ser descubiertas.

DATOS y TRAILER

51 capítulos. México (Televisa), 2016. Productor ejecutivo: Carlos Moreno Laguillo. 


PERSONAJES y ACTUACIONES

*Alejandra Barros, Mayrín Villanueva y Ximena Herrera.
Buena parte del peso de la historia recae sobre las protagonistas: Alejandra Barros, Mayrín Villanueva y Ximena Herrera. De las tres, Alejandra demuestra que es capaz de brillar con cualquier personaje, sea una buena buenísima, como Juliana en “Quiero amarte” o una villana temible como Julieta en “A que no me dejas”. Jackie es una mujer firme y decidida, pero a la vez tierna y adorable. Alejandra ha hecho un grandísimo trabajo y una vez más ha resultado más que creíble.
Más inestable y falta de carácter es Vanessa, el personaje interpretado por Mayrín, la única de las tres mujeres que llega a arrepentirse de haber querido matar a su esposo. Ha habido momentos en los que no he conseguido entender a Vanessa (ni en eso de antes, ni en otras cosas que le acontecen a lo largo de la historia). Sí que, no obstante, Mayrín ha hecho un muy buen personaje, bastante natural, y con momentos muy tiernos junto a Diego, su hijo en la historia, interpretado por Diego Escalona.
No sabría cómo describir a Katia, la tercera mujer de negro. Quizás como una paloma con dos capas de plumaje: el que se ve, blanco impoluto. El que se encuentra por debajo, lleno de manchas. Es un personaje con muchos matices, que da muchas sorpresas a lo largo de la historia. Ximena Herrera lo ha bordado y me ha permitido verla en un registro diferente a la dulce Ximena de “El Señor de los Cielos”.
*Arturo Peniche es Bruno Borghetti.
Comentar que las tres actrices han demostrado una química excelente, fruto también de la buena relación que se nota que hay entre ellas y que en este caso traspasa la pantalla.
Siguiendo la pista de estas tres mujeres se encuentran varios policías. Uno de ellos es Bruno Borghetti, comandante de Encino Blanco, interpretado por Arturo Peniche. Un hombre sin escrúpulos, capaz de cualquier cosa, con tal de lograr posición y dinero. Nuevamente, Arturo deja claro por qué muchos lo consideramos uno de los grandes del género. Solo los grandes pueden hacer personajes con registros tan diferentes como Juan Cristóbal, Gonzalo o Bruno, por citar algunos de los más recientes que ha hecho. A su lado, otra grande del género, Leticia Calderón, que vuelve a hacer fechorías como Irene Palazuelos, una ambiciosa mujer que sin embargo tiene tras de sí un pasado duro, que explica en buena medida su forma de ser. La química entre ellos ha sido bestial.
*Lourdes Reyes y Diego Olivera en una escena.
En la comisaría de Encino Blanco se encuentra también el teniente Bernal, interpretado por Diego Olivera. Diego es uno de los mejores actores de fuera de México que tiene Televisa y aquí hace un personaje que para mí es el mejor de la historia, muy complejo y a la vez muy humano, por su pasado, sus miedos y sus temores, pero que él desarrolla de una forma magnífica. Demuestra, además, una química brutal con una de las tres viudas, con la que se relaciona. Junto a él trabaja la teniente Kuri, interpretada por Lourdes Reyes, uno de los descubrimientos que me deja la historia. Una actriz muy natural y muy creíble, con una química estupenda con sus compañeros de comisaría.
En el elenco, actores como Marcelo Córdoba, que interpreta a Eddy, un personaje que, no sé por qué, va perdiendo protagonismo conforme avanza la historia. Siento que Eddy pudo dar más juego, y que pudo explotarse más su química con una de las viudas. De Marcelo digo lo mismo que dije de Diego Olivera hace unas líneas: actorazo que podría estar más aprovechado. 
*Isabella Camil, en la piel de Miriam.
Muy bien aprovechados, en cambio, han estado los personajes de otros dos descubrimientos: Isabella Camil (Miriam) y Emmanuel Palomares (José). A Isabella no la conocía, pese a su trayectoria en el género, y ha hecho un personajazo, para aplaudir sin parar. Me ha encantado Miriam, con su pasado, su astucia, su bondad, su todo… Sinceramente, Isabella ha estado de diez. José, por su parte, es otro personaje al que se le coge mucho cariño, muy bien llevado, y Emmanuel ha demostrado tener una complicidad tremenda con Alejandra Barros, su madrastra en la historia.
Párrafo aparte para pedir una villana en condiciones para Sandra Kai, que interpreta a Ximena en la historia. Conocía a Sandra, pero ha demostrado con creces que es hora de que le den papeles importantes, y que cumple con todos los requisitos para ser una villana de las de verdad en cualquier telenovela. Nadie puede imaginarse cuánto he disfrutado en cada escena en la que sale Ximena. Y si además se juntaba Lilia Aragón, primerísima actriz, que interpreta a Catalina, su aliada y protectora en la historia, la cosa se ponía todavía mejor. Me ha encantado este par.
*Bruno Bichir es Zacarías.
“Mujeres de negro” cuenta con un elenco amplio, en el que hay personajes que van y vienen o que aparecen solo durante un número determinado de capítulos. Es el caso de Bruno Bichir, como Zacarías, un supervillano que para mí debió estar durante más capítulos; Yolanda Ventura, que con Giovanna ha demostrado que quizás a ella también es hora de que le den personajes con tintes de villana; Pedro Sicard, con Arturo, un personaje muy interesante, totalmente opuesto a su Samuel de “Las Bravo”; Julieta Egurrola, como Isabela, una mujer que da mucho juego en momentos clave de la historia; Marco de Paula, como Sandro, un personaje también con cierto juego en la telenovela; Adanely Núñez, como Elisa, una mujer totalmente descolocada, opuesta a la adorable Gisela de “A que no me dejas”; o Jean Paul Leroux, como Lasuráin, un teniente de la policía que aunque llega a la mitad de la historia, acaba teniendo su peso.
Siento, en cambio, haber visto muy desaprovechado a Ricardo Franco, el teniente Rico en la historia. Podría haber dado mucho más juego del que dio, y es una pena que Ricardo siga con personajes como este, totalmente secundarios, cuando tiene talento para hacer otras cosas.
Bien, también, que para roles poco más que episódicos, se haya contado con actores como Hugo Macías Macotela, Eduardo Liñán o Maricarmen Vela, por poner tres ejemplos.
Acabo este apartado con unas palabras hacia las 'víctimas' de las protagonistas: tanto Alexis Ayala (Julio) como Francisco Gattorno (Lorenzo) y Mark Tacher (Nicolás) han hecho muy buen trabajo. 


TRAMAS
Llegado a este punto, quiero aclarar, que para no caer en ‘spoilers’ importantes, he decidido que no voy a entrar a comentar tramas concretas. De hecho, como habréis notado quienes hayáis visto la telenovela, en el anterior apartado he omitido ciertas cosas que consideraba que alguien que no la haya visto no debe saber.
*Leticia Calderón, Irene Palazuelos, en una escena.
Argumentalmente, la historia es de matrícula de honor. Con esa explosión del yate orquestada por las protagonistas se da inicio a una serie de tramas cargadas de giros, algunos inesperados, otros más predecibles, con los que se busca tener en vilo al espectador. Los villanos orquestan una historia en la que no hay personaje que no se libre de ocultar algo. Como os comentaba, es muy interesante en el sentido de que el espectador está siempre pensando cuál puede ser el siguiente giro que dé la historia, a veces acertando y otras no. Lo bien que están definidos los personajes ayuda, y mucho, a mantener esa intriga y a hacer pesquisas.
Pese a que comencé a verla creyendo que era una telenovela de trasfondo policiaco, me sorprendió que no se renunciase a lo romántico, y que nos mostrasen también cómo las viudas van rehaciendo sus vidas encontrando nuevas parejas con las que olvidar los malos tragos pasados con sus difuntos esposos. En ese sentido, se consigue un muy buen equilibrio entre el tono policíaco y el romántico.
*Las tres protagonistas, tras matar a sus maridos.
Desde un punto de vista estrictamente narrativo, la telenovela es impecable. Eso que prometen a veces, cuando se presenta una telenovela, de que en cada capítulo pasa algo, aquí se cumple con creces. Viéndola, me salté un capítulo, accidentalmente. Me di cuenta de ello cuando vi que los personajes hablaban de cosas importantes que yo no había visto: el ritmo es tal que si te pierdes un capítulo te pierdes ‘materia’, lo cual es algo que dice mucho de los guiones y del rimo de estos.
El desarrollo de los acontecimientos deriva en un final peculiar, cerrado en algunas cuestiones; abierto en otras muchas. Un final que quizás está pensado no para ser el final definitivo de la historia, sino para dejar determinadas cosas en el aire de cara a una eventual segunda parte. No hay nada confirmado, por ahora, pero pienso que sí habrá continuación. En una entrevista a Mezcalent, finalizada la telenovela y difundida por la revista “Telenovela”, Alexis Ayala habló de tres temporadas. Han sido muchos los rumores sobre una posible continuación e incluso en el Facebook de la telenovela lo han dejado caer.  
Por lo general, no me gustan las segundas partes, pero creo que aquí aún quedan muchas cosas por contar, ya sea en una segunda parte en sentido estricto, en una especie de epílogo tipo “Más allá de La Usurpadora” o a través de un ‘spin off’.

MÁS COSAS
Se nota que pese a tener 51 capítulos contó con el presupuesto de una telenovela de 120 o 140 episodios, porque a nivel de realización es lo mejor que ha hecho el equipo técnico que trabaja bajo las órdenes de Carlos Moreno. Una apuesta decidida por exteriores, mucho juego con diferentes planos de cámaras, efectos especiales, una buena edición… Hasta que llega la escena final, hecha a ordenador, que te hace pensar en si se acabó el presupuesto o qué demonios pasó para cerrar con semejante horror. Los que la hayáis visto, sabréis de qué hablo…
*Explosión con la que comienza la historia.
En lo que a exteriores se refiere, debo confesar que me encantaría vivir en Encino Blanco: una especie de gran urbanización de extrarradio, con sus chalets vanguardistas, sus calles bien cuidadas, limpias, llanas y amplias… Un lugar que, además, puede que sea uno de los más lluviosos de México: no recuerdo haber visto tanta lluvia en una telenovela. Ese ambiente creado para la telenovela ha hecho que Encino Blanco sea casi un personaje más en las tramas. 
Respecto de los decorados, tirón de orejas. Han ido a por decorados de cartón piedra, demasiado oscuros, en líneas generales, en lo que a casas y apartamentos se refiere. Cualquiera que vea la casa de Vanessa o de Jackie por fuera sabrá que lo que nos venden como el interior de la misma es un decorado, pequeño en comparación a como son las casas, que se encuentra en un set de grabación. De los decorados solo salvaría la comisaría, bastante bien conseguida. El resto, telita. También en interiores sigue habiendo un problema de iluminación, con esa luz amarillenta, para mí innecesaria, que acaba salpicando decorados, actores y todo lo que pille.
*El elenco, en la presentación a los medios.
Aplaudo una novedad, que me ha gustado mucho: que cada capítulo tenga su título. Algo propio de las series que no veo por qué no se extendió a las telenovelas, porque para mí queda bien, me gusta.
Notable el vestuario y de sobresaliente, una vez más, la musicalización. El tema instrumental de la entrada creo que pega bastante con la historia. Dentro de ella, acompañando a los distintos personajes aparecen temas preciosos como “Ya no” y “Uno por uno”, de Manuel Carrasco, para el personaje de Mayrín; o “Adoro”, de Berenice Girón y “Contigo aprendí”, de Malú, para el personaje de Alejandra.
Termino con una ovación a Televisa. En contra de todo pronóstico, en esta telenovela se escuchan palabras malsonantes (igual no lo son tanto, pero sí son palabras que otras productoras censuran), como “carajo” o su vertiente en plural, “carajos”. Puede parecer una tontería, pero si están en guión se agradece escucharlas y no ver, lo que suele ser frecuente, cómo se silencian, fastidiando de paso el resultado final.

Resumo… 51 capítulos llenos de agilidad y giros de guión que buscan entretener y hacer cavilar al espectador, equilibrando tramas policiacas y tramas románticas. Un elenco soberbio y una realización mejorable en algunas cosas, pero en líneas generales, buena.
Recomendable, sin duda alguna.


~PUNTUACIÓN FINAL: 9,3~
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6 comentarios:

Gafemo (Hablemos de telenovelas) dijo...

¡AVISO A NAVEGANTES!

Cualquier trama o cuestión concreta y susceptible de 'spoilers' referida a esta telenovela la comentamos aquí, en el apartado de comentarios.
Quizás, para evitar precisamente 'spoilers', quien no la haya visto y quiera hacerlo NO DEBERÍA LEER LOS COMENTARIOS.

Anónimo dijo...

Te recomiendo Para Volver a Amar telenovela de Gissele Gonzalez Y Roberto Gomez Fernandez.

Rocio dijo...

ya me llamaba la atencion y con tu critica mas,ojala Nova apueste por ella
me parece innovadora y con un atractivo elenco,seguro es1joya mas del gran Carlos Moreno que cuida sus productos

Anónimo dijo...

Yo tambien espero que nova le de una oportunidad a esta novela, me parece muy interesante y diferente el argumento, y no esta mal renovar un poco.

tessa dijo...

Ay.....no sé, ojala pero con lo mal que van bufff....

Gafemo (Hablemos de telenovelas) dijo...

Buenas tardes...

Pues sí, ojalá Nova se anime. Les gusta lo que hace Carlos Moreno, pero hay que ser pacientes: "A que no me dejas" tardó en llegar casi nueve meses después de que terminase en México.

Anónimo #1... "Para volver a amar" es de esas telenovelas que no vi en su día, pese a que me llamaba la atención, y que ahora no se consiguen en buena calidad. Sí que la emitió alguna autonómica española hace cosa de dos años. Si mi autonómica se animase la vería seguro.

Un saludo!