jueves, 29 de septiembre de 2016

CAZANDO GAZAPOS: Uno de "Anónima"

¿Qué es un ‘gazapo’? Aparte de un conejo pequeño, en España llamamos ‘gazapo’ a cualquier error, fallo o metedura de pata que se comete en una película, serie o, como es el caso, en una telenovela. Como ‘gazapos’ englobamos fallos de guión, de escena, de ambientación… Todo vale.
Una temporada más, sigo con esta sección, pensada como juego, por la que ya han desfilado casi cuarenta ‘gazapos’ en los dos últimos años.

Tal y como hice la temporada pasada, en esta seguiré dando puntos. En concreto, cada ‘gazapo’ valdrá dos puntos, que es lo que se llevará todo aquel que lo vea. Los que no lo vean, tranquilos, que NO restaré puntos ni nada de eso.
Esta ‘recompensa’ será graduable siempre que el ‘gazapo’ lo permita (por ejemplo, si no se dice exactamente en qué consiste el ‘gazapo’ pero sí se comenta algo, podría dar un punto, medio, punto y medio…).
Es importante para ello los que participéis, lo hagáis usando siempre la misma cuenta de Google, el mismo seudónimo o la misma firma.
Los comentarios no aparecerán publicados hasta que yo resuelva el ‘gazapo’, momento en el que publicaré también la clasificación general de todos los ‘cazadores’. Dispondréis de cuatro días para resolver cada ‘gazapo’. En concreto, se podrán hacer comentarios hasta el viernes a las doce del mediodía (hora peninsular española). Resolveré y publicaré las clasificaciones los viernes, a partir del mediodía.
Como en la anterior, en esta nueva temporada habrá dos ‘gazapos’ cada mes (uno cada dos semanas). Antes de presentaros el primer ‘gazapo’, una NOVEDAD: todos aquellos que aporten algún ‘gazapo’ al juego tendrán como ‘recompensa’ dos puntos extra por cada ‘gazapo’ aportado, que se sumarán a su marcador en el momento en el que el ‘gazapo’ salga publicado.

Este segundo ‘gazapo’ de la temporada es de “Anónima" (RCN, Teleset y Sony, 2015) y yo mismo lo he pillado. Os cuento un poco la escena... 
Rojas (Jorge Armando Soto) acude junto a Rincón (Jordana Issa) al despacho del general Soto (Manuel Antonio Gómez) a darle un recado. Hecho eso, se van. 
Para que yo pueda saber quién lo ha visto y quién no, os pido la mayor concreción posible, porque es un 'gazapo' un poco especial.
  
Recomiendo, como siempre, verlo en pantalla completa. El martes ‘resuelvo’…

*Dificultad: 8,5.


Y EL ‘GAZAPO’ ERA…

De relojes iba el asunto, como muchos habéis visto. Los que no, volved a ver el vídeo… Si os dais cuenta, el reloj del despacho del general marca las 14:50 (tres menos diez) justo cuando el general entra.

Apenas seis segundos después, tras coger la memoria USB y pedirles a los agentes Rincón y Rojas que se retiren, el reloj vuelve a ser enfocado y… ¡Son casi las 15:10 (las tres y diez)!

Ahí no acaba la cosa… La conversación sigue, el reloj se vuelve a mostrar y… ¡Vuelven a ser las 14:50!

Una de dos… O el tiempo en Colombia para adelante y para atrás según le da la gana o bien rodaron parte de la escena a una hora y la otra parte, la que va justo intercalada, veinte minutos más tarde, sin que se percatasen de que el reloj había seguido en movimiento. Convocaré por Twitter a los actores, a ver si nos aclaran algo.

Esta es la clasificación de este segundo ‘gazapo’:

Los que habéis visto los dos cambios en la hora del reloj, tenéis dos puntos. Hay por ahí alguien que solo ha visto uno de los cambios, por lo que le he dado un punto.

Y esta es la clasificación global:

El siguiente ‘gazapo’ aparecerá publicado el JUEVES 13 de OCTUBRE. Ya os comenté que voy a alternar uno difícil con uno fácil y así sucesivamente, así que el próximo tiene menos dificultad. Es, además, el último que me queda de “La vecina”, esa telenovela mina de ‘gazapos’ producida por Televisa en 2015.
Antes de acabar, varias cosas… Si observáis cualquier error en los puntos, decídmelo con confianza. Dicho esto, aclarar que, en general, no hace falta haber comenzado a jugar a este juego desde septiembre. Cualquiera puede comenzar a jugar en cualquier momento, igual que se puede dejar en cualquier momento. A la hora de ver los vídeos me da igual cómo se vean, si tres o cuatro veces, si en varias ventanas o si se ve el capítulo en cuestión en otra web. En un juego informal como este no hay cabida para reglas estrictas. Lo digo porque me han escrito dos personas preguntándome ambas cosas, y creo que es conveniente dejarlo claro.

Y como siempre, si pilláis algún ‘gazapo’ y queréis aportarlo para el juego, contactadme en gafemohdt@yahoo.es, por comentario o de cualquier otra forma (Facebook, Twitter…). Aunque ando muy ocupado y seguramente tarde un par de días en contestaros, os respondo fijo. 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

CAZABOCAZAS: Las telenovelas NO son basura, así porque sí

Sabéis que soy un firme defensor del género y que odio numerosos tópicos, la mayoría injustificados, que mucha gente tiene en torno a él.
Esta temporada me he propuesto seguir combatiendo esas ideas tan generalizadas que hay en torno a las telenovelas y para ello he optado por una especie de ‘terapia de choque’: publicar comentarios y opiniones reales, de gente real, vistas en redes sociales o páginas webs y hacerles el correspondiente análisis.
Como últimamente los jueces están que se lucen con temas relacionados con internet, y para evitar precisamente alguna demanda o incluso denuncia o querella por parte de los autores de los comentarios, he decidido eliminar de los mismos toda referencia a aquellos que los han proferido.
Explicado esto, voy con la primera sesión de esta ‘terapia de choque’… Echad un vistazo rápido a los tuits, solo los tuits, que os muestro en este artículo. ¿Qué os parecen? Ahí están, unos cuantos ejemplos de personas que, sin ton ni son, sin razón alguna, no dudan en calificar el género como “basura”. Voy uno a uno…

Primer ejemplo… Una tuitera considera que las telenovelas son basura por tener, según ella, “el mismo argumento”. Ya ha salido otro tópico injusto: todas las telenovelas son iguales.
Decir que todas las telenovelas son basura por tener el mismo argumento tiene tanto sentido como decir que todas las películas son basura por tener el mismo argumento. Como en el cine, en las telenovelas hay diversos géneros, según temática. Tenemos telenovelas de corte romántico, policiacas, narconovelas, telenovelas de época y con pinceladas históricas, bionovelas… Por ejemplo, una bionovela lo único que puede que tenga en común con una telenovela policiaca, a nivel argumental, es precisamente que ambas tienen un argumento, cada una el suyo, con su planteamiento, nudo y desenlace. Y ya. No hay más.
Sobre el otro tópico, el de que todas las telenovelas son iguales, es una absurdez de la talla de decir que todos los coches son iguales. Lo triste es que mucha gente sigue pensando que todas las telenovelas siguen un mismo esquema, una especie de plantilla única por la que sus responsables se guían a la hora de llevarlas a cabo.

Otro ejemplo… Amigos míos… ¡No tenemos cerebro! ¡Somos una especie de zombies! Un tópico más: los que vemos telenovelas o somos tontos, o directamente no tenemos cerebro, como comenta esta tuitera.
Un tópico fácilmente destruible. Si no tuviéramos cerebro no seríamos capaces de escribir blogs sobre telenovelas (los que somos blogueros), de comentarlas (los que nos gusta comentarlas) o de verlas. Si no tuviéramos cerebro no seríamos más que muebles.
Del tópico ese de que los que vemos telenovelas somos tontos, me ocupo otro día.

Tercera reflexión de un tuitero que califica tan tranquilo como basura a las telenovelas, con un paralelismo que podría reformularse de la siguiente forma: el tuitero furioso que vomita tuit sin sentido tras tuit sin sentido. El tuitero furioso que vomita gilipollez tras gilipollez.
La televisión que “vomita” una telenovela está creando, consicientemente, un contenido audiovisual que seguramente le hará ganar, entre publicidad, ventas, derechos de adaptación, posibles repeticiones y demás, bastante más de lo que cualquiera de los mortales podremos ganar trabajando en toda nuestra vida. Es lo que hay. Eso a nivel de empresa, porque no hay que olvidarse de que el género sigue teniendo un impacto enorme en la economía de muchos países del otro lado del Atlántico (a través del turismo que pueda atraer, generando puestos de trabajo...). No es un mal negocio.

Este cuarto y último tuit me encanta. Aparte de demostrar la tuitera una redacción y una expresión impolutas, el contenido del tuit me recuerda a aquella famosa definición de lo que es un toro que dio en su día Alejandro Talavante. Si seguís este enlace, me daréis la razón.
Creo que dada la profundidad del tuit, igual no tiene mucho sentido entrar al trapo. Pero es que no me aguanto… Amiga, dos cosas. La primera, una novela no “es la de un libro”. Una novela se suele recoger en un libro, aunque no necesariamente. Hoy en día hay novelas en PDF, por ejemplo. Hay también un calendario que se edita anualmente, con hojas de día a día, que tienen por detrás escrita trocitos de una novela, de forma que juntándolas todas (según las vas arrancando) tienes la novela completa.
Sobre lo de que la telenovela es basura, así porque sí, sin algo en lo que ampararte, es como decir que el teléfono móvil es basura. Te informo e imagino que para tu disgusto, de que ya son varias las telenovelas que se han hecho a partir de novelas (“Doña Bárbara”, “El conde de Montecristo”, “Los Miserables”…).

Cuatro bocazas cazados. Espero que os haya gustado esta primera sesión de la terapia. Más, en octubre. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

CÓMO HAN PASADO LOS AÑOS: De los hijos y herederos Del Monte

Fue una telenovela que funcionó en Chile en el 2008. “Hijos Del Monte”, de TVN contaba, básicamente, la historia de cinco hermanos que vivían tranquilamente en un fundo que había pertenecido a su familia desde épocas inmemorables. Una tranquila existencia que
se veía turbada con la llegada de Paula (María Elena Swett), una hija fuera del matrimonio que había tenido Emilio, el patriarca de los Del Monte. Jorge Zabaleta (Juan), Francisco Pérez-Bannen (José), Cristián Arriagada (Pedro), Matías Oviedo (Gaspar) y Andrés Reyes (Lucas) fueron los encargados de dar vida a los cinco hermanos.
El buen funcionamiento de la telenovela en Chile hizo que rápidamente Telemundo y RTI pusieran sus ojos en ella, estrenando en 2011 un ‘remake’ que llevó por nombre “Los herederos Del Monte”, y cuyo elenco encabezaron cinco actores: Mario Cimarro (Juan), José Luis Reséndez (José), Ezequiel Montalt (Pedro), Fabián Ríos (Gaspar) y Jonathan Islas (Lucas). Marlene Favela se convertía en Paula, el torbellino que llegaba a la hacienda La Arboleda donde vivían tan tranquilos los cinco hermanos Del Monte.

Voy con algunas escenas que muestran un poco lo que fueron ambas historias…

I. La llegada
Ambas telenovelas comienzan con Paula llegando a las vidas de los hermanos Del Monte como un torbellino. Una llegada que en ambas se produce el día de la fiesta de compromiso del mayor, Juan, del que Paula acaba enamorándose en las dos versiones. Tranquilos, que no hay incesto... 

La llegada de María Elena Swett poco difiere de la de Marlene Favela. Quizás a la Paula chilena se la vistió como una mujer normal, que llega a una hacienda con su abrigo blanco, bajándose de una ‘pick up’ normalilla, con su madre. Más elegante fue la llegada de la Paula colombiana, con un vestidazo de Nochevieja y bajándose de un todoterreno lujoso.
Tan lujoso como el traje impoluto que llevaba el Juan de Telemundo, nada que ver con la chaqueta americana normal y corriente, con camisa, que llevaba en la fiesta de su compromiso el Juan de TVN.

II. El regreso de Emilio
Lamento no haber encontrado la escena en la telenovela chilena. Un momento… No la he encontrado porque, sinceramente, ese desmadre no se da en la original.
Imagino que por cuestión de audiencia (de levantarla, posiblemente), los guionistas de Telemundo ‘resucitaron’ a Emilio, el patriarca fallecido. Y lo hicieron cambiando a Julio del Mar por Roberto Vander. Emilio volvía a la vida de sus hijos tras haberse operado el rostro y con una nueva identidad. Todo ello, hasta que lo descubren, como es lógico.
Encima, fallece varios capítulos después de volver y poco antes del final.

III. La entrada
Termino la comparativa, después de lo anterior, mostrándoos que, pese a ese y otros fallos argumentales, la intención de Telemundo era ser fiel a la historia original. Me valgo para ello de las entradas de las dos historias.

Esta es la de la chilena, como veis, una entrada que promete una telenovela campera y con un tema movidito que avanza entre otras cosas que la hermana que llega es “una villana”.
Voy con la de Telemundo. Presentándonos poco a poco a todos los personajes, también la entrada del ‘remake’ aventura una telenovela con toques camperos, pero quizás más ‘rural’ que la original. De la canción, que presenta a Paula como una caprichosa, poco que comentar. Marco Flores, su autor y cantante, tiene cosas mucho mejores.

La historia de Telemundo no funcionó tan bien como se esperaba. Pese a la inversión hecha, no fue el éxito que se pensó que sería, aunque se vendió relativamente bien. Es la única que vi, aunque la dejé por aburrimiento pasados 60 capítulos. 
Creo que se hizo se fue perdiendo poco a poco la esencia original de los personajes, algo que algunos critican también, aunque en menor medida, de la original. Paula, por ejemplo, comenzaba como una protagonista con bastante maldad y conforme pasaban los capítulos se convertía en un alma cándida. Julieta, la villana, comenzaba siendo una villana normalita, pero acababa siendo toda una loca. Lo mismo le pasaba a José, el hermano ‘malo’. Y ya lo de la ‘resurrección’ de Emilio, con nuevo rostro, de traca.
129 capítulos tuvo esta versión, frente a los 131 de la original. Una historia que quienes la han visto recomiendan, y que se vendió más que el ‘remake’, algo que no suele ser habitual si quien versiona es Telemundo.

Ambas se emitieron en España. La original, en FDF. La versión, en Nova. 

domingo, 25 de septiembre de 2016

HISTORIAS DE TELENOVELA: "Pacicos de mi vida..."

Con la idea de hacer un poco más distendido el blog, he decidido, en esta nueva temporada, contaros lo que yo he bautizado como “Historias de telenovela”.
Todos, por unos motivos o por otros, conocemos historias que no tienen nada que envidiar a las mejores telenovelas. Historias que en su mayoría tienen grandes toques de romanticismo y que, llevadas por buenos guionistas y un buen productor, podrían convertirse en telenovelas.  
Historias a veces reales, a veces con toques de leyenda, pero historias bonitas, al fin y al cabo… Historias como esta... 

1915. Peñafiel, Valladolid (España).
Un joven mozo, de nombre José Pazos, gallego, conoce a Matilde, una muchacha del vallisoletano pueblo de Peñafiel, según parece, mientras está de paso en el pueblo, por temas de trabajo. Matilde estaba en una situación económica mucho más desahogada que la de José, pero ello no fue impedimento para que ambos se enamoraran perdidamente.  
Estuvieron saliendo, o cortejando, que se diría en aquella época, y haciendo lo que hacían los enamorados que vivían por aquel entonces con cierta distancia de por medio: escribirse cartas, pensar el uno en el otro e ir a verse de vez en cuando, ella a Galicia y él, a Peñafiel.
Tras varios meses saliendo, Matilde enfermó con “grandes fiebres y abundantes dolores”, según apuntan algunos de los mejores conocedores de esta bonita historia. La pobre Matilde falleció en 1916, meses después de comenzar su noviazgo con José.
Hay algunos que dicen que se habían casado antes de que ella muriese. Yo creo que no, por algo que os comentaré luego…
Imaginaos cómo se quedó José, que la amaba tanto: desolado y teniendo que seguir trabajando duramente para poder sobrevivir ya que rápidamente los sobrinos de Matilde (su única familia) se repartieron su notable herencia, al morir su tía sin testamento… En teoría.
Tiempo después, tras asimilar la muerte de Matilde, José se puso a releer las cartas que ella le había enviado durante su noviazgo. Cual si fuera una señal de su Matilde, se encontró con una, la primera que le había enviado, que decía lo siguiente:

Peñafiel, a 24 de octubre de 1915.
Pacicos de mi vida: en esta primera carta de novios va mi testamento: todo para ti, todo para que me quieras siempre y no dudes del cariño de tu Matilde”.

Una breve carta que le había enviado en pleno noviazgo, cuando después de llegar de un viaje, Matilde, se sintió indispuesta, teniendo que pasar varios días en cama. A juzgar por la carta, Matilde debía ser tan romántica como hipocondriaca. Sea como fuere, ‘Pacicos’ se asesoró, llevó a juicio a los sobrinos de Matilde y consiguió, como era la voluntad de su amada, los bienes que aquella quería que él tuviese en caso de que le pasara algo. Demostró que una carta romántica de tres líneas, firmada y fechada, era un testamento válido. Y así se lo reconoció el juez del Tribunal Supremo que llevó el caso, allá por 1918. Qué fue de José después es algo que no se sabe a ciencia cierta.
Decía antes que no creía, como sí piensan algunos historiadores, que estuvieran casados. Lo sostengo por una simple razón: de haber estado casados, él habría heredado sí o sí, como marido, aún cuando ella no tuviese testamento y los sobrinos no se habrían ‘lanzado’ a por la herencia tal y como lo hicieron.
El testamento de Matilde, además de muy romántico, fue el primer testamento ológrafo (de puño y letra) recogido en una carta y reconocido por la justicia española como tal. Es además el testamento más breve del que se tiene constancia en este país.

Como veis, una historia de telenovela, cargada de amor, con la muerte como villana y con unos sobrinos como secundarios de una trama con un final en cierta forma feliz, aunque quizás no el que solemos ver en las telenovelas.
Si visitáis Peñafiel, un pueblo guapísimo, una placa recuerda toda esta historia, que yo conocí hace años por una profesora y sobre la que indagué como un loco, porque me fascinó. Tenía una foto de la placa, pero por más que la busqué en mi ordenador, no di con ella. Sí con algunas fotos de aquel viaje, tres de las cuales elegí para acompañar esta preciosa historia. 

sábado, 24 de septiembre de 2016

HOJA DE AUDIENCIAS: Del 19 al 23 de septiembre


Media semanal de las telenovelas latinoamericanas emitidas en abierto y a nivel nacional en España en horarios de sobremesa, tarde y 'prime time'. El capítulo de oro es la emisión más vista de cualquiera de esas telenovelas. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

REUTILIZANDO: Coches en Televisa

A lo largo de estos tres años de vida del blog este apartado ha venido mostrando cómo en las telenovelas existe una fuerte cultura de reaprovecharlo o reutilizarlo todo. Hemos visto mansiones, ranchos, casas, edificios de viviendas, edificios de empresas, muebles, vestuario, ‘soundtracks’… Y coches. Porque sí, los coches también se reutilizan, al menos en Televisa y Telemundo.
Desconozco cómo contratan los coches las productoras, si es un ‘renting’, un ‘leasing’ o si directamente los compran. El caso es que en las productoras que antes os mencionaba es muy frecuente ver los mismos coches en telenovelas que se han grabado en fechas próximas. Les cambian la matrícula y les ponen, en el mejor de los casos, algún escudo o pegatina nuevo para ocultar la marca… ¡Y a rodar!
Voy hoy con algunos ejemplos de ‘reutilizandos’ automovilísticos vistos en las últimas telenovelas de Televisa…

Comienzo con un Jaguar XF de un impecable color blanco. Un coche de gama alta que usaba Maximiliano Bustamante (Gabriel Soto), el protagonista de “Yo no creo en los hombres”, rodada en 2014.
El mismo Jaguar XF se convirtió en el coche de los Murat, en la segunda parte de “A que no me dejas”, un año después. 

No es el único vehículo que “A que no me dejas” reutilizó de “Yo no creo en los hombres”. El coche de Osvaldo (César Évora) era el mismo que usaba Claudio Bustamante (Alejandro Camacho).
Me encantan los coches y estoy siempre al tanto de modelos, precios, caballos, mecánicas y demás, pero desconozco la marca y el modelo de este. Es un coche que no he visto nunca, sinceramente. A ver si alguien me sabe decir qué marca y modelo es.

Si os pareció curioso este primer ejemplo, voy con otro en el que además es el mismo actor el que conduce el mismo coche en dos telenovelas diferentes pero rodadas muy seguidas: Flavio Medina. En “Quiero amarte” (2013-2014), César, su personaje, manejaba un impresionante Audi Q5. 
El mismo coche, con la misma baca, el mismo escudo ‘oculta marca’ y todo igual, salvo la matrícula, era uno de los dos que conducía Daniel, su personaje en “Yo no creo en los hombres”, rodada poco después de “Quiero amarte”.

Cuarto ejemplo… El Mazda 3 Sedán, con unos años encima, que Conatrol da a Antonio (Juan Diego Covarrubias) nada más llegar a San Gaspar, en “La vecina”, se convirtió nada más terminar el rodaje de esta en el coche de Felipe (Alejandro Peniche) en “Un camino hacia el destino”
Un coche que tenía los faros traseros un poco ‘tuneados’, en comparación con lo habitual en ese modelo, ya en “La vecina”.

Y termino con este Ferrari 488 GTB que tuvo ‘mala suerte’ en las dos telenovelas de las que fue parte. En 2014 fue el coche que conducía Daniel (Flavio Medina) en “Yo no creo en los hombres”. ‘Duró’ dos capítulos, hasta que Daniel lo ‘estrelló’ contra un árbol.
En 2016 el pobre Ferrari acababa igual en “Pasión y poder”, a manos de Erick (Alejandro Nones), su dueño en la historia, aunque esta vez ‘estrellado’ contra un camión.
En ambas telenovelas no dudaron en enseñar qué se yo cuantas veces, el logo con el caballo. Es curioso, teniendo en cuenta lo que suelen hacer con los logos del resto de marcas de coches.

Cinco ejemplos recientes, pero haber hay muchísimos más, solo en Televisa. Como fanático de los coches, de conducir y en general, de todo lo que tenga ruedas, he disfrutado muchísimo este ‘post’. Queda pendiente uno del mismo estilo para Telemundo... 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

PROYECTOS FALLIDOS: "La indomable" (Telemundo, 2015)

El fichaje de Lucero, tras décadas en Televisa, llenó de gloria a Telemundo, hace ya como dos años. La cadena no dudó entonces en comentar que se había llevado a Lucero tanto para presentar una especie de ‘talent show’ como para hacer telenovelas. Precisamente, al poco de su llegada, su nombre sonó con fuerza como protagonista de un proyecto de que parecía diseñado especialmente para ella: “La indomable”.
En mayo de 2015, la noticia se hizo oficial: Lucero sería la protagonista de “La indomable”, una historia que algunas webs apuntaron como original y que otras defendieron como un ‘remake’ de la telenovela venezolana “María Fernanda”, sobre la que en 2004 Telemundo y RTI realizaron “Prisionera”.
El proyecto se presentó en los ‘upftons’ de la temporada 2015/2016. A partir de ahí comenzaron los rumores sobre quién sería el protagonista de la historia. Unos medios apuntaron a que Telemundo habría hecho una oferta económica al actor cubano William Levy para protagonizar la telenovela. Otros señalaron que el protagonista estaría entre Juan Soler y Miguel Varoni. Algún otro medio añadió a Pedro Fernández como posible protagonista de la historia.
Fue lo mucho o lo poco, según se mire, que llegó a saberse de este proyecto. Casi un año y medio después, “La indomable” cada vez tiene menos papeletas de realizarse. Y es que pese a que ella misma manifestaba en noviembre del año pasado su intención de hacer una telenovela con Telemundo, la cantante y actriz firmó en marzo de este año un contrato con SBT, una cadena y productora de televisión brasileña, para ser la protagonista de una versión de “Carita de ángel”, producida por Televisa en 1999.
Con ese salto a Brasil, parece que toca descartar definitivamente que “La indomable” se vaya a producir con Lucero como protagonista. Bien es cierto que Telemundo tampoco tiene un gran interés en producir esta historia, ya que desde la cadena nadie se pronunció sobre ella y sus posibilidades de llevarse a cabo en los 'upfronts' de mayo de 2016.
Desconozco si detrás de ese silencio de la cadena está solo el hecho de que Lucero haya firmado contrato en Brasil o hay algún otro problema que impida que se lleve a cabo la producción de esta historia que no ha pasado de ‘proyecto fallido’.
De todas formas, no es la primera vez que Telemundo anuncia que va a producir algo que finalmente no lleva a cabo. Ahí están otros ejemplos, como "Rosalinda y Primitivo", "Amor de madre", "Las cuatro mujeres de Juan" o "Casanova sin amor", por dar cuatro títulos. 

lunes, 19 de septiembre de 2016

TELENOVELAS IN SPAIN: "Tres veces Ana", primera apuesta de la temporada en Nova

“Tres veces Ana”. Esa es una de las apuestas de Nova para arrancar este nuevo curso televisivo. Su estreno tendrá lugar hoy, a eso de las 21.00, compartiendo horario con los últimos capítulos de “Las amazonas”, hasta ocupar todo el ‘prime time’ cuando esta finalice.
Varias razones me llevan a pensar que “Tres veces Ana”, ‘remake’ de “Lazos de amor”, producida por Televisa, funcionará en España…
-Los protagonistas. Sebastián Rulli tiene una legión de fans en España desde que se emitió en Antena 3 “Rubí”, hace ya once años. Una legión de fans que lo ha acompañado en “Contra viento y marea”, también emitida en Antena 3; “Amores verdaderos”, emitida en TVE; “Teresa”, emitida en Nova  y La Siete; y “Lo que la vida me robó”, emitida en Nova con acierto. A Angelique Boyer le pasa lo mismo, desde que se emitiera en España “Rebelde”, hace diez años. David Zepeda también tiene mucho tirón. Se dio a conocer en este país con “Soy tu dueña”, emitida en TVE hace cinco años y repetida tres veces por Nova, y el éxito de “La fuerza del destino”, emitida en TVE, le valió un batallón de fans que hicieron que Nova repitiese varias veces “Sortilegio”, y estrenase a nivel nacional “Acorralada” y “Abismo de pasión”.
-El resto del elenco. “Tres veces Ana” cuenta también con caras que pueden resultar conocidas para los españoles. Es el caso de Pedro Moreno (conocido principalmente por su paso por Telemundo en telenovelas como “La viuda de Blanco”, “Dame chocolate” o “El rostro de Analía”), Susana Dosamantes (conocida por “Rebeca”, “Marina”, “Eva luna” o “Corazón apasionado”), Eric del Castillo (conocido por “Soy tu dueña”, “Abismo de pasión”, “Lo que la vida me robó” o “Corazón que miente”), u Olivia Bucio (conocida por “El manantial”, “En nombre del amor” o “Amor bravío”).
-La historia. Pese al éxito que tuvo en México, “Lazos de amor” no se emitió en España en su momento. Tardó casi doce años en llegar, y lo hizo en Hogar 10, un canal TDT con unas audiencias que rondaban el 1% de ‘share’.
La historia, es por tanto, desconocida para el gran público que sigue telenovelas en España, lo que puede ser un importante punto a su favor.
-Pablo Alborán. Que una canción suya abra cada capítulo de la telenovela, llevará a muchos fans a sintonizar Nova, aunque solo sea para escuchar la canción, compuesta además especialmente para la historia. Alborán es uno de los cantantes españoles que más venden y sus conciertos son multitudinarios. Es un muy buen reclamo.
-121 capítulos. Leía el otro día en otra web un comentario de un espectador que se quejaba de que cada vez hacían telenovelas más cortas, al hilo de “Corazón que miente” y “Las amazonas”. Esta no es ni muy corta, ni muy larga, un término medio. Serán cinco meses largos, más o menos, lo que dure.
Pese a creer que vaya a funcionar, no tengo pensado verla. No tengo ni tiempo ni ganas. Espero que os guste a todos aquellos que la vayáis a ver… Ya me contaréis. 

domingo, 18 de septiembre de 2016

TELENOVELAS ESPAÑOLAS: "Esencia de poder" (Telecinco, 2001)

El éxito de las telenovelas que a partir del 2000 comenzó a producir TVE en colaboración con Europroducciones no pasó desapercibido para la competencia. Así, Telecinco encargó a Zeppelin TV a comienzos del 2001 la producción de una historia similar a lo que Europroducciones se traía entre manos para TVE. Una historia con el amor como eje, en la que no faltasen la traición, la ambición y la lucha por el poder.

Una historia, en definitiva, diferente a lo que hasta entonces había venido haciendo Telecinco en lo que a telenovelas se refiere. Fue así como vio la luz, en junio de 2001, “Esencia de poder”.
La telenovela comenzaba con un punto de partida nada novedoso: una joven ejecutiva, Alicia (Marián Aguilera) se encontraba a punto de casarse con su novio, Diego (Jesús Olmedo). Daba la casualidad de que ambos se conocían desde niños. Ella era la hija de los Galván, dueños de un emporio de perfumes en horas bajas, económicamente hablando. Él era hijo de los Rivera, dueños de una firma de ropa, y cuya fortuna era la solución perfecta para los problemas económicos de la familia Galván.
La llegada de Javier (Roberto Enríquez) a la empresa de Alicia le desbarataba todos sus planes, ya que al conocerlo se daba cuenta de lo que era el amor verdadero. Un amor que deberá de luchar, de ahí en adelante, contra las intrigas de Diego y los obstáculos que Leonor (Inés Morales), la madre de Alicia.
La telenovela se diseñó inicialmente como un producto para el verano, con sesenta capítulos, más o menos. Pero funcionó y quisieron alargarla de muy mala manera. Tanto, que acabaron por matar a Alicia y Javier, para dar paso a unos nuevos protagonistas: el argentino Gabriel Corrado, que llegaba para interpretar a Gabriel, el hermano de Alicia, y Raquel Meroño, como Cris, que estaba desde el comienzo, como una especie de antagonista, pero que se convertía, así en la nueva heroína. Corrado tampoco llegó al final de la historia, entrando Alonso Caparrós para reemplazarle, como el amigo de un hermanastro fallecido de Alicia y Gabriel, para hacerse con la herencia que le correspondía a ese amigo. El personaje de Caparrós, Julián, comenzaba también una relación con Cris.
Con todo este desmadre argumental, no es de extrañar que la audiencia que al principio había acompañado a la telenovela acabara por darle la espalda. Comenzó con datos que rondaban el 15% de cuota de pantalla. Rápidamente ascendió a cuotas cercanas al 20%, con dos millones de espectadores de media. Unos datos notables, teniendo en cuenta cómo estaba la tarde de Telecinco, aunque por debajo de lo que venían cosechando las telenovelas que TVE emitía.
Como os decía, ese mejunje argumental le pasó factura, perdiendo espectadores hasta caer a un 11% de 'share' y poco más de un millón de espectadores. Ello propició que Telecinco ordenase parar las grabaciones y la retirara de su parrilla el 14 de diciembre de 2001, con 160 capítulos emitidos, y con un final apresurado en el que Julián renuncia al amor de Cris.
Una telenovela de la que yo tengo algún recuerdo, de verla así de pasada. La historia no estaba mal. No era algo del otro mundo, pero sí que tenía, como se demostró, potencial para enganchar a los espectadores. Además de eso, ofrecía una realización para mí superior a la que ofrecían las de Europroducciones para TVE.
Para mí, el gran fallo fue alargarla como la alargaron, matando a los protagonistas en un accidente de tráfico. Si querían que ese fuese el final de la historia, debieron haberlo retrasado, temporalmente hablando. Debían llevar, a lo sumo, cosa de setenta capítulos. Era pronto para ventilárselos, especialmente teniendo en cuenta que la telenovela acabó con ‘solo’ 160 capítulos, por los que pasaron tres galanes. Que metieran de golpe a Gabriel Corrado también fue un fallo. Yo creo que si te cargas a los protagonistas, lo lógico es ir introduciendo ya desde mucho antes a los que van a sustituirlos, o en su caso, elegir de entre el resto de personajes a quienes vayan a los futuros protagonistas, como hicieron aquí con Raquel Meroño y su Cris.
La telenovela fue repetida hace unos años en FDF. En Youtube se encuentran algunas escenas sueltas y la entrada, que acompaña a este artículo, con una canción muy chula de David Civera.  
Una pena lo que fue esta telenovela para lo que pudo haber sido.

sábado, 17 de septiembre de 2016

HOJA DE AUDIENCIAS: Del 12 al 16 de septiembre

*Media semanal de las telenovelas latinoamericanas emitidas en abierto y a nivel nacional en España en horarios de sobremesa, tarde y 'prime time'. El capítulo de oro es la emisión más vista de cualquiera de esas telenovelas. 

jueves, 15 de septiembre de 2016

CAZANDO GAZAPOS: Uno de "Las amazonas"

¿Qué es un ‘gazapo’? Aparte de un conejo pequeño, en España llamamos ‘gazapo’ a cualquier error, fallo o metedura de pata que se comete en una película, serie o, como es el caso, en una telenovela. Como ‘gazapos’ englobamos fallos de guión, de escena, de ambientación… Todo vale.
Una temporada más, sigo con esta sección, pensada como juego, por la que ya han desfilado casi cuarenta ‘gazapos’ en los dos últimos años.

Tal y como hice la temporada pasada, en esta seguiré dando puntos. En concreto, cada ‘gazapo’ valdrá dos puntos, que es lo que se llevará todo aquel que lo vea. Los que no lo vean, tranquilos, que NO restaré puntos ni nada de eso.
Esta ‘recompensa’ será graduable siempre que el ‘gazapo’ lo permita (por ejemplo, si no se dice exactamente en qué consiste el ‘gazapo’ pero sí se comenta algo, podría dar medio punto, uno, punto y medio…).
Es importante para ello los que participéis, lo hagáis usando siempre la misma cuenta de Google, el mismo seudónimo o la misma firma.
Los comentarios no aparecerán publicados hasta que yo resuelva el ‘gazapo’, momento en el que publicaré también la clasificación general de todos los ‘cazadores’. Dispondréis de cinco días para resolver cada ‘gazapo’. En concreto, se podrán hacer comentarios hasta el martes, incluido. Resolveré y publicaré las clasificaciones los martes, por la tarde.
Como en la anterior, en esta nueva temporada habrá dos ‘gazapos’ cada mes (uno cada dos semanas). Antes de presentaros el primer ‘gazapo’, una NOVEDAD: todos aquellos que aporten algún ‘gazapo’ al juego tendrán como ‘recompensa’ dos puntos extra por cada ‘gazapo’ aportado, que se sumarán a su marcador en el momento en el que el ‘gazapo’ salga publicado.

Abro la temporada de caza con un ‘gazapo’ de “Las amazonas” (Televisa, 2016), que yo mismo pillé viendo el primer capítulo.
Victoriano (César Évora) cena con su familia tranquilamente. En plena cena llega Elías (Alejandro Estrada), el novio de Diana (Danna García) a verla. Un comentario de su madrastra (Gabriela Vergara) incomoda a Diana, que abandona el comedor. Elías va tras ella hasta la entrada de la casa.

Recomiendo, como siempre, verlo en pantalla completa.


El martes ‘resuelvo’…

*Dificultad: 5.
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Y EL ‘GAZAPO’ ERA…

Efectivamente, como casi todos habéis apuntado, el ‘gazapo’ estaba en el ramo de flores que Elías le lleva a Diana. Y es que Elías llega con un ramo ni muy grande ni muy pequeño en el que predominan flores de color amarillo, con alguna que otra de color naranja.
Después de que Elías se levante de la mesa y corra tras Diana, ramo en mano, nos encontramos con un ramo muy 'chuchurrido', con las flores casi marchitas, mucho más pequeño que el otro y en el que abunda el color rojo.


Esta es la clasificación de este primer ‘gazapo’ del curso. Os he dado dos puntos a todos los que habéis hablado del ramo y uno a los que no, pero bueno, por participar y porque es el primero:

Y esta es la global, que no difiere nada de la anterior:

Como siempre, si veis que me he dejado a alguien o algún otro error, no dudéis en decírmelo.
El próximo jueves 29 publicaré el segundo ‘gazapo’ de la temporada. Aviso desde ya… Esta temporada voy a ir combinando un ‘gazapo’ fácil con uno difícil y si el fácil ha sido este, podéis deducir que el siguiente va a ser algo más complicado. Es de “Anónima” y es muy curioso, ya lo veréis.
Por supuesto, si pilláis por ahí algún ‘gazapo’ y queréis aportarlo al juego (os doy dos puntos, además), podéis escribirme a gafemohdt@yahoo.es o comentármelo mismamente a través del blog.

Enhorabuena, otra vez, a los que lo habéis visto y a los que no, no os preocupéis... Quedan 21 más.  

miércoles, 14 de septiembre de 2016

CRÍTICA: "La esclava blanca" (Caracol, 2015-2016)

No estaba entre mis planes verla, al menos, a corto plazo. Sin embargo, aprovechando que tenía algo de tiempo, a finales de junio me decidí a ponerme con “La esclava blanca”. Las críticas tan buenas hacia la historia y el éxito que cosechó en Colombia y Estados Unidos fueron otras dos razones que me animaron a verla.
La terminé, al ritmo de dos capítulos por día, a finales de julio. Como en agosto estuve de vacaciones, voy hoy con la correspondiente crítica.

[¡OJO! Si estás viendo esta telenovela o tienes pensado hacerlo, quizás no deberías leer esta crítica. Puede contener ‘spoilers’ que hacen aconsejable su lectura una vez finalizada la historia]. 

SINOPSIS
Santa Marta, 1821. Victoria Quintero es un bebé que ha perdido a sus padres por la codicia de un hacendado, Nicolás Parreño (Miguel de Miguel). Su destino era morir en el incendio por él provocado, pero unas manos negras, las de Lorenza (Miroslava Morales), su ama de leche, la salvaron del fuego. Con ella y su familia, formada por Tomás (Modesto Lacen), Milagros (Ana Harlem) y Rosita, creció en un palenque en medio de la selva, como una cimarrona más, jugando con su primer amor, Miguel, y recibiendo la herencia espiritual de África.
*Logotipo de la telenovela.
Siendo una adolescente, tuvo que sufrir nuevamente la pérdida de sus padres, tras ser separada de ellos después de que los blancos descubriesen y atacasen el palenque, siendo enviada a un convento en España.
Santa Marta, 1843. Doce años después, Victoria (Nerea Camacho) regresa a Santa Marta suplantando a una gran marquesa comprometida en matrimonio con un hacendado esclavista que no es otro que Nicolás Parreño. Regresa en compañía de su fiel amiga Remedios (Paola Moreno) y decidida a liberar a su familia negra de las cadenas y a luchar por su amor por Miguel (Orian Suárez). Su vuelta a Santa Marta la hará descubrir que su marido es el asesino de sus padres y que ella es la dueña de la hacienda El Edén, en la que vive con Nicolás. A sus deseos de ver libre a su familia y vivir su amor con Miguel se unirán las ansias por acabar con Nicolás, vengando así la muerte de sus padres y recuperando todo lo que le pertenece.

DATOS y TRAILER
61 capítulos. Caracol (Colombia), 2016. Productora ejecutiva: Juliana Barrera.

PERSONAJES y ACTUACIONES

El elenco es uno de los puntos fuertes de la historia. Nerea Camacho encabeza ese elenco demostrando que la niña a la que hace unos años le dieron un Goya por “Camino” se ha convertido en una joven con una soltura y una naturalidad tremendas. Tras haberla visto como Victoria no me imagino a otra actriz en su lugar, ya que es un personaje que parece que ha sido hecho a medida para ella. Sobre esto, me alegra que hayan optado por elegir a una actriz española para el papel, frente a lo habitual que suele ser ir a por alguna actriz local que sepa imitar el acento español.
*Orian Suárez y Nerea Camacho, Miguel y Victoria.
Nerea ha brillado y ha entrado por la puerta grande al género. Estoy seguro de que después de esta historia le lloverán las ofertas por parte de las productoras colombianas y de que si quiere, acabará haciendo carrera allí, como les ocurrió a otros españoles (Enmanuel Esparza, Miguel de Miguel, Manuel Navarro, Andoni Ferreño…).
Pese a lo mucho que se lee y ve en internet, el protagonista de esta historia es Orian Suárez, que interpreta a Miguel, el primer y único amor de Victoria. Creo que también era su primera telenovela, y afirmo que ha hecho un trabajo magnífico. Al principio se le ve un poco perdido (que no sobreactuado) con el personaje pero conforme avanza la historia le coge rápidamente el tono para regalarnos un protagonista único. Orian consiguió además una buenísima química con Nerea, que quedó reflejada en muchas de las escenas entre Miguel y Victoria que, por cierto, son dos de los protagonistas más enamorados y más optimistas ante las adversidades que he visto en los años que hace que veo telenovelas.
*Miguel de Miguel es Nicolás.
Miguel de Miguel es Nicolás, el villano y el tercero en discordia. A Miguel sí le veía algo sobreactuado en los primeros capítulos, apuntando casi a villano acartonado, pero rápidamente supo controlar al personaje, uno de los malos más malos y locos de los últimos tiempos. Decía en alguna entrevista que era su mejor personaje y al menos, para mí, sí que es el mejor personaje de los que le he visto hacer últimamente y totalmente diferente al Sebastián de “¿Quién mató a Patricia Soler?”. Un personaje que le ha servido para demostrar que puede hacer de villano y que ojalá le valga para que le den más personajes de ese estilo en un futuro.
En el elenco aparecen numerosos nombres de actores negros. Uno de ellos es Modesto Lacen, que borda a Tomás, el padre de Victoria, un personaje de los más tiernos de la historia y también de los que más sufre. Sin embargo, es capaz de salir adelante y mirar hacia el futuro, pese a los duros golpes que le da la vida. Me encantó. 
*Modesto Lacen y Ana Harlem, Tomás y Milagros.
Lo mismo podría decir de Ana Harlem, que se mete en la piel de Milagros, la hija mayor de Tomás, una muchacha de buen corazón pero harta de la esclavitud que sufre. La química entre ambos, en las escenas padre-hija, es bestial. Realmente lo parecen. 
Una química que hago extensible a las escenas en las que también aparece Lorenza (Miroslava Morales), la mujer de Tomás y madre de Milagros.
Carrell Lasso, como Trinidad, el mejor amigo de Miguel, un tipo un tanto bruto, pero noble, es otro de los descubrimientos de esta historia, al igual que Karina Guerra, como la primero enamorada y luego sufridora Bunme, o Leo Sosa, que interpretó a Siervo, otro de esos personajes tiernos con los que el espectador empatiza a lo largo de la historia.
*Norma Martínez es Adela.
El elenco cuenta con otros atractivos, como Norma Martínez, una actriz peruana que trabajó durante unos años en España (yo la recuerdo en un personaje secundario en “Géminis”) y que se mete en la piel de Adela, la estricta y déspota madre de Nicolás. Un personaje al que al principio se le coge cierta tirria, pero con el que luego uno acaba encariñándose, gracias a lo bien escrito y lo magistralmente interpretado que está por Norma. Un personaje que es de los más redondos de la historia, en el sentido de que muestra todo tipo de sentimientos y emociones, positivas y negativas, según van transcurriendo los capítulos. No es una villana al uso, tampoco es una blanca paloma, pero sí que tiene ideas y sentimientos buenos, e ideas y sentimientos no tan buenos, como cualquier mortal.
Quienes sí son malos, a rabiar, son Morales (Ricardo Vesga), el Capitán Granados (Andrés Suárez), Arturo (Leonardo Acosta) y Jaime (José Julián Gavira). Los cuatro han hecho unos villanos tan detestables como el propio Nicolás Parreño, si bien es cierto que he visto a José Julián algo sobreactuado.
Me alegró volver a ver a Viña Machado, como Eugenia, un personaje parecido en cierta forma a su Sofía de “Anónima”, pero con mucho más fondo, y más polémico, como se ve según avanza la historia. Me alegró también comprobar que a Natasha Klauss le han vuelto a dar papeles con cierto peso, como Ana. Es una gran actriz muy desaprovechada en los últimos tiempos, que debería seguir protagonizando o antagonizando y no estar relegada a personajes secundarios.
*Roberto Cano interpreta a Felipe.
Sigo con descubrimientos… En concreto, dos: Roberto Cano, como Felipe Restrepo, otro personajazo de la historia, un tipo que, de existir, yo querría tener desde ya en mi lista de amigos o al menos, de colegas. Lo mismo podría decir de Luciano D’Alessandro, como Alfonso; Karoll Márquez, como Jesús; Andrea Gómez, como Catalina; Gianina Arana, como Manuela; Arnold Cantillo, como Julián y Andrés Parra, como Gabriel, quienes en son el contrapunto sensato de aquellos que pretenden seguir con la esclavitud, cometiendo todo tipo de maltratos y abusos contra los esclavos.
La telenovela cuenta con dos primeros actores en el elenco, como son Mauro Donetti, que interpreta al General Márquez, un tipo cegado por sus desgracias personales, pero con buen corazón y Juan Franco, como el Padre Octavio, un sacerdote a través del cual se muestra cómo era y, en parte sigue siendo, la Iglesia Católica como instrumento de presión a nivel social. Ambos han hecho un muy buen trabajo.
*Paola Moreno es Remedios.
Termino hablando de dos jóvenes actrices que han sido dos grandes descubrimientos. Una es Paola Moreno, que interpreta a Remedios, la amiga del alma de Victoria. Me he reído muchísimo con ella y he disfrutado de este personaje, este ‘Pepito Grillo’ al que yo también querría tener como amiga. El trabajo de Paola Moreno ha sido impecable, ya que Remedios es española y creí que Paola también lo era española. Realmente no se le nota que es colombiana, salvo por dos seseos, totalmente perdonables, que se le escapan en un par de escenas. Ha de ser muy complicado mantener un acento que no es el tuyo durante tanto tiempo (Norma Martínez también lo hace, pero es cierto que ella vivió y trabajó durante varios años en España, con lo que lleva cierta ventaja).
La otra joven actriz que también ha hecho un grandísimo trabajo es Cristina García, Isabelita, la hija de Nicolás Parreño. Isabelita es el personaje que más evoluciona en toda la historia, pasando de ser una chica enfermiza (o que se cree enfermiza) e inocente que apenas puede salir de casa a una joven liberal, independiente, sensata y autónoma que rechaza cualquier forma de pensar o de vivir que le impongan. Es también uno de los personajes más carismáticos de la telenovela.
Gracias a lo bien escritos y lo bien interpretados que están prácticamente todos los personajes, es inevitable que acaben despertando algún sentimiento en el espectador, lo cual es un importante punto a favor de la historia.

TRAMAS
Como cualquier telenovela, “La esclava blanca” cuenta con buenas dosis de amor, venganza y traición. Sin embargo, hay un elemento que la diferencia: el contexto en el que transcurre la historia: los últimos años de esclavitud en Colombia.
*Esclavos hacinados en una escena de la historia.
En ese sentido, me parece digno de alabar que los guionistas hayan ido soltando información sobre el tema en los capítulos, para que los curiosos como yo, acudiésemos a internet a impregnarnos de todo lo relativo a la esclavitud en el país. Me gusta que se hayan mantenido muy fieles a la realidad histórica, con la Ley de Libertad de Vientres de 1821 como uno de los ejes de la telenovela (aunque sin mencionar la reforma de 1839 que supuso un paso atrás respecto de lo aprobado en 1821), así como que hayan hecho diversos guiños a personas reales, abanderados de la lucha por la abolición de la esclavitud, como José Manuel Restrepo, Domingo Briceño e Ildefonso Menéndez. Pese a que los guionistas se han mantenido muy fieles al marco histórico, me sorprende que los esclavos de la telenovela sepan leer y escribir, algo que dudo que supieran hacer los esclavos del siglo XIX.
*Miguel, Trinidad y Tomás, en un acto de la Causa Negra.
Por lo demás, los guionistas han sabido reflejar, entre otras cosas, cómo los esclavos eran tratados como mercancía (se compraban y se vendían como si fuesen patatas y no valían nada a ojos de la justicia), las condiciones en las que trabajaban (de sol a sol y solo por un plato de comida y techo, en un hacinamiento o barraca), cómo conseguían convertirse en libertos a través de la manumisión (o lo que es lo mismo, comprar su propia libertad a su dueño), los severos castigos a los que se enfrentaban por desobedecer o hacer algo que no gustase al amo, o la unión que finalmente hizo triunfar la Causa Negra y que se consiguiese la abolición en 1852. Seguramente hoy en día nos parecería impensable todo esto de la esclavitud, pero no podemos olvidar que existió, para bien o para mal, y sobre esa base debemos tener en cuenta más que nunca que todos, con independencia de nuestro color de piel, somos iguales en lo que a derechos se refiere. Todos somos personas. Es muy triste también que la esclavitud siga existiendo hoy en día, aunque en otras formas (pensemos en trata de blancas, por ejemplo).
Volviendo a la telenovela, como os decía, con la esclavitud como trasfondo nos encontramos con una historia cargada de todos esos ingredientes propios del género. En lo que a amor se refiere, la historia de Victoria y Miguel se lleva la palma. Una historia muy bien escrita, con momentos increíbles entre ellos y con ese miedo presente en todo momento a ser descubiertos por Nicolás o cualquiera de la hacienda. 
*Carrell Lasso y Paola Moreno, Trinidad y Remedios.
También disfruté mucho con la historia de amor de Trinidad y Remedios, también muy romántica, pese a los continuos cambios de parecer de Trinidad, que no se decidía a amar libremente a Remedios, por culpa, entre otras cosas, de su color de piel y su diferencia social. Otra historia muy bonita es la de Milagros y Julián, el capataz, una historia muy tierna, pese a que al principio comienza como una treta de Milagros para que Julián esté despistado y ayudar así en los planes de  la Causa Negra.
La maldad se centra en Nicolás y sus amigos, un grupito de racistas y explotadores que poco a poco va desintegrándose gracias a la lucha de los negros. La historia cuenta con muchísimas escenas que ponen los pelos de punta, pero las de las cacerías de negros que organizan estos señores son brutales. Ver cómo luego van traicionándose los unos a los otros, y acabando mal, cuando sus hazañas comienzan a descubrirse, es todo un placer.
*Karina Guerra (Bunme) y Viña Machado (Eugenia).
A nivel de argumento, creo que ha sido todo un acierto imprimir al personaje de Eugenia una bisexualidad que muestra abiertamente, algo insólito (aunque existiría) en la época, intimando tanto con hombres como con mujeres y haciendo incluso algún trío. Me alegra también que Eugenia bese a Bunme en varias escenas y que no hayan censurado esos besos, algo que otras productoras harían sin dudar. El género se va abriendo de mente… También ha sido un acierto la mezcla de contrastes entre las generaciones a las que pertenecen los distintos personajes y sus formas de pensar. El ejemplo más claro pasa por las disputas que permanentemente tienen Adela e Isabelita en materia de religión, de la independencia de la mujer, o a la hora de vestir. Estamos a mediados del siglo XIX y llegaban aires de cambio a las Américas, algo que la telenovela sabe mostrar perfectamente a través de las tramas que relacionan a estos dos personajes.   
*Cristina García interpretó a Isabelita.
La historia se desarrolla a un ritmo magnífico y con una fórmula argumental muy curiosa… Mientras que la gente de El Edén (Victoria, Miguel, Nicolás, Adela…) son protagonistas en todo momento, los secundarios y sus tramas se van ‘alternando’ a lo largo de la telenovela, ganando peso durante un determinado número capítulos, poniéndose casi al nivel de los protagonistas, para seguir siendo secundarios una vez pasan esos capítulos. Ocurre primero con Andrés López y su hijo, luego con Felipe Restrepo y su hermana, más tarde con Francisco y Ana, después con Morales y, al final, con Eugenia y Fidel.
Ese ritmo magnífico lleva consigo una gran agilidad en las tramas desde el capítulo uno, desembocando en una recta final apasionante: los diez últimos capítulos son brutales. A lo largo de la historia mueren, además, numerosos personajes, algunos de forma injusta, pero es lo que hay. 
El desenlace se ajusta a ese ritmo trepidante, con el bien triunfando sobre el mal. Ata casi todos los cabos ya que los guionistas se olvidan de dos cosas muy importantes. La primera, descubrir que Nicolás Parreño participaba en las cacerías de esclavos próximos a ser libres. Cierto es que se le descubren otros crímenes y paga por ellos, pero no esos, para mí, incluso más importantes que por los sí que le condenan. También es verdad que era muy difícil, tal y como plantearon el tema, que Nicolás pagase por organizar y ser parte de esas cacerías.
La segunda, dar un mejor final a Gabriel, un personaje que acaba de una forma que no se merece, como si a los guionistas se les hubiese olvidado todo lo que hizo en pro de la abolición, que es hijo del comandante Fidel y que se podría haber diseñado para él un final mucho más justo.

MÁS COSAS
*Hacienda El Edén, uno de los ejes de la historia.
La telenovela cuenta con unos exteriores impresionantes, gran parte de los cuales se encuentran en el Parque Nacional Sierra Nevada, en Santa Marta. En esta localidad se encuentran también numerosas haciendas de la época colonial, a cada cual más espectacular, que se muestran en la historia. Espectacular también el trabajo tan bien hecho a la hora de recrear el mercado de Santa Marta con sus calles empedradas y su gente yendo de aquí para allá. Es una de las telenovelas con más figurantes que he visto en mi vida.
El vestuario es increíble. Tanto el de los hombres como el de las mujeres. Y creo que Nerea no repite vestido en ninguno de los sesenta y un capítulos, lo que es toda una gesta de los responsables del vestuario, teniendo en cuenta lo difícil que es conseguir o, en su caso, hacer vestidos de época.
De la musicalización, me encantan las canciones que cantan los esclavos y de quedarme con una, me quedo con la que dice eso de “qué dolor tan grande, deja tu partida…”. Creo que deberían haber editado un disco, o al menos, no sé, crear una lista en Spotify o algo así con todas esas canciones. De los ‘soundtracks’, nada que objetar.
*La espalda de Miguel tras haber 'padecido' el látigo. 
Brutales los efectos especiales, tanto en las escenas de torturas (he visto espaldas tras ser ‘azotadas’ por un látigo que me han revuelto el estómago) como en escenas de recreación (por ejemplo, las que transcurren o muestran los barcos que cruzaban el Atlántico). En general, tiene una realización de sobresaliente, a la que solo le he pillado un fallo: mostrar las rodadas de coches en una escena en la que se ve el camino de entrada a El Edén. Sí. Rodadas de coches, en 1843. Imagino que no se dieron cuenta.
Respecto de los acentos, me llama la atención una cosa referida a los Parreño. Adela habla con un acento castellano impoluto. Talmente parece de Burgos. Su hijo Nicolás, criollo (es decir, nacido en América, de padres españoles) habla haciendo seseo, un seseo muy fino que no se identifica ni con el propio de Colombia ni con ninguno de los de España. Es un poco el seseo que usan los actores que se valen del acento neutro. Su hija Isabelita, sin embargo, habla el español de Colombia, como si fuera una colombiana más, con prácticamente todos sus rasgos fonéticos.
*Parte del elenco en un descanso de rodaje.
Me cuesta creer esta disparidad de acentos en una misma casa y más teniendo en cuenta que Isabelita ha crecido y aprendido a hablar aislada del mundo, con la sola compañía de su padre y su abuela (a Rosita la ‘consigue’ cuando ya tiene seis o siete años). Igual no es el mismo caso, pero conozco a una familia peruana instalada en Oviedo, donde han nacido sus dos hijos. Pese a haber nacido aquí, los críos hablan con prácticamente todos los rasgos fonéticos del español de Perú, porque es el que sus padres les han enseñado a hablar y ellos han escuchado desde pequeños hablar así. Lo mismo tuvo que haber pasado, primero con Nicolás y luego con Isabelita, de ahí que no entienda esa diferencia de acentos tan marcada.
*Miguel y Victoria se besan frente al mar.
Respecto de los diálogos, solo comentaré una cosa. Me parece que abusan del tuteo en una época en la que había más cordialidad y hasta más respeto que ahora. Me cuesta creer que en 1843 Victoria dijese “Adela, déjala ir. Tu nieta es una mujer hecha y derecha…” a su ‘suegra’ en vez de “Doña Adela, déjela ir. Su nieta es una mujer hecha y derecha…”. Creo que han apostado por un lenguaje en los diálogos más cercano a nuestros días, lo que a algunos les parecerá bien y  a otros, no tanto. También, sobre el lenguaje, me ha molestado oír tres o cuatro variantes de Ologimi (creo que esta es la correcta, porque es la que primero se usa), una palabra con un significado importante en la historia. He escuchado “Ologemi”, “Olgemi” y “Olgimi”. Un pequeño detalle que debería haberse vigilado más. 
Me alegra, no obstante, que hayan cuidado otras cosas del lenguaje, como términos y expresiones ya en desuso y propios de aquella época (‘frenocomio’, ‘enviar razón’, ‘con licencia’…), que no hayan censurado ninguna palabra malsonante (al menos, en la emisión original en Caracol, que es la que yo vi) y, especialmente, que hayan puesto al cura a dar misa de espaldas y en latín, lo que se veía hasta finales de los años sesenta.

Igual os ha resultado algo pesada esta crítica, porque prácticamente todo lo que comento son cosas buenas. Pero es lo que hay. Una historia con un ritmo formidable, un presupuesto envidiable y un elenco fabuloso. A ello hay que sumar un trasfondo único y pocas veces abordado en el género: la esclavitud.
Una telenovela, en resumen, altamente recomendable.

~PUNTUACIÓN FINAL: 9,5~