lunes, 31 de octubre de 2016

CÓMO HAN PASADO LOS AÑOS: Feas por el mundo (I)

Me gustaría, al menos una vez en la vida, tener un éxito profesional tan grande como el que tuvo Fernando Gaitán con “Yo soy Betty, la fea”. Posiblemente ni él se imaginaba que aquella telenovela que se estrenó en Colombia a finales de 1999 se convertiría en un éxito mundial, emitiéndose en 180 países y doblándose a veinticinco idiomas. La cosa no quedó ahí, ya que sobre el guión de Gaitán surgieron 24 ‘remakes’ a lo largo y ancho del planeta. Muchos de ellos triunfaron, incluso, en países en donde la original había arrasado. No en vano, es considerada por la organización Guiness World Records como la telenovela más exitosa del mundo.
En este y en el próximo “Cómo han pasado los años” haré una comparación de  algunas de las adaptaciones que se han hecho de “Yo soy Betty, la fea", muestra de un arduo trabajo de investigación .

LA ORIGINAL
“Yo soy Betty, la fea”, fue todo un acierto de RCN Colombia, que la produjo y emitió desde octubre de 1999 a mayo de 2001. 300 capítulos, de veinte minutos, más o menos (media hora, con publicidad) fueron los que tuvo esta historia, protagonizada por Ana María Orozco y Jorge Enrique Abello.
La historia nos la conocemos todos a estas alturas: chica poco atractiva entra a trabajar en una empresa, como asistente del jefe. Este la seduce, medio en broma, acabando enamorado de ella. El amor se potencia todavía más, cuando, tras superar decenas de obstáculos, la fea se transforma y como en el cuento, pasa de patito feo a cisne.

El primer ‘remake’: PORTUGAL
En 2002, poco después de emitir la original, Portugal lanzaba, a través de TVI, el primer ‘remake’: “Tudo por amor” (“Todo por amor”, en español), con Alicia (Sofía Duarte Silva) como protagonista.
Pese a que se vendió como un 'remake' de la historia de Gaitán, quizás esté más próxima a "El amor no es como lo pintan" (una historia de Eric Vonn producida por Azteca 13 en el año 2000) ya que en ella el amor de Alicia era disputado por el padre y el hijo, directores de una empresa de publicidad. Tuvo 180 capítulos de una hora de duración.
Lo mismo le pasó a "Esti ha' mechoeret", un 'remake' que se vendió como la versión israelí de Betty, si bien en este caso sus productores compraron los derechos de "El amor no es como lo pintan" y aclararon posteriormente que se trataba de un 'remake' de esa telenovela mexicana. 

El segundo ‘remake’: INDIA
Un año después, en 2003, Sony producía para su emisión en la India “Jassi jaissi koi nahin” (“No hay ninguna como Jassi”, en español). Mona Singh se metía en la piel de la protagonista, con un físico parecido al de la original. Su éxito se tradujo en 548 capítulos de unos veinte minutos de duración cada uno.

Otro ‘remake’ potente: ALEMANIA
En febrero de 2005, la cadena alemana Sat. 1 comenzaba a emitir “Verliebt in Berlin”, su propio ‘remake’. Alexandra Neldel se metía en la piel de la fea, llamada Lisa.
La telenovela funcionó y se alargó hasta los 645 capítulos, de veinticinco minutos de duración cada uno. Cabe comentar que Alexandra lo dejó antes, en torno al 500, pasando la historia a centrarse en Bruno, su medio hermano y su vida sentimental.
La historia se vendió bien a países del entorno de Alemania, como Francia (que la emitió como “Le destin de Lisa”, “El destino de Lisa”) o Suiza, que mantuvo el título original, que en Español sería algo así como “La vida en Berlín”.

Un cuarto ‘remake’: RUSIA
Los rusos también se hicieron con los derechos de la historia original. Fue así como STS produjo en 2005, “Ne rodis krasivoy”, que al español podría traducirse como “Nacida fea”.
Nelli Uvarova se metió en la piel de la protagonista en esta telenovela que tuvo 200 capítulos de casi una hora de duración cada capítulo.

El que no podía faltar: MÉXICO
Con lo que gusta a los mexicanos hacer ‘remakes’, estaba claro que tenían que lanzarse a hacer el de “Yo soy Betty, la fea”. Televisa se encargó de ello, convirtiendo a Betty en Letty y a Armando en Fernando. Angélica Vale y Jaime Camil llevaron los roles protagónicos de esta telenovela que contó con 303 capítulos de cuarenta y cinco minutos (o lo que es lo mismo, 299 de cuarenta y cinco minutos y uno de casi tres horas, que es el final).

Siguiendo la moda: ESPAÑA
El 10 de julio de 2006 Telecinco estrenaba “Yo soy Bea”, su propia versión de la historia de Gaitán. Ruth Núñez y Alejandro Tous se metían en la piel de Bea y Álvaro, los protagonistas. La telenovela funcionó y se estiró hasta los 773 episodios, de cuarenta y cinco minutos de duración, más o menos, si bien sus protagonistas abandonaron tras casi 500 capítulos, dejando la telenovela en manos de Be (Patricia Montero) y Roberto (Alex Adróver), con los que la audiencia bajó, con cambios de horario incluidos y final un sábado por la tarde. Os lo cuento todo con más detalle otro día.

El ‘remake’ en formato serie: EEUU
Estados Unidos también se sumó a la moda de hacer ‘remakes’ de esta historia, aunque convirtiéndola en una serie, con sus veinte capítulos por temporada. Producida por ABC, en septiembre de 2006 se estrenó “Ugly Betty” (“Betty la fea”, traducido), con América Ferrara como Betty y Eric Mabius como Daniel, su jefe.
Estuvo cuatro temporadas en antena, lo que se tradujo en 85 capítulos de cuarenta minutos de duración cada uno.

Un ‘remake’ de archipiélago: FILIPINAS
Poco después de que se estrenase el ‘remake’ estadounidense, y  a finales de septiembre de 2006, Filipinas conocía a Beatriz Pengson (Bea Alonzo), la protagonista de “I love Betty la fea”. John Lloyd fue Armando, en esta versión que tuvo 163 capítulos con una duración de cuarenta y cinco minutos por episodio.

Van ocho (nueve, contando la original). Más, para la próxima entrega de “Cómo han pasado los años”

domingo, 30 de octubre de 2016

PRIMER VISTAZO: "Vuelve temprano" (Argos y Grupo Imagen, 2016)

Tenía muchas ganas de ver, por fin, “Vuelve temprano”, el ‘remake’ de la homónima chilena que el año pasado rodó Argos para Grupo Imagen, el nuevo canal generalista de la televisión mexicana, que arrancó sus emisiones el pasado día 17.
Gabriela de la Garza, Rubén Zamora y Mario Cimarro encabezan este proyecto. Antes de comentaros un poco qué me ha parecido su primer capítulo, permitidme dejar el tráiler de esta historia:

A FAVOR
“Vuelve temprano” tiene el espíritu de esas telenovelas cargadas de misterio y giros inesperados que se produjeron en masa, en prácticamente todos los países, hasta hace cosa de cuatro años, cuando estalló el ‘boom’ de las narconovelas. “Vuelve temprano” recuerda así a otras historias originales chilenas, o de escritores chilenos, como “¿Dónde está Elisa?”, “La madrastra” (y sus múltiples versiones) o, más recientemente,  “El rostro de la venganza”. Hablo de Chile, porque son los reyes de este tipo de ficciones y tienen grandes guionistas como Arturo Moya Grau, Sebastián Arrau, Pablo Illanes, José Ignacio Valenzuela, o Daniella Castagno y Alejandro Bruna, ‘padres’ del “Vuelve temprano” original.
La historia es muy sencilla, aparentemente, y tiene como punto de partida un accidente en el que muere el hijo de una afamada periodista y un reputado abogado. Sin embargo, lo que ‘a priori’ eso, un accidente, acaba por revelarse un asesinato, que permitirá al espectador ir descubriendo los trapos sucios de los distintos personajes conforme vayan pasando los capítulos.
El primer episodio  sirve para presentar la historia y a los personajes. Todo él es lineal, con apenas un par de ‘flashbacks’ y un ritmo óptimo, que permite ya entrar en harina, con el joven ya fallecido y los policías comenzando a investigar.
Sobre el elenco, creo que está muy bien escogido. Gabriela de la Garza me ha gustado más en este primer capítulo que en el primer capítulo de “Yago”, telenovela que rodó después de esta, pero que, paradójicamente, se estrenó antes. Tiene en sus manos un personaje que me recuerda muchísimo a Dana, el de Sonya Smith en “¿Dónde está Elisa?”, y que promete mucho. Ya en el primer capítulo tiene varias escenas desgarradoras que ponen los pelos de punta.
Rubén Zamora encarna a Santiago, el marido de Clara y su contrapunto, ya que mientras ella es la típica madre preocupadísima por sus hijos, él es un poco más consentidor. Creo que Rubén también tiene en sus manos un gran personaje y no sé por qué, pero creo que Santiago esconde algo…
Si Santiago esconde o no algo es, entre otras cosas, lo que tratará de averiguar Antonio Avelica, el inspector al que da vida Mario Cimarro. Un pasota, un chulo, un arrogante, con cierto punto de ironía, que supone la vuelta del actor al género tras cuatro años de ausencia. Me gusta el cambio de registro de Mario, alejado del arquetipo de galán que solía interpretar. A ver cómo lo lleva…
Francisco de la O, Sharis Cid, Carlos Ferro, Sara Corrales y Sophie Gómez son otros de los nombres que aparecen en este elenco que, como os decía, está muy bien elegido.

EN CONTRA
Sinceramente, nada a nivel ni de elenco ni de argumento. Sí que tengo que objetar dos cosas, pero lo hago en el siguiente apartado.

MÁS COSAS
La realización es impecable. Es normal, estando Argos detrás. Los decorados son una pasada, salvo el de la casa de Francisco, el jefe de Clara, que parece sacado de algo así como “Escenas de matrimonio”. Se ve más un decorado de teatro que de una telenovela.
Los exteriores, de sobresaliente, (con el ‘reutilizando’ del barranco por el que caía el coche de Alonso y Ximena en “Amor bravío”) al igual que la musicalización.
Decía antes que solo iba a poner dos pegas… La primera, ¿cómo es posible que Nacho y Pablo estén viendo un partido con dos camisetas que traen ‘FL Emirate’? Vale que no se puede hacer publicidad si no pagan, pero quitar la ‘y’ de ‘Fly’ y la ‘s’ de ‘Emirates’ (‘Fly Emirates’) hace que las camisetas queden muy raras y el espectador acabe enterándose de que Nacho y Santiago son hinchas del Real Madrid (Rea Madri, para no hacer publicidad, siguiendo la filosofía no publicitaria de la telenovela).
La segunda… Sabéis que odio a muerte que se silencien las palabrotas o palabras malsonantes… ¡Y aquí también lo hacen! Tanto que se vende Imagen como la nueva cadena, la que hace libres a los espectadores… ¡Y van y coartan de esta forma tanto a guionistas como a los propios actores! La cadena de la libertad, censurando. Ironías.
Me ha gustado mucho, eso sí, que las redes sociales sean casi un personaje más y que se hayan puesto sobre la mesa (supongo que se incidirá más en ello) los problemas que conllevan, como las amenazas e insultos que le lanzan usuarios casi anónimos a la protagonista.

Espero verla, porque, como os decía, le tengo ganas desde hace tiempo y lo que vi en este primer episodio me ha dejado con ganas de más. Imagino que quedará para el 2017, pero poco a poco… Despacito y con buena letra…

[ACTUALIZACIÓN POSTERIOR] Tras terminar de verla, en marzo de 2017, dejo este enlace con mi crítica de esta telenovela. 

sábado, 29 de octubre de 2016

HOJA DE AUDIENCIAS: Del 24 al 28 de octubre


*Media semanal de audiencia (espectadores y cuota de pantalla o 'share') de las telenovelas latinoamericanas emitidas en abierto en España en horarios de sobremesa, tarde y 'prime time'.

jueves, 27 de octubre de 2016

CAZANDO GAZAPOS: Otro de "Bajo el mismo cielo"

¿Qué es un ‘gazapo’? Aparte de un conejo pequeño, en España llamamos ‘gazapo’ a cualquier error, fallo o metedura de pata que se comete en una película, serie o, como es el caso, en una telenovela. Como ‘gazapos’ englobamos fallos de guión, de escena, de ambientación… Todo vale.
Una temporada más, sigo con esta sección, pensada como juego, por la que ya han desfilado casi cuarenta ‘gazapos’ en los dos últimos años.

Tal y como hice la temporada pasada, en esta seguiré dando puntos. En concreto, cada ‘gazapo’ valdrá dos puntos, que es lo que se llevará todo aquel que lo vea. Los que no lo vean, tranquilos, que NO restaré puntos ni nada de eso.
Esta ‘recompensa’ será graduable siempre que el ‘gazapo’ lo permita (por ejemplo, si no se dice exactamente en qué consiste el ‘gazapo’ pero sí se comenta algo, podría dar un punto, medio, punto y medio…).
Es importante para ello los que participéis, lo hagáis usando siempre la misma cuenta de Google, el mismo seudónimo o la misma firma.
Los comentarios no aparecerán publicados hasta que yo resuelva el ‘gazapo’, momento en el que publicaré también la clasificación general de todos los ‘cazadores’. Dispondréis de cinco días para resolver cada ‘gazapo’. En concreto, se podrán hacer comentarios hasta el martes a las doce del mediodía (hora peninsular española). Resolveré y publicaré las clasificaciones los martes, por la tarde.
Como en la anterior, en esta nueva temporada habrá dos ‘gazapos’ cada mes (uno cada dos semanas). Antes de presentaros el primer ‘gazapo’, una NOVEDAD: todos aquellos que aporten algún ‘gazapo’ al juego tendrán como ‘recompensa’ dos puntos extra por cada ‘gazapo’ aportado, que se sumarán a su marcador en el momento en el que el ‘gazapo’ salga publicado.

El cuarto ‘gazapo’ de la temporada me lo pasa Yolanda SH y es de “Bajo el mismo cielo” (Telemundo, 2015). El último que me queda de esta telenovela que tanto juego nos ha dado.
El ‘gazapo’ muestra dos escenas. En la primera, Rodrigo (Luis Ernesto Franco) acude al cementerio a visitar la tumba de su madre. En la segunda, son Carlos (Gabriel Porras) y Felicia (Erika de la Rosa) los que acuden al mismo lugar.


El ‘gazapo’ bien explicado, requiere hacer referencia a dos cosas.

Recomiendo, como siempre, verlo en pantalla completa. El martes ‘resuelvo’…

*Dificultad: 8,5.


Y EL ‘GAZAPO’ ERA…

Os prometo que ha sido casualidad el que programase este ‘gazapo’, con su cementerio y sus tumbas, en unas fechas como estas.
Enhorabuena a los que lo habéis visto… En efecto, hay algo raro ahí. En la escena del capítulo 33, Rodrigo se presenta ante la tumba de su madre, Teresa Martínez, que según la lápida vivió desde 1975 y hasta 2005. 30 años.
33 capítulos después, Carlos se presenta ante la tumba de Teresa Amado, que vivió entre 1972 y 2004. 32 años.
No sé qué pudo pasar ahí, aunque imagino que encargaron una lápida para la primera escena que luego no conservaron o no encontraron para la segunda. Y que se les olvidó hasta lo del apellido. De ahí el error. Pero como os digo, no deja de ser una suposición mía…

Esta es la clasificación de este ‘gazapo’. Os decía en la presentación que había que comentar dos cosas… He dado dos puntos a los que habéis hablado del apellido y de las fechas, y uno, a los que habéis hablado o del apellido o de las fechas. Yolanda SH se lleva dos por aportar este ‘gazapo’ al juego.

Y esta es la clasificación global:

El próximo ‘gazapo’ aparecerá publicado el jueves 10 de noviembre. Es mío y es de “La querida del Centauro”. Es una tontería, muy tonta, valga la redundancia, ya veréis.
Como siempre, quedo a vuestra disposición para corregir alguna puntuación que haya sumado mal o lo que sea.

A nivel particular, Yolanda, he leído tus comentarios. Prometo mirar a lo largo de esta semana esas escenas… Sé que lo digo siempre, pero ando a tope… ¡Necesito un clon de esos que hacía Albieri!

miércoles, 26 de octubre de 2016

PROYECTOS FALLIDOS: "Dinastía" (RTI, 2014)

En abril de 2014 saltaba la noticia: “Dinastía”, la mítica serie que contaba las andanzas de la familia Carrington, se convertiría en telenovela gracias a un ‘remake’. Un ‘remake’ autorizado por CBS y que se rodaría en Colombia bajo la batuta de RTI Producciones. Un año antes, en marzo de 2013, algunos medios hacían ver ya el posible ‘remake’, aunque faltaba la confirmación oficial por parte de la empresa.
Para quienes no conozcáis la historia, “Dinastía” fue una serie estadounidense centrada en los Carrington, una familia riquísima gracias a sus negocios petrolíferos. Una historia que tuvo 220 capítulos y que se emitió entre 1981 y 1989 en Estados Unidos y años más tarde en medio mundo o más.
La idea de RTI era que el ‘remake’ se ajustase a ese parámetro que últimamente es tan frecuente en el género: telenovela de entre 60 y 80 capítulos, rodada con las más modernas técnicas y, por supuesto, llamándola “serie” en vez de telenovela.
RTI cometió un grave error, que fue presentar un proyecto que tenían muy verde, ya que más allá de lo antes comentado, no tenían nada. No tenían ni con quién producirlo (RTI venía trabajando con Televisa, aunque se habló de que este proyecto podría ser hecho con Caracol), ni, por consiguiente, quién lo distribuyese y tampoco quién se encargase de escribir la adaptación (con el añadido de actualizar las tramas de los años 80 a día de hoy y, además, compactar el argumento de 220 capítulos de una hora en 60 u 80 de cuarenta minutos).
Sí se comentó que la historia sería grabada en Colombia (cosa, por otra parte, bastante obvia, teniendo en cuenta que la productora era colombiana). Y ya.
Dos años y medio después, nada volvió a saberse de este ‘remake’. No se llegó a hacer ‘casting’ alguno y tampoco se puso en marcha ese complejo engranaje que comienza a mover sus piezas cuando se prepara una telenovela y del que las productoras presumen, con orgullo, en sus redes sociales: gente buscando localizaciones, guiones de primeros capítulos, el posible logo, quién podría cantar el tema de entrada…
Cierto es que RTI no pasa por su mejor momento, a nivel de actividad, pero dio la casualidad de que cuando hicieron oficial su decisión de hacer este ‘remake’, también anunciaron que harían una telenovela basada en “La fiesta del chivo”, de Vargas Llosa, que finalmente sí vio la luz, con Julio Bracho como protagonista y bajo el título de “El chivo”, en alianza con Televisa.
Como siempre, el tiempo dirá si el ‘remake’ latinoamericano de “Dinastía” verá o no la luz. Sería, además, el primer ‘remake’ de la historia, ya que en 2011 Universal  habló de hacer uno para el cine, que, como este de Colombia, se quedó, por ahora, en un ‘proyecto fallido’. 

lunes, 24 de octubre de 2016

CAZABOCAZAS: No todos los hombres que ven telenovelas son gays

Voy con una nueva entrega de este apartado en el que busco romper diversos tópicos acerca del género a base de terapias ‘de choque’. Os recuerdo que todos los comentarios aquí publicados son reales. Para no meterme en líos que puedan acabar incluso ante un juez (os sorprendería la de chorradas relacionadas con internet que acaban en los juzgados) he decidido borrar todo lo relacionado con sus autores.  

El tópico que pretendo atacar hoy es un tópico asqueroso, que sufrimos directamente  los hombres que disfrutamos del género . Va el primer ejemplo, un tuit algo antiguo, pero que resume la esencia del tópico:

La autora del tuit generaliza de una forma tan, tan, tan, pero tan estúpida, que hasta la persona más estúpida del mundo se ofendería por ello. Generalizar es de estúpidos.
Este tuit además, relaciona magistralmente dos topicazos archiconocidos: las telenovelas no son para hombres y los hombres que las ven son homosexuales. Muy homosexuales, según deja ver.
Afirmar que las telenovelas no son para hombres es tan estúpido como decir que el fútbol no es para mujeres. Decir que los hombres que ven telenovelas son homosexuales es igual de absurdo que decir que las mujeres que juegan a fútbol son lesbianas. Así de claro. Generalizar, por generalizar. Está claro que de entre los hombres que vemos telenovelas habrá algún homosexual, igual que hay homosexuales entre los futbolistas, actores, alumnos de una universidad y entre cualquier colectivo integrado por seres humanos que se precie.

Voy con otro más:

Sí… Un tópico que une dos clásicos (el de que las telenovelas son para marujas –‘fodongas’- y que quienes las vemos somos homosexuales) y uno que no había visto nunca: que las que ven telenovelas son para gordas.
No quiero entrar al trapo con los tópicos sobre mujeres (porque la entrada del mes que viene va sobre eso, precisamente). Se agradece que Twitter solo permita 140 caracteres por tuit, ya que esta es capaz de seguir añadiendo cosas absurdas del estilo de “para gordas, fodongas, homosexuales, zoófilos, enajenados mentales, depravados…”.

El siguiente tuit es, simplemente, indignante. Vedlo por vosotros mismos:
Los que vemos telenovelas no somos hombres… ¿Pero qué somos entonces? ¡Dínoslo! ¿Mujeres, perros, gatos, alienígenas?
Al margen de esto, me parece que es penoso negar el derecho a casarse a cualquier persona, sea hombre, mujer, homosexual, heterosexual o bisexual, por razones tan banales como ver telenovelas. Un tuit absurdo, que, como los otros, dice mucho de su autor.

Sigo con un cuarto ejemplo…
Retomando el símil de antes, decir que un niño que ve telenovelas se convertirá en homosexual tiene el mismo sentido (ninguno) que asegurar que una niña que ve partidos de fútbol será lesbiana cuando sea mayor. Padres que podáis estar leyendo esto... Es mejor que vuestro hijo vea una telenovela que no un informativo, con sus masacres causadas por las guerras o el terrrorismo, asesinatos y demás crónica negra. 
Lo peligroso de estos tuits es que, como podéis comprobar, casi todos tienen algún retuit o marca de favorito, lo que hace ver que lo que piensan sus autores, lo piensa mucha más gente. Tristemente.

Termino como empecé... Pidiendo cordura y sentido común antes de publicar un tuit, para evitar bobadas como esta:
Como hombre heterosexual, entenderéis que me enfaden este tipo de comentarios, tristemente tan habituales y que tantas veces he escuchado. A mí no me afectan y nunca me han afectado, aunque lo tuve que escuchar incluso de una novia, que se asustó cuando, al poco de comenzar de salir, le hablé de que me gustaban las telenovelas. “¡¿Pero eso no es como muy de gays?!” recuerdo que me espetó. Luego acabó viendo alguna conmigo, que conste.
Lo he dicho en muchas ocasiones… Lectores hombres, no tengáis miedo a decir que veis telenovelas, con independencia de que se os tache de homosexuales. No tiene sentido avergonzarse por ello. No hacemos nada malo…
También es contradictorio, y con esto termino, que muchos y muchas de los que critican a los hombres que vemos telenovelas presumen y defienden la igualdad en aspectos cotidianos de sus vidas, como vi en algunas de las cuentas de los autores de estos tuits. No se dan cuenta de que, en cierta manera, nos están discriminando y etiquetando de una forma totalmente injustificada.  

domingo, 23 de octubre de 2016

HISTORIAS DE TELENOVELA: Macías, el poeta enamorado

Si os gustó la historia de Pacicos y Matilde, que os conté hace ya unas semanas, creo que la que tengo para esta ocasión os va a fascinar. Insisto, todo lo que os voy a contar es más o menos real, aunque pueda parecer extraído de cualquier telenovela.

La acción de esta historia se sitúa en Galicia, a finales del siglo XV y tiene como protagonista a Santiago Macías, un hombre de cuya infancia y juventud se sabe más bien poco, más allá de que era un hidalgo descendiente del antiguo y noble linaje del reino de Galicia. Un hidalgo sin dinero, como muchos de aquella época, originario de Padrón.
Desde muy joven comenzó a destacar como trovador (poeta que componía y cantaba, laúd en mano, canciones o poemas sobre hechos que ocurrían en un determinado lugar). Su fama llegó a oídos del marqués de Villena y maestre de Calatrava, don Enrique de Aragón, que lo nombró gentilhombre (lo cual para un trovador debía ser lo máximo) y vino a como contratarlo para cosas puntuales que acontecían en su palacio. 
Precisamente, en el palacio de don Enrique conoció a doña Elvira, a la que salvó de morir ahogada después de que esta se cayese de su caballo justo de la que cruzaba un río que había en la finca. El flechazo fue instantáneo y ambos vivieron una pasión inmensa y secreta, en parte, porque ella era la hija de un marqués y él, un pobre trovador venido a más, por muy hidalgo que fuese. Cuando todo iba viento en popa, Santiago fue convocado por la Reina, Isabel La Católica, para que luchase, como otros muchos españoles, en Granada, donde la Reconquista parecía que iba a terminarse.
Para Granada se fue Santiago, y aunque Elvira prometió esperarlo, su padre le arregló su casamiento, poco después, con don Hernán Pérez de Vadillo, marqués de Procuna. Sí, otro marqués. Se casaron y cuando, meses después, Santiago volvió a Galicia se quedó patidifuso al enterarse de la noticia. Se dedicó a partir de entonces a componer y cantar poesías con las que mostraba públicamente su dolor. Un día se encontró a Elvira, cabalgando. Tras pedirle que se apease del animal, Santiago comprobó que seguía queriéndolo tanto como él la quería a ella. Tuvieron un breve encuentro y él se quedó como en una nube. Tanto, que minutos después se encontró con un señor que le preguntó si le pasaba algo. Él le contó toda la historia, desconociendo que aquel señor era el mismísimo marqués de Procuna, el marido de Elvira. Encolerizado, don Hernán fue a ver a don Enrique, quien llamó a la orden a Santiago, pidiéndole que se olvidase de su hija y de su amor imposible. Pasaron los meses y Santiago siguió cortejando a Elvira, hasta que, harto de él, don Hernán volvió a visitar a don Enrique, quien, como maestre que era, ordenó que fuese encarcelado en el Castillo de Arjonilla, Jaén.
En la cárcel, no paró de cantar a su amada, acompañado de su laúd. Su fama en la zona hacía incluso que la gente se acercase en masa a oírle desde el exterior de la prisión. De todo ello se enteró el marqués de Procuna que, lleno de celos, se plantó en Jaén y mató a Santiago atravesándole el corazón con un venablo (un arma con punta de lanza) lanzado a través de la ventana de la celda. Falleció al instante, y, según se comenta, cantando uno de sus poemas. Fue enterrado en Galicia, con todos los lujos posibles, pagados por el propio marqués de Villena, el padre de Elvira, que ordenó poner en su lápida el siguiente epitafio: “Aquí yace Macías, el enamorado”.

De Macías se habla en muchísimas obras posteriores. Desde “La Celestina” de Fernando de Rojas a varias de Lope de Vega pasando por Francisco Bances o incluso Mariano José de Larra, que alude a él en varios de sus artículos. Precisamente, yo conocí su historia hace cosa de seis años, que pasé unos días de vacaciones en la zona en la que nació y vivió y me fascinó.
De lo que os acabo de contar hay varias versiones, una que pone en duda que Elvira fuese la hija del marqués y que la sitúa como criada. Otra, que apunta que Elvira no era la hija, sino la exesposa (esposa desposada, literalmente) del marqués, que quería matarla. Para ello, contrató a Macías y al no cumplir, por enamorarse de la mujer, lo mandó encerrar y luego mandó que lo matasen.
Quizás por los hechos, y en particular la parte del encarcelamiento, yo defiendo esa versión que os he contado con más detalle. Han pasado cinco siglos  y pico y es lo que tiene. La historia a veces se encarga de trazar diversas historias, como parece que ocurrió con este caso.

Termino… Os recomiendo leer cualquiera de sus varios poemas, que se encuentran fácilmente en internet. Componía en gallego-portugués, pero se entiende bien. Cuenta con dos estatuas en Padrón, una villa que si no conocéis, os recomiendo visitar. Una de las fotografías, la primera, es mía, la otra, no. Pese a que conozco su historia y su villa, me enteré este artículo de la existencia de una segunda estatua. Una cosa que aprendí. 

sábado, 22 de octubre de 2016

HOJA DE AUDIENCIAS: Del 17 al 21 de octubre


*Media semanal en espectadores y cuota de pantalla ('share') de las telenovelas latinoamericanas emitidas en abierto en España en los horarios de sobremesa, tarde y 'prime time'. 

jueves, 20 de octubre de 2016

REUTILIZANDO: Una misma mansión en "Yo no creo en los hombres" y "Las amazonas"

Si habéis visto “Las amazonas” y también “Yo no creo en los hombres”, seguramente os habréis percatado de que estas dos telenovelas tienen algo en común, aparte del sello Televisa.
Exactamente, ese punto en común es una impresionante mansión utilizada en ambas telenovelas y situada en Ciudad de México.

La mansión, con su patio y sus jardines, fue la casa de los Bustamante en “Yo no creo en los hombres”. Claudio (Alejandro Camacho) vivía en ella junto a su mujer, Alma (Luz María Jerez) y su hijo pequeño Leo (Jesús Carús). En ella era frecuente también encontrar a Max, el galán, interpretado por Gabriel Soto. Desde agosto de 2014 hasta febrero de 2015, la casa, situada en el Distrito Federal (aunque desconozco su ubicación exacta) fue utilizada como locación por el equipo de Giselle González, productora de la historia.  
Pese a que en “Yo no creo en los hombres” sí utilizaron el interior de casas reales, como la de los Santibáñez o alguna vivienda de la vecindad de la protagonista, en este caso tiraron de decorados para recrear el interior de la casa. Unos decorados bastante correctos, pero, como siempre, muy pequeños en comparación a cómo se ve la casa y a cómo deben ser sus estancias reales.

Dos años después, en marzo de 2016, la misma mansión, sin el más mínimo cambio (de hecho, se ‘reutilizó’ hasta el mobiliario del jardín delantero) sirvió para albergar a la familia Mendoza, formada por Bernarda (Jacqueline Andere) y su hijo, Eduardo (René Casados) en “Las amazonas”, producida por Salvador Mejía para Televisa.
Intentaron, no obstante disimular el ‘reutilizando’ mediante planos más próximos a la casa, ya que en “Yo no creo en los hombres” se usaban planos más lejanos, que permitían ver el jardín de la vivienda. No coló, al menos, para los que estamos habituados a ver este tipo de ‘reutilizandos’. 

miércoles, 19 de octubre de 2016

CRÍTICA: "El Señor de los Cielos" (T4) (Telemundo y Argos, 2016)

Para alguien como yo, que ya había visto la primera, la segunda y la tercera temporada de “El Señor de los Cielos”, ver la cuarta entrega de esta historia era algo casi obligado, pese a que la tercera tanda ya comenzó a mostrar síntomas de desgaste.
A comienzos de junio me puse a ello. La terminé, yendo poco a poco, dos meses más tarde. Esta es mi crítica de la cuarta temporada de “El Señor de los Cielos”.

[¡OJO! Si estás viendo esta telenovela o tienes pensado hacerlo, quizás no deberías leer esta crítica. Puede contener ‘spoilers’ que hacen aconsejable su lectura una vez finalizada la historia]. 

SINOPSIS
*Logotipo de la producción.
México, 2012. Aurelio Casillas (Rafael Amaya), asociado con estrategas políticos ha alcanzado la cima del poder tras haber conseguido colocar a Omar Terán (Jesús Moré) como presidente del país, convirtiéndolo en un títere al que maneja a su antojo. Este gran triunfo quedará en un segundo plano por culpa de la dura enfermedad renal que Aurelio lleva arrastrando desde hace tiempo y que lo obliga a recurrir a su familia para buscar un donante de riñón que le salve la vida. Al no encontrar compatibilidad con ninguno de sus familiares más cercanos, Aurelio debe entonces recurrir a su larga lista de conquistas amorosas, buscando algún hijo perdido que pueda proveerle un riñón, en una lucha contrarreloj por ser trasplantado. Esperanza (Sabrina Seara), su amante, lo acompañará en todo proceso, junto a Amparo (Maritza Rodríguez), su enfermera de cabecera, por la que se siente profundamente atraído.  
En ese mundo que Aurelio controla políticamente continúa la lucha por el manejo del negocio de la droga entre su sobrino Víctor (Jorge Luis Moreno), ahora pareja de Mónica (Fernanda Castillo), aliado con la guerrilla colombiana y los generales venezolanos y la antigua línea de producción de ‘El Chema’ Venegas, en manos ahora de Alfredo, ‘El Feyo’ Aguilera (Leonardo Daniel), ‘El Tijeras’ (Tommy Vázques), y ‘El Oficial’ (Christian Tappan), que controlan toda la producción de Colombia, Ecuador y Perú. A estos últimos se suma ‘El Ingeniero’ (Plutarco Haza), constructor de túneles en la frontera entre México y Estados Unidos.
La carrera por encontrar un riñón que le sea compatible, el descubrir y conocer a varios hijos secretos y la lucha permanente con Víctor, que pretende destronarlo como el mayor criminal de México, marcan el rumbo de la cuarta temporada de esta historia.

DATOS y TRAILER
81 capítulos. México (Telemundo y Argos), 2016. Productores ejecutivos: Marcela Mejía, Joshua Mintz y José Gerardo Guillén. 

PERSONAJES y ACTUACIONES
*Rafael Amaya sigue siendo Aurelio Casillas.
Después de cuatro temporadas… ¿Alguien se imagina a Aurelio Casillas con otro rostro que no fuese el de Rafael Amaya? Seguro que nadie. Rafael vuelve a meterse en la piel de Aurelio, un Aurelio distinto al de otras temporadas, con menos fuerza física, menos ganas de aventuras y que ha cambiado al narcotráfico por negocios más tranquilos, a través de los que lavar y aumentar su fortuna. Pese a que Aurelio ha estado, como veis, bastante ‘tranquilo’ durante esta temporada, Rafael ha hecho un buen trabajo, llevando a Aurelio como solo él sabe hacerlo, pese a que ya son varios años, y a que no cualquier actor aguantaría durante tanto tiempo a un personaje.
El protagonismo femenino en esta temporada ha estado bastante repartido. A diferencia de las otras tres, en las que Fernanda Castillo era claramente la protagonista, en esta cuarta, la pondría al tú por tú con Sabrina Seara. Fernanda ha vuelto a brillar, pese a que quizás los guionistas no acertaron con el camino por el que llevaron a Mónica desde finales de la tercera temporada, convirtiendo al personaje un poco en la antítesis de lo que fue. El
*Sabrina Seara repite como Esperanza.
personaje de Sabrina llegó a mediados de la tercera temporada para revolucionarlo todo, dado su carácter y orientación sexual, y en esta cuarta tanda hemos podido conocer todavía más a Esperanza, gracias al buen desarrollo de guión que le han dado al personaje. Hemos visto a una Esperanza humana, que se equivoca y reconoce sus errores, pero a la vez una Esperanza valiente, capaz de enamorarse y dejar a un lado las frivolidades que rodeaban su vida. Un sobresaliente para Sabrina. Me alegra que, además, vaya a continuar en la quinta temporada, ya que muy pocos personajes que han hecho lo que Esperanza continúan en la historia.
Carmen Aub repite como Rutila, la hija mayor de Aurelio. Carmen ha hecho un trabajo impecable, pese a que quizás, también a nivel de guión, el personaje no haya sido llevado todo lo bien que debiera o no se le hubiesen explotado todas las posibilidades que podría haber tenido. Gala Montes también ha repetido como Luzma, una Luzma en apariencia más madura y sensata, a la que un duro golpe devuelve al mundo de las drogas que tanto le había costado dejar en la temporada pasada. Sinceramente, Gala me encanta. Me parece que tiene un talento tremendo y por eso lamento cómo los guionistas se han ‘desecho’ del personaje en torno a la mitad de la temporada, sin que se le volviese a mencionar. Desconozco si Luzma volverá o no, y si su marcha se debe a decisión de Gala o de los guionistas, pero tengo claro que me gustaría verla y que le diesen más peso a nivel de tramas.
*Leonardo Daniel es Alfredo, 'Feyo', Aguilera.
Del lado de los malos esta temporada cuenta también con Leonardo Daniel, como ‘El Feyo’, un villano de esos totalmente trastornados y obsesionado con “matar a Aurelio y a toda su descendencia”, según sus propias palabras. Claro, que tiene motivos para ello… Aurelio mató a su única hija en la recta final de la tercera temporada y por culpa de él, ‘El Feyo’ tuvo que deshacerse de su adorada esposa, ‘La Condesa’. Pese a que corría en el riesgo de caer en la sobreactuación, Leonardo ha demostrado que es un actorazo interpretando al villano por excelencia de esta temporada. Junto a él está Plutarco Haza, que interpreta a ‘El Ingeniero’, el villano más noble y enamoradizo que he visto en mucho tiempo. Un villano cargado de matices, muy bien escrito y magistralmente interpretado por Plutarco, al que hacía mucho que no veía en una telenovela.
*Fernanda Castillo y J. Luis Moreno,  Mónica y Víctor.
Sigo sin creerme a Jorge Luis Moreno como Víctor. No tengo nada en contra del actor, pero me parece que tiene mucho que mejorar. Hay escenas en las que está muy sobreactuado. Además, ese rumbo que le han dado a su personaje no le ayuda, y temo que se convierta en un villano acartonado en la quinta temporada, algo que parece que ocurrirá.
Comentaba en la crítica de la tercera temporada que no veía sentido alguno al personaje de Maritza Rodríguez. Sigo en las mismas, y mirad que me gusta Maritza. Ha sido un personaje que no ha aportado absolutamente nada. Relleno total. Lo mismo podría decir de ‘El Tijeras’, interpretado por Tommy Vásquez, un personaje que en las anteriores temporadas dio cierto juego pero que en esta ha sido poco más que un figurante. Ídem respecto de Christian Tappan, ‘El Oficial’, que prometía ser algo así como lo que fue ‘El Cabo’, pero que se quedó en una versión descafeinada.
De los incorporados en la tercera temporada y que continúan en esta, he visto a Jesús Moré disfrutando cada escena como Omar. Se nota que quiere aprovechar la oportunidad al máximo, y lo transmite al espectador. Bien también para el ‘equipo corrupto’, integrado por un atormentado Alejandro de la Madrid (Ignacio) y los ‘sin escrúpulos’ Roxana Chávez (Eva Ernestina), Tomás Goros (Garnica) y Juan Ignacio Aranda (Ramiro). 
*Iván Tamayo (J. Elías) y Manuel Balbi (Rivero).
De los buenos, un aplauso para Manuel Balbi, que continúa como Rivero, un personaje al que han sabido llevar muy bien a nivel argumental, y para Iván Tamayo (Jorge Elías), que llegó a finales de la tercera temporada y cuyo personaje se ha desarrollado con gran acierto en esta cuarta. Todos los que ejercen funciones políticas deberían ser como Rivero o como Jorge Elías, dos personajes que muestran que incluso en un mundo cargado de podredumbre y corrupción se pueden encontrar personas honestas. Lo mismo predico para Lorena Castillo, que me ha sorprendido muchísimo como Evelyn, la oficial mano derecha y pareja de Rivero. Ha hecho un trabajo estupendo y estoy seguro de que después de este papel, Telemundo la tratará de ‘atar’ con alguna oferta jugosa. Tiene además muy buena química con Balbi.
*Iván Arana es Ismael Casillas.
De las nuevas incorporaciones, bien para Marisela González (Eunice, ‘La Felina’). Si bien su personaje me pareció un relleno al principio, supieron más o menos darle algo de peso en las tramas hacia la mitad de la temporada y evitar que se convirtiese en otro relleno. Me alegró mucho volver a ver a Wendy de los Cobos (Amparo, ‘La Tata’), una gran actriz que borda cualquier personaje que se le ponga por delante, como este. Muy bien también para Iván Arana, Ismael, un personaje que ahora les toca cuidar a los guionistas, ya que amenaza con convertirse en la un clon de Aurelio Casillas, algo que no me acaba de convencer. También me gustaron mucho Ivonne Montero, como Consuelo, ‘Connie’ y Diego de Tovar, como Nicandro, ‘Nicky’. Dos personajes, especialmente el de Diego, que dan cierta vidilla en la primera mitad de la temporada.
El elenco de esta cuarta temporada es amplísimo, de ahí que seguramente me deje a unos cuantos sin mencionar. No quisiera acabar sin decir que me sobran totalmente varios personajes, entre ellos, Armando (Gabriel Coronel, al que por fin he escuchado con su acento natural), Nerio (Lambda García) y Paloma (Paloma Jiménez), al tiempo que echo en falta a uno: Doña Alba (Lisa Owen), en paradero desconocido.
De cara a la quinta (y ojalá última) tanda de episodios, en la recta final de la cuarta temporada se han incorporado dos conocidas y grandes actrices al elenco: Vanessa Villela (Emiliana) y Ofelia Medina (Lourdes). Las dos tienen un punto de partida muy interesante, con una venganza personal contra Aurelio. Habrá que ver cómo desarrollan los guionistas a estos personajes…

TRAMAS
*Aurelio ha estado mal de salud esta temporada.
En las tramas reside la gran pega de esta temporada. Esto ya no es “Las aventuras y desventuras de Aurelio Casillas”, sino “Las aventuras y desventuras de los que rodean a Aurelio Casillas y, muy de vez en cuando, alguna del propio Aurelio”. Otro de los problemas, que ya apuntaba antes, es que la cuarta temporada arranca con un número elevadísimo de personajes, cada uno con sus propias historias, lo que hace que en los primeros veinte capítulos pase muy poco. El ritmo mejora después de que algunos de esos personajes vayan desapareciendo y alcanza su culmen en torno a la mitad de la temporada, con varios sucesos que hacen que parezca que la historia va a resurgir. Sin embargo, ello no ocurre y el rimo decae nuevamente hasta el final, donde parece que mejora algo el ritmo. Ha sido una temporada, argumentalmente hablando, floja y demasiado lenta, en líneas generales.
Yendo a las tramas concretas, creo que sí se ha acertado en lo de buscar nuevos hijos de Aurelio para dar algo de vidilla a la historia. Eso sí, debieron haber tomado en cuenta una cosa: Heriberto, el hijo mayor de Aurelio, tendría unos treinta y dos años, más o menos, si siguiese vivo. Es por ello que no entiendo que dos de los hijos que aparecen parezcan más jóvenes incluso que Rutila, cuando se supone que Aurelio los tuvo antes de casarse con Ximena (Ismael, el primero de ellos, fue fruto de su pérdida de virginidad con ‘La Tata’, “cuando era un chamaco”, como reconoce Aurelio). En cualquier caso, tanto Ismael como ‘Nicky’ han dado algo de juego con sus respectivas tramas con Aurelio. Del tercer hijo apenas puedo opinar… Es lo que tiene que solo salga en dos o tres capítulos, como un relleno, ya que siento que pudo haber sido más útil a nivel de argumento.
*Rafael Amaya y Sabrina Seara, en una escena.
Insisto en que me ha gustado mucho el desarrollo del personaje de Esperanza, que ha jugado a dos bandas durante toda la historia, como amante de Aurelio y del embajador venezolano, del que ha acabado enamorándose, dando así un toque romántico a la temporada. También debo aplaudir el que se haya abordado a través de ella y de una forma muy natural y abierta el tema de la bisexualidad. Un tema que escandalizó a muchos a raíz de la temporada pasada y que hoy en día no debería ser motivo de escándalo. Me parece que ya lo he dicho, pero insisto, creo que es el personaje que mejor han llevado los guionistas esta temporada.
No puedo decir lo mismo de Mónica Robles y sus tramas. Fue un grave error convertirla en la pareja de Víctor a finales de la tercera temporada y fue todavía peor el mantenerlos juntos durante toda esta cuarta. Ello pese a que han intentado justificárnoslo sobre la base de que Mónica sigue enamorada de Aurelio y que Víctor es una vía de escape a ese amor. Demasiado enrevesado y demasiado perjudicial para un personaje que ha dejado de ser “cabrona siete vidas” para pasar a ser una niña buena. Pese a ello, sí que han sabido de vez en cuando regalarnos alguna escena de esas en las que saltan chispas entre Mónica y Aurelio, lo que se agradece.
En lo que a nuevas relaciones se refiere, creo que solo salvaría cuatro: Luzma y Benitín,
*'La Tata' y 'El Ingeniero', en un apasionado beso.
quizás la más romántica, por ser el primer amor verdadero de Luzma, y con un final fuerte, pero bonito; Rutila y Omar, un poco forzada al inicio, pero bastante bien desarrollada; ‘El Ingeniero’ y ‘La Tata’, una relación peculiar, que comienza por interés del primero en construir un túnel bajo su negocio, pero que acaba transformada en un amor sincerísimo y Evelyn y Rivero, otra pareja muy tierna. Del resto, no deja de sorprenderme que una mujer tan independiente y de armas tomar como ‘La Felina’ se enamore de alguien tan chalado como ‘El Feyo’. Todas las tramas amorosas cuentan con sus escenas de sexo, una seña de identidad propia de esta historia y que pese a que algunos no acaba de agradarles, a mí no me disgusta. Escandalizarse porque se haya escenas con contenido sexual es un poco lo mismo que lo que comentaba de escandalizarse por ver a un personaje bisexual.
*Los cárteles han seguido en guerra esta temporada.
El narcotráfico ha seguido muy presente en esta temporada, con la misma guerra de la temporada pasada entre los Casillas, apoyados por la guerrilla colombiana y algún general venezolano, y los colombianos, con nuevos apoyos en México. Sin embargo, le han dado demasiado protagonismo a Víctor, como líder del cártel de los Casillas, ahora que Aurelio ha dejado el negocio. Es un error haber apartado tan radicalmente a Aurelio de todo eso. Yo lo hubiese dejado combinar sus negocios y cosas en la política con el narcotráfico que, a fin de cuentas, es lo que le ha llevado a ser “El Señor de los Cielos” y a tener el dinero y el poder que tiene. Sigo insistiendo en que fue un fallo matar a Heriberto en la segunda temporada o que Telemundo no aceptase las condiciones económicas de Raúl Méndez para seguir siendo ‘Chacorta’. Ambos personajes se echan mucho de menos y seguramente seguirían dando mucho juego de seguir en la ficción.
*Roxana Chávez es Eva Ernestina Gallardo.
El entramado político ha ganado peso en esta temporada y, además, para bien. Creo que se merece alabar el que se siga hablando de la corrupción que asola México, con claras referencias a la realidad, que van desde personajes 'inspirados' en personas reales a situaciones como los sobornos o ‘comisiones’ que Silva de la Garza o Eva Ernestina se reparten en sobres en varias escenas, pasando por referencias, por ejemplo, al silencio guardado, tiempo después, en torno a la matanza de los 34 estudiantes en Michoacán a cargo de ‘El Feyo’, reflejo en la ficción de una triste realidad: la ‘desaparición forzada’ de 43 estudiantes en Iguala en el 2014. Ha sido también muy valiente tocar sin tapujos el tema de Venezuela, su crisis (de la que muchos se aprovechan) y su revolución (en la que otros se escudan para justificar la situación del país), a través de Jorge Elías, el embajador.
Como os comentaba hace unas líneas, el ritmo de esta cuarta temporada nada tiene que ver con el de la primera o el de la segunda y la historia avanza, a veces sin que ocurra nada interesante en tres o cuatro capítulos, llegando a un final que choca bastante con ese ritmo pausado, ya que está cargado de adrenalina y tensión, dejando en el aire el futuro de uno de los personajes principales y funcionando como ‘señuelo’ para que los espectadores nos animemos a ver la quinta temporada el próximo año.

MÁS COSAS
*Aurelio ha cambiado sus ranchos por una mansión.
Otro error, a mi juicio, de esta temporada ha sido el cambio de ambiente. “El Señor de los Cielos” era una historia de provincia, con Sinaloa, Guadalajara y Michoacán como principales escenarios de las tres primeras temporadas, combinados siempre con el DF y la selva colombiana. No entiendo que esta temporada el DF haya sido el escenario principal de prácticamente todas las tramas. No tiene ninguna explicación (realmente, sí, ahorrar el dinero y el tiempo que lleva trasladar la maquinaria lejos de los estudios de Argos). Sin embargo, a nivel narrativo, con la flota de aviones de Aurelio, este podría controlar a todos sus títeres desde cualquiera de sus ranchos en Sinaloa, desplazándose en menos que canta un gallo a la capital para atender cualquier imprevisto. Eché mucho en falta ese ambiente de provincia, que da un toque diferente a cualquier telenovela que se precie.
*Una de esas 'cutre-explosiones'.
A nivel de realización, bastante bien, salvo por un detalle: se siguen usando transiciones de escenas que ya se usaban en la primera temporada (véase el caso de un edificio cuyas luces se encienden, apagan y vuelven a encender conforme cae la noche y posteriormente amanece). En los efectos especiales, genial el tema de tiroteos y bazucazos, pero  se ha notado que algunas escenas con aviones, así como alguna explosión, habían sido realizadas por ordenador, quedando un poco cutre.  
Se ha cumplido con creces en el tema de localizaciones y exteriores, pese a salir poco del DF, llegando a mostrar al espectador algo que yo no recuerdo haber visto en ninguna otra telenovela: un submarino, navegando como si de un barco se tratase. Los decorados, impecables. Me encanta el interior de la casa de Aurelio y, particularmente, una de sus estancias: el sótano-mazmorra que tan útil le es a Casillas en esta temporada.
De la música, me parece que el tema de entrada, “El cuarto corrido”, es mejor, o al menos, tiene una letra que le queda mejor, que el de la tercera. Me ha gustado también esa presencia de 'La Calaca' tanto en la entrada como en las promos y cortinillas. Los ‘soundtracks’ se mantienen en su mayoría.
*Elenco, al completo, de la cuarta temporada.
Sobre el vestuario, no puedo resistirme a comentar una cosa… ¿Cómo Aurelio, el tío más poderoso de México, se atreve a salir por el DF con guardaespaldas que parece que vienen de un rodeo, con sus camisas de cuadros, sus botas de ‘cowboy’ y sus sombreros alados? El vestuario más sobrio de Aurelio en esta temporada debió haberse extendido a sus secuaces.
Termino criticando una cosa, algo que ya me habéis oído decenas de veces… ¡Para qué se meten palabrotas en los diálogos, si luego las ‘silencian’ en la emisión del capítulo! Hay escenas en las que pierdes el hilo por culpa de esto. Si no se pueden emitir escenas con palabras malsonantes, que no se incluyan en los diálogos y punto. Hablando de censuras, totalmente fuera de lugar lo que han hecho con un cuadro en el que se mostraban mujeres desnudas, emborronándolo para que no se viese nada, tal y como os comenté hace unos días en este blog. Que en una telenovela que ha mostrado tríos se emborronen los pechos y vaginas de varias mujeres pintadas en un cuadro, es algo incomprensible.

Espero que la quinta temporada sea la última y recupere la esencia de la primera, ya que esta cuarta tanda ha mostrado algo que ya se había hecho evidente en la tercera: la historia está mostrando síntomas de desgaste, a nivel argumental.
En lo que al elenco se refiere, Rafael Amaya, Fernanda Castillo y Sabrina Seara hacen un buen trabajo como capitanes de un elenco demasiado extenso, con algunos personajes totalmente prescindibles y otros muy poco aprovechados.


~PUNTUACIÓN FINAL: 6,5~