jueves, 30 de junio de 2016

CÓMO HAN PASADO LOS AÑOS: Entre cafés y tequila

Hay historias capaces de triunfar con independencia del país en el que se realicen. Pocas, eso sí. Ejemplo de ello es “Café con aroma de mujer”, una historia original de Fernando Gaitán, producida por RCN en 1994 y protagonizada por Margarita Rosa de Francisco y Guy Ecker.
La telenovela arrasó en Colombia y se vendió a medio mundo, arrasando en audiencia allí donde se emitía.
La historia no pasó desapercibida en México, donde Azteca 13 realizó en 2001, seis años después de emitir la original, el primer ‘remake’: “Cuando seas mía”, protagonizado por Silvia Navarro y Sergio Basáñez. Arrasó en México y se vendió más que bien, triunfando en muchos países, entre ellos, España, donde años antes se había emitido con datos estratosféricos la original.
El segundo ‘remake’ también se ‘coció’ en México, en 2007, aunque en los fuegos de Televisa. Tuvo por nombre “Destilando amor” y por protagonistas, la hoy primera dama Angélica Rivera y Eduardo Yáñez. La historia volvió a funcionar… Arrasó en México, se vendió de maravilla y volvió a triunfar en el extranjero.

Voy con la comparativa de las tres historias…

I. La canción
Al margen de los temas principales de cada una de las telenovelas, está claro que si hay una canción en cada una de las telenovelas es la que cantan las distintas protagonistas.
En el caso de “Café con aroma de mujer”, Margarita Rosa de Francisco entonaba una preciosa balada con ritmos propios de la música colombiana, titulada “Gaviota”, como el sobrenombre con el que era conocido su personaje.

En “Cuando seas mía” Silvia Navarro entonaba el “Paloma negra”, una canción con claras referencias a Paloma, su personaje en la historia, también balada, aunque con ritmos mexicanos.
“Ay Gaviota” fue la canción que Angélica Rivera cantaba en “Destilando amor”, algo más animada y más próxima a la música ranchera que la “Paloma negra” de Silvia Navarro.

II. El reencuentro
Para mí, lo mejor de la historia es la de veces que los protagonistas se separan y se reencuentran, comprobando siempre que su amor sigue intacto.
Estas escenas corresponden al primer gran reencuentro que tiene la historia, el que se produce entre los protagonistas después de que él se fuera a estudiar a Londres, y ella descubriese estar embarazada y se fuese a buscarlo, sin éxito, a Reino Unido. Un viaje en el que ella pierde a la criatura y vive un cúmulo de situaciones que le dificultan volver a su país.  
En los cafetales se produce el reencuentro entre Sebastián y ‘Gaviota’ en “Café con aroma de mujer”. Un reencuentro sentido, después de un año sin verse y mucho que contarse, es el que se produce entre ellos:

El reencuentro entre Diego y Paloma se produce en la hacienda cafetalera de la familia de él. Casi tan sentido, si lo veis, como el primero:

Entre agaves se produce el reencuentro de Rodrigo y ‘Gaviota’ en “Destilando amor”. Agaves que son testigos mudos de reproches, reproches que, tras el dolor, esconden un gran amor que aún dura, pese a llevar un año sin verse.

Más cosas… Mientras que la original y su primer ‘remake’ de ambientaron en el mundo del café y su recolección, Televisa apostó por el tequila y su producción para ambientar el segundo ‘remake’. El punto de partida y, a grandes rasgos, la historia, son los mismos en las tres telenovelas. Quizás cambia cómo se cuenta… La original tuvo 135 capítulos. En más de cien la superó “Cuando seas mía”, que alcanzó 238.
Destilando amor” se ‘quedó’ en 170.

En lo que al final se refiere, la gran diferencia, para mí viene en relación al villano. Mientras que en “Café con aroma de mujer” Iván (Cristóbal Errazúriz) acaba en la cárcel, en “Cuando seas mía”, Fabián (Rodrigo Abed) muere en un enfrentamiento con su primo en los cafetales. En “Destilando amor” Aarón (Sergio Sendel) muere ejecutado en prisión. Por cierto, al hilo del villano, en la original y en el primer ‘remake’ tenía un hermano, que se convirtió en primo en el segundo. Pequeños detalles que cambian en una historia que tiene un algo que la ha hecho triunfar con independencia de productoras, elencos y del poco tiempo transcurrido entre la original y sus 'remakes'. 

miércoles, 29 de junio de 2016

HOY EMPIEZO A VER: "La esclava blanca" (Caracol, 2015)

Tras terminar “Anónima” (en unos días publicaré la correspondiente crítica), y teniendo bien avanzada la cuarta temporada de “El Señor de los Cielos”, decido hoy comenzar a ver una nueva telenovela.
Sigo en Colombia, aunque esta vez me paso a Caracol Televisión para ver “La esclava blanca”, una telenovela que alguno de vosotros me ha recomendado. Tenía pensado, de verla, hacerlo más hacia finales de año, pero me he ‘reorganizado’ y aprovechando que tengo ahora unos días de vacaciones, he decidido ponerme con ella.
Además, estos otros motivos también han influido en que me haya animado a echarle un vistazo…
-Buenas críticas y bien vendida. No he leído ninguna crítica negativa hacia “La esclava blanca”. Todos los artículos que he leído sobre ella la ponen por las nubes, y tengo que comprobarlo. A las buenas críticas hay que sumar que se ha vendido de maravilla al extranjero (programándose incluso en ‘prime time’ en Estados Unidos), lo cual es señal de que algo ven las cadenas en la historia.
-La trama y el contexto. La telenovela transcurre en el siglo XIX, entre 1821 y 1851, exactamente, en Santa Marta, Colombia, con numerosas referencias a España, a la colonización y a la esclavitud. Una propuesta diferente para lo que se está viendo hoy por hoy en el género.
-El elenco. A Nerea Camacho la recuerdo por “Camino”, una película que hizo hace unos años y que le valió un Goya. A Miguel de Miguel, que se convierte en villano, lo conozco desde hace más de diez años. Lo último que vi de él fue “¿Quién mató a Patricia Soler?”, el año pasado. Del resto del elenco, me agrada volver a encontrarme con Viña Machado y Natasha Klauss, con personajes fijos, a las que acabo de ver en “Anónima” con personajes que solo están parte de la historia.
-Corta, pero cara. Leía en una nota de prensa cuando se estrenó en Colombia que “La esclava blanca” se había convertido en la telenovela más cara de la historia de la televisión de ese país, con una inversión cercana a los nueve millones y medio de dólares. Una inversión tremenda teniendo en cuenta que la historia se cuenta en 61 capítulos, lo cual es otro motivo que incita a verla.
Lo hago siempre, y esta vez no será la excepción… Sacaré todo el partido que pueda a la historia, para ‘gazapos’ y demás contenidos del blog. Posiblemente la terminaré a finales de julio, por lo que hasta septiembre no publicaré la correspondiente crítica (ya sabéis que en agosto me cojo vacaciones). Pero tened por seguro que la publicaré…

martes, 28 de junio de 2016

CAZANDO GAZAPOS: ¡Novedad en el juego!

Algunos de vosotros habéis colaborado, aportando los ‘gazapos’ que habéis ido pillando en distintas telenovelas, con este juego que tanto nos gusta.
Aunque es el segundo año que hago esto de los ‘gazapos’, es el primero en el que reparto puntos por acierto. Quizás por eso, por ser el primer año, se me pasó el ‘premiar’ a aquellos que aportasen algún ‘gazapo’. ‘Premiarlos’, en primer lugar, por aportar el ‘gazapo’ y, en segundo lugar, por tener que fastidiarse y dejar de jugar en la ocasión en la que saliese publicado su ‘gazapo’.
A solo dos ‘gazapos’ de terminar el juego, por esta temporada, he decidido SUMAR DOS PUNTOS a aquellos que han aportado algún ‘gazapo’ al juego. Sumo dos puntos a todos, con independencia del número de ‘gazapos’ aportados. Creo que es una buena compensación.
Este es, pues, el reparto de esos puntos:


Lucía Dasilva proporcionó uno de "Caminos de Guanajuato"; Yolanda SH, uno de "Yo no creo en los hombres" y otro de "Bajo el mismo cielo", y están pendientes de publicar otros dos, uno de "Pasión y poder" y otro de "Bajo el mismo cielo"; Valentina EV me proporcionó uno de "Pasión y poder" y Tessa, uno de "Bajo el mismo cielo"
Aparecerán añadidos a la clasificación global después de que ‘resuelva’ el próximo ‘gazapo’, que saldrá publicado el jueves 7 de julio.
Me falta, por último, saber si Cristina, que me proporcionó un ‘gazapo’ de “A que no me dejas”, participa en el juego y si es así, cómo, ya que es la única que no he podido identificar con los nombres de la clasificación. 

lunes, 27 de junio de 2016

PRIMER VISTAZO: "Entre tu amor y mi amor" (Venevisión, 2016)

“Entre tu amor y mi amor”. Ese es el título de la nueva telenovela de Venevisión, distribuida por Cisneros Media y que fue estrenada en Venezuela el pasado lunes, 15 de junio. Daniel Elbittar y Rosmeri Marval encabezan el elenco de esta producción, que cuenta con Carlota Sosa, Simón Pestana y Eileen Abad en el lado de los villanos.
Ante la imposibilidad de colgar un tráiler de la historia, os dejo una de sus ‘promos’, para abrir boca antes de contaros qué me ha parecido el primer capítulo…

A FAVOR
La historia comienza de una forma intrigante: con el asesinato de un matrimonio. Su hija, un bebé, llora desconsolada en el coche. Pasan los años y la acción se traslada a Mérida. Es en ese punto cuando conocemos a Sol (Rosmeri Marval), la protagonista. Una muchacha alegre que vive con sus padres (adoptivos) en una humilde casa, propiedad de un terrateniente de esos odiosos y aprovechados tan habituales de las telenovelas, de nombre Heriberto (Simón Pestana), que promete hacerle todo tipo de trastadas a la protagonista, pues vive obsesionado con hacerla suya. Llevaba muchos años sin ver a Simón Pestana en televisión, y ha sido todo un gusto disfrutarlo en este primer capítulo.
Paralelamente, lejos de allí, Alejandro (Daniel Elbittar), el protagonista, disfruta con su novia Aída (Yuvanna Montalvo).
El primer capítulo continúa presentándonos a los distintos personajes que componen la historia. Así, conocemos a más malos, como Alicia, interpretada por Eileen Abad. Alicia es la hermana de Alejandro y promete dar grandes momentos, ya que es la villana clásica pura y dura, malcriada, loca, celosa y envidiosa a más no poder. Junto a ella está Reina, su madre, interpretada por la gran actriz Carlota Sosa.
No todos son malos… También hay buenos… Es el caso de Maricielo, una intrépida agente de policía interpretada por Greisy Mena, y mediohermana del protagonista, o Carlos, ‘Carlucho’, interpretado por Alexander Da Silva, un joven con un problema de salud que se enamora perdidamente de Maricielo después de que esta lo salve de un atraco.
El primer capítulo también lleva consigo cierta acción, como el problema en el que se mete la pobre de Sol cuando llega a la ciudad y que le permite conocer al protagonista, que queda embelesado con su belleza después de que a ella se le rompa la blusa por accidente y sus encantos queden al aire.
Este primer episodio termina muy en alto, con Sol llegando a la casa de los Monserrat, buscando a su tía. ¿Será la malvada Reina su tía? ¿Será la pobre de Sol prima de Alejandro y de la loca de Alicia?
Sin dejar de lado el argumento, me alegra ver que hayan incluido a un personaje que se declara abiertamente homosexual. Os hablo de Rómulo, un policía compañero de Maricielo, e interpretado por Héctor Peña.

EN CONTRA
A nivel de actuaciones, veo muy planos a muchos actores. Como si no les hubiera dado tiempo de prepararse de cara al rodaje. Me pasa con los protagonistas y me pasa también con los agentes y algún personaje más por ahí.
Hay también situaciones muy forzadas, como la del atraco en la que Maricielo salva a Carlos y a su dinero… A ver, Carlitos, ¿cómo se te ocurre dejar la puerta de tu apartamento abierta de par en par en una ciudad como Caracas? Es poco menos que ir provocando…
El argumento  base del primer capítulo, pese a que se nos ha vendido la historia como una historia original de Carlos Pérez, recuerda mucho al arranque de “La Zulianita”, y todavía más al de “Morelia”, su versión mexicana, con una chica que se va a la capital en busca de oportunidades después de la muerte del que creía su padre y hostigada por un terrateniente sin escrúpulos, como es Heriberto en esta historia.

MÁS COSAS
Otro punto a destacar son las espectaculares locaciones, de playa y montaña, que ofrece la historia. Para ello, el equipo se ha desplazado a  a Mucuchíes, una localidad del estado de Mérida cuyos paisajes han servido de locaciones para la producción, en lo que a montaña se refiere, y a las Islas del Caribe, para la playa. Lo dicho, paisajes espectaculares.
Los decorados están bastante bien conseguidos, en general, aunque se ve bastante cartón en algunos, como el apartamento de Carlos.
¡Otra cosa! Se agradece que veamos los automóviles con sus marcas y logos y no cintas americanas o dibujos sin sentido tratando de ocultarlos.
Me ha gustado mucho, igualmente, el tema elegido para abrir la telenovela, titulado “Y estoy vivo” e interpretado por Elbittar. Creo que le queda bien a lo que es la historia.


Entre mis planes no está el verla, al menos por ahora. Es un buen producto, enfocado a los que siguen buscando una telenovela clásica, como las que desde hace muchos años lleva sacando al mercado Venevisión. Es una lástima también que solo produzcan una telenovela al año, para lo que era la empresa.   

domingo, 26 de junio de 2016

TELENOVELAS ESPAÑOLAS: "Luna negra" (TVE, 2003-2004)

Tanto "El secreto" como "La verdad de Laura" habían funcionado más que bien. Quizás fue ese el motivo que llevó a TVE a pedir a Europroducciones (la productora de esas dos historias) una nueva telenovela para las tardes de La 1.
La pequeña gran diferencia que marcó el ‘pedido’ es que debía tratarse de una historia original, no de un ‘remake’ de alguna telenovela mexicana, como había ocurrido con aquellas dos telenovelas.
Susana Prieto y Lea Vélez se pusieron manos a la obra y el 22 de septiembre de 2003 se presentó a los medios “Luna negra”, una historia con el amor como eje central, pero muy salpicada por misterios, intrigas, engaños y hasta algo de esoterismo. Se estrenó una semana más tarde.
Lorena Bernal (Lucía) protagonizaba la telenovela, después de su personaje en “El secreto”, y lo hacía junto a Javier Estrada (Miguel), famoso en aquel entonces por haber participado, unos meses antes, en “Gran hermano”. Sinceramente, y pese a que no lo hizo tan mal como podía preverse desde un principio, nunca entenderé que se eligiese a una persona sin trayectoria alguna en la actuación, y solo conocido por su estancia en “Gran hermano” para protagonizar una telenovela.
Ese ‘desfase’ del ‘casting’ se completó gracias a Héctor Colomé, un grande de la actuación que se convertía en César, un villano de esos que acaban ‘robándose’ la telenovela. En el elenco destacaban también los nombres de otros grandes actores, como Silvia Tortosa, María Luisa Merlo o Manuel Galiana.
La historia comenzaba con una pitonisa prediciendo a un joven César mucho éxito durante veinticinco años, pero, “terminado el plazo, tu hijo tendrá un accidente que será el inicio de todos tus males…”. En efecto, César consiguió ganar un prestigioso premio literario gracias a su novela, “El desván”, así como casarse con una rica empresaria con la que manejar una editorial, y tener una hija, Lucía, afectada por una cardiopatía desde pequeña.
Un día, Lucía y su madre tienen un accidente de coche, en el que chocan con Miguel y su novia. La madre de Lucía fallece y la novia de Miguel queda en coma. Ello no impide que entre Miguel y Lucía surja una bonita relación que comenzará a inquietar a César, que a partir de ese momento comenzará a perder su suerte y a ver cómo sus secretos comienzan a desvelarse…
Yo la vi y recuerdo haberla disfrutado mucho, aunque creo que se pasaron con un alargue hacia el final que no venía a cuento y metiendo en el elenco a varios 'pseudoactores'. La historia estuvo cargada de misterios y secretos, con César como un villano extraordinario. Recuerdo un detalle que me encantaba, que era el “Gran hermano” que tenía montado en la casa de su hija para observarla, sin que ella lo supiera, desde su casa. Me encantaba… Colomé hizo un grandísimo papel.
El 6 de mayo de 2004 se escuchaba por última vez “El poder del amor”, una canción preciosa con la que se abría cada capítulo. Llegaba el momento de decir adiós a una telenovela pensada para tener unos 120-130 capítulos, pero que acabó, con alargues, en 194. No le fue mal en audiencia… Un 24,7% de cuota de pantalla, por debajo de “Géminis” y de “La verdad de Laura”, pero sin duda alguna, un éxito.
Fue repetida en La 2 varias veces, de madrugada, y se emitió en algunas televisiones  autonómicas y locales.
Sobre sus protagonistas, Lorena se casó y se retiró del mundo artístico. Tiene dos hijos, y confesó en alguna entrevista que no le importaría volver siempre que le ofrezcan un buen proyecto. Javier se enfocó en su faceta como presentador y sacó, además, algún disco. En lo que a actuación se refiere, hizo algunos capítulos de “C.L.A., No somos ángeles”, una telenovela española de la que os hablaré otro día.

sábado, 25 de junio de 2016

HOJA DE AUDIENCIAS: Del 20 al 24 de junio


*Media semanal de espectadores y cuota de pantalla ('share') de las telenovelas latinoamericanas emitidas en abierto en España en horarios de sobremesa, tarde y 'prime time'. 

jueves, 23 de junio de 2016

¿QUÉ FUE DE...? Luis José Santander

Fue uno de los grandes galanes de la época dorada del género en Venezuela. Luis José Santander debutó en las telenovelas en 1987 con “Y la luna también”, producida por Venevisión y protagonizada por Amanda Gutiérrez, Carlos Augusto Cestero, Ruddy Rodríguez y él. Con Ruddy Rodríguez repitió al año siguiente en “Niña bonita”, también de Venevisión.
“Maribel” (1989), “Mundo de fieras” (1991), “Macarena” (1992) o “Morena Clara” (1995), fueron otras de las telenovelas producidas por el gigante Venevisión que él protagonizó y que le llevaron a ser conocido en todo el mundo, dado lo bien que se vendían.
Aprovechando la fama que le habían otorgado las telenovelas venezolanas, Luis José Santander firmó en 1995, al poco de terminar de rodar “Morena Clara”, un jugoso contrato con Televisa. Instalado en México, se convirtió en el protagonista de “Lazos de amor” (1996) y de “Te sigo amando” (1997). Entremedias hizo una pequeña participación en “La antorcha encendida” (1996). El éxito le volvió a acompañar durante su periplo en México y los títulos antes citados no hicieron sino darle más fama de la que ya tenía gracias a las telenovelas venezolanas.
Con la entrada del nuevo siglo, Luis José volvió a Venezuela y a Venevisión para protagonizar “Vidas prestadas” junto a Grecia Colmenares. Fue su último papel protagónico, aunque no su último papel en Venezuela, ya que años más tarde participó en “Voltea pa’ que te enamores” (2006).
En la última década, realizó alguna telenovela con Televisa, pero con papeles secundarios. Fue el caso de “Inocente de ti” (2005), “Pasión” (2007) o “Juro que te amo” (2008). En 2009 se instaló definitivamente en Miami, firmando contrato con la matriz de Venevisión en Miami. Gracias a ello se convirtió en el villano de “Alma indomable” (2008) o “Sacrificio de mujer” (2010). “Corazón apasionado”, rodada en el 2011, es, hasta la fecha, su última telenovela.
Han pasado ya cinco años desde que las grabaciones de “Corazón apasionado” concluyeran y, desde entonces, poco se ha sabido de Luis José Santander. Buscando por internet, no he encontrado ninguna entrevista reciente (las más ‘recientes’ son del 2012).  Sí que existe un perfil de Twitter con su nombre (@luisjosesantand). Aparece como ‘perfil oficial’, pero sin verificar y sin ninguna información interesante: únicamente hace ‘retweet’ de cuestiones relativas a las telenovelas que él protagonizó.
En Wikipedia (tomadlo con cautela) se señala que vive tranquilo, en su casa de Miami. Sin planes, por el momento, de volver al género que tantas alegrías le dio hace un par de décadas. A sus 56 años, si tiene voluntad y hay alguna empresa interesada, está claro que puede volver y demostrar por qué, para muchos, es uno de los grandes galanes del género. 

miércoles, 22 de junio de 2016

TELENOVELAS POR EL MUNDO: Colombia

Nuevo viaje en el "Telenovelas por el mundo". En concreto, hasta Colombia. Reylin Ismael nos lleva hasta allí para conocer cómo se viven y cómo se ven las telenovelas en este precioso país sudamericano. 

Conocida internacionalmente por el aroma y sabor de su café y cuna del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, Colombia es un país ubicado en la parte noroccidental de América del Sur, donde nació Beatriz Pinzón Solano, la fea más famosa del mundo y tierra donde, además, el café tiene aroma de mujer.

Antes de los fenómenos “Café, con aroma de mujer” (1994) y “Yo soy Betty, la fea” (1999), que se convirtieron en referentes para las producciones colombianas, la telenovela en Colombia data de 1963 con “097 está ocupado”, de la programadora Punch, contando con Raquel Ércole y Aldemar García en los roles estelares.
A esa historia, basada en un radioteatro argentino del mismo título, le siguieron “En el nombre del amor” (1963), volviendo a contar con el papel protagónico de Raquel Ércole acompañada, esta vez, de John Gil; “Manuela” (1975), que catapultó a la fama a la diva Amparo Grisales; “La Abuela” (1979), escrita por el gran Julio Jiménez; “El gallo de oro” (1982), basada en la obra del escritor mexicano Juan Rulfo; “Gallito Ramírez” (1986), considerada como una de las novelas más populares de los años 80; “En cuerpo ajeno” (1992), protagonizada antagónicamente por Amparo Grisales; “La Potra Zaina” (1993), que, como muchas otras figuras, contó entre su elenco con el veterano Miguel Varoni; “Señora Isabel” (1993), donde la primera actriz Judy Henríquez dio vida al papel de una mujer madura que se enamora de un hombre muchos años menor que ella; “Perro amor” (1998) de los guionistas Natalia Ospina y Andrés Salgado e inspirada en la novela epistolar “Las amistades peligrosas”; y “¿Por qué diablos?” (1999), con Manolo Cardona y Marcela Carvajal como protagonistas, entre otras.  

Las principales cadenas del país, R.C.N Televisión, Caracol TV y R.T.I Producciones, han realizado en asociación con otras cadenas internacionales (Telemundo, Televisa y Sony Pictures), éxitos como “Pasión de gavilanes” (2004), “La tormenta” (2005), “El Zorro: la espada y la rosa” (2007), “Sin senos no hay paraíso” (2008), “Doña Bárbara” (2008), “El clon” (2010), “Bella calamidades” (2009), ”Flor salvaje” (2011), “El Señor de los Cielos I” (2013), “La viuda negra” (2014), “La esquina del diablo” (2015), etc.

Aunque Colombia produce la mayoría de sus telenovelas y series, también emite las de otros países, en su mayoría aliados estratégicos, entre los que figuran:  México (“Amores verdaderos”, “Que te perdone Dios”, “Simplemente María”); Brasil (“Avenida Brasil”, “Rastros de mentiras”); Venezuela (“La viuda joven”); Estados Unidos (“La patrona”, “En otra piel”); Argentina (“Dulce amor”) y, recientemente, Turquía (“Las mil y unas noches”).

El genio de cuya pluma salió la famosa telenovela “Yo soy Betty, la fea”, Fernando Gaitán, escribió en 2010 “Hasta que la plata nos separe”, adaptó en formato televisivo la serie estadounidense “Anatomía de Grey”, bajo el título “A corazón abierto”, producciones que lograron altos índices de audiencia, siendo esta última la más vista en la televisión colombiana. La serie “Escobar: el patrón del mal”, basada en la vida del narcotraficante que puso en vilo a todo un país, Pablo Escobar, alcanzó un promedio de 17 puntos de rating, unos 11 millones de espectadores, igual o mayor alcance lograron también “El secretario”, que tuvo su exitosa versión mexicana; “El último matrimonio feliz”, “En los tacones de Eva” , “Chepe Fortuna”, o “El man es Germán”.
Las últimas historias basadas en la vida de personajes que, de cierta manera, marcaron la cultura colombiana: “La ronca de oro”, vida y obra de la cantante de rancheras Helenita Vargas; “El ídolo”, del cantante de vallenato Rafael Orozco; “Diomedes, el Cacique de la Junta”,  también reconocido cantante de vallenato; “El Joe, la leyenda” , obra musical del intérprete de salsa y música folclórica Álvaro José Arroyo; “Laura, una vida extraordinaria”, basada en algunos mementos de vida de la educadora, misionera y santa colombiana, Laura Montoya; o “La Pola”, donde se narra la historia de Policarpia Salavarrieta, considerada una heroína de la independencia y un símbolo de la libertad.

Actualmente en los dos principales canales colombianos (R.C.N Y Caracol TV) encontramos títulos como: “Bloque de búsqueda”, “Azúcar”, “A que no me dejas”, “Simplemente María”, “Contra el tiempo”, “Las Santísimas”, “Que te perdone Dios”; y las repeticiones de “Avenida Brasil”, “Tres milagros” y el fenómeno mundial “Yo soy Betty, la fea” en R.N.C. En tanto Caracol TV emite: “La niña”, “El Tesoro”, “Fatmagül”, “El secreto de Feriha”, “Historias de una madame”, y también tiene en su barra repeticiones como “La Tormenta”, y la turca “Las mil y una noches”.

Como ocurre en muchos países de América Latina: que las producciones, ya sean realizadas o transmitidas en ese país, han ido incorporando a su trama, historias de narcotraficantes y, más recientemente, la vida y obra de personajes que han dejado huellas en la cultura popular, como es el caso de Colombia, las telenovelas, a veces citadas como series, han tenido una aceptación favorable del público, siendo uno de los géneros más vistos, tanto hombres como mujeres, y no se mantiene el estigma de que las novelas son cosas meramente de señoras.
En contraparte, el auge de las llamadas narconovelas ha suscitado la indignación y el descontento de una parte de la población, al considerar que este tipo de productos hace apología al narcotráfico, el crimen y la violencia.
Colombia ha sido más abierta al mundo, mostrando la realidad que viven muchos jóvenes, empujados por la falta de oportunidad y el deseo imperioso de escalar de estatus económico y social a como dé lugar. Ejemplos de ello ha sido la polémica y controversial serie basada en el libro homónimo del escritor y periodista Gustavo Bolívar, “Sin tetas no hay paraíso”; la película “La virgen de los sicarios” que aborda el tema del sicariato, basada igualmente en un libro de otro autor colombiano, Fernando Vallejo; “Las muñecas de la mafia”, del exnarcotraficante y escritor Andrés López López junto al también escritor Juan Camilo Ferrand, este último autor también de la serie “La diosa coronada”, inspirada en la vida de la exreina de belleza Angie Sanclemente, vinculada a una red de narcotráfico que utilizaba personas para transportar droga. 

-Reylin Ismael Castro-

Si, como Reylin, quieres contarnos (a mí y a los lectores) cómo se viven y ven las telenovelas en tu país, no dudes en escribirme a hdetelenovelas@yahoo.es. 
Si quieres leer otros reportajes, pincha en "telenovelas por el mundo", justo debajo de este artículo.  

lunes, 20 de junio de 2016

MI VIDA Y LAS TELENOVELAS: La 'profesora' que no quitaba el ojo de la telenovela

Es habitual que bares, peluquerías, kioscos y otros muchos establecimientos tengan televisiones y que mediante ellas se vean telenovelas. Ya os conté hace tiempo cómo viví el final de una telenovela en un bar. Una telenovela que veía la camarera pero a la que se acabaron ‘enganchando’ los clientes y cuyo final acabaron viendo todos juntos, como si fuera un partido de fútbol.
Lo que os quiero contar hoy es algo más criticable… Ya veréis por qué.
Siempre me han gustado y se me han dado más o menos bien los idiomas. Hubo una gloriosa época en la que gracias a un sistema de becas para jóvenes que había en parte de Asturias, era raro encontrar a un chaval de entre 16 y 25 años que no se pasara el verano en el extranjero haciendo un idioma. La beca lo cubría prácticamente todo siempre que se aprobasen una especie de exámenes finales del idioma que no eran nada del otro mundo. Os hablo, ojo, de estancias de un mes, en residencias de estudiantes o con familias, en las que al final solo acababas gastando lo que te gastabas allí y poco más.  
Las becas eran un chollo y muchos las aprovechamos, pero tenían un gran problema: la de Dios de burocracia. No exagero nada… Empezabas en enero y acababas de conseguir todos los papeles en abril.
Como ocurre siempre que hay dinero de por medio, aparecieron academias de idiomas que, siendo cliente o no, daba igual, te tramitaban toda esa burocracia a cambio de un porcentaje (un nada despreciable 35% del total de la beca). Además, te proporcionaban cierta ‘ayuda’ de cara a presentar los papeles con los que cobrar esa beca y te facilitaban, si no querías estar un mes, estar quince días, falsificando al término del mes el examen que se debía de superar para cobrar la beca, a cambio del 45% de la beca.
Yo hice dos estancias, una en Leeds y otra en Bournemouth. Eran una pasada y salían muy bien de precio, como quien dice, así que me plantee hacer una tercera, en el 2012, el último año en el que hubo esas becas. No tenía tiempo para perderlo en vueltas para conseguir los papeles, así que me fui a una de esas academias, que me recomendaron, para tramitarla, aún perdiendo ese 35% del total.
Era un día de principios de enero, a eso de las cinco de la tarde. Llegué, pasé con una mujer morena, mayor, que me llevó a una sala en la que diez o doce críos estaban haciendo sus deberes de inglés. Sobre ellos, en una esquina, había una televisión encendida. Estuve media hora, más o menos, hablando con aquella señora, pero no me hizo el más mínimo caso, ni creo que miró para mí. ¿La razón? Estaba pendiente de “La fuerza del destino”, que era lo que se estaba emitiendo en TVE en aquel entonces. Más exactamente, el capítulo en el que se descubre la verdad sobre la hija de Lucía. “Perdona, perdona, dime” o “Espera un momento, es que estoy muy enganchada”, fueron algunas de las excusas que me dio para que yo no me enfadase y me fuera, mientras me contaba, muy por encima y sin quitar el ojo de la tele, lo relacionado con la beca.
Recuerdo que aquel día me enfadé. Siempre defenderé las telenovelas y a los que las vemos, pero no me pareció correcto que en una academia, donde debería reinar el silencio, la profesora estuviera tan al pendiente de una telenovela y seguramente muy ‘despendiente’ de sus alumnos, como lo estuvo de mí.
Para los curiosos, decir que al final me tragué toda la burocracia, cambié el inglés por el francés y me fui a Niza. Para los jóvenes que leéis el blog, aprended idiomas. Id a escuelas oficiales, casas de lenguas o academias, lo que queráis, pero hacedlo.
Y aunque lo de las estancias hoy por hoy está complicado, porque las becas son escasísimas, si podéis, animaros. Totalmente recomendable. 

domingo, 19 de junio de 2016

I CONCURSO DE CRÍTICA DE TELENOVELAS 'HdT'

En pro de hacer cosas nuevas, y de cara a julio, que, como sabéis, es el último mes del ‘curso’, ya que en agosto bajo el ritmo de edición y actualización del blog para volver con fuerza en septiembre, se me ha ocurrido una idea… El I Concurso de Críticas de Telenovelas ‘HdT’. ¿En qué consiste? Os lo explico…
La idea es contar con entre tres y diez participantes que hagan una crítica de cualquier telenovela que hayan visto recientemente (en el último año). La crítica puede ser escrita, o no (cabría videocríticas, con dibujos, cantando y bailando… Lo que se os ocurra). IMPORTANTE: Puede participar cualquiera, de cualquier edad o nacionalidad. 
Sea de la forma que sea, no hay límites de extensión, la estructura y la forma la definís vosotros, deben ir firmadas con nombre y apellido o seudónimo, y solo hay una norma: respeto. Nada de insultos ni descalificaciones hacia actores, productoras… Aunque haya gente que así lo piense, criticar, para mí, no es insultar.

El concurso se desarrollará sujeto a los siguientes plazos:
-Del 19 al 24 de junio ->INSCRIPCIONES. Los interesados, me tenéis que mandar un correo a hdetelenovelas@yahoo.es, diciendo simplemente que queréis participar y sobre qué telenovela versará la crítica. Aviso… Si hubiera más de diez, me quedaré con los diez que primero me hayan inscrito. Si hubiera menos de tres, el concurso no se realizaría.
-Del 11 al 17 de julio ->PUBLICACIÓN DE CRÍTICAS. Desde ese lunes y hasta el viernes, se publicarán, tal y como me lleguen (no voy a tocar ni a corregir nada) las críticas. Según el número de participantes, se podrán llegar a publicar hasta dos por día (si hubiera diez). El orden y la fecha de publicación se determinará por sorteo.
-Del 18 al 23 de julio ->VOTO. Mediante un sistema muy sencillo (una encuesta en el margen de la página, en la que se enlazarán las críticas), se permitirá a los lectores votar. El sistema va a ser sencillo pero limpio: solo admitirá un voto por IP y los resultados no serán visibles hasta el día 25.
Los posibles empates no se resolverán. Los empatados compartirán ‘ex aequo’ la posición en la que queden.
-25 de julio. ->PUBLICACIÓN DE RESULTADOS. El día 25 anunciaré quién ha ganado y publicaré los resultados del concurso.

Finalizado el concurso, las críticas permanecerán alojadas en el blog, salvo que alguno de los autores me pida que elimine la suya, en cuyo caso, procederé a hacerlo.
En el margen se colocará la clasificación final, con las tres más votadas, y con los enlaces a las críticas participantes. Ese será el premio… Ojalá de celebrar una segunda edición pueda premiaros con algo en metálico, o material. 
Por supuesto, la participación en este concurso implica la aceptación de sus bases. Cualquier duda o cosa que haya que matizar, hacédmelo saber. 

sábado, 18 de junio de 2016

HOJA DE AUDIENCIAS: Del 13 al 17 de junio


*Media semanal de espectadores y cuota de pantalla ('share') de las telenovelas latinoamericanas emitidas en abierto en España en horarios de sobremesa, tarde y 'prime time'. 
**"Soy Luna" ha parado de emitirse en Disnney Channel, después de que el pasado jueves, día 8 de junio, la telenovela llegase al capítulo 40 de los 80 que tiene. El canal se reserva los cuarenta restantes para ser emitidos después del verano. 
***"Esperanza mía" terminó en Nova el viernes 17 y lo hizo con 226.500 espectadores y un 2,50% de 'share'. 
****"Un camino hacia el destino" se estrenó con 277.000 espectadores y un 2,60% de 'share' el pasado lunes 13. Conforme avanzó la semana fue subiendo, llegando a su máximo el jueves, con 374.000 espectadores y un 3,70% de 'share'. 

jueves, 16 de junio de 2016

CAZANDO GAZAPOS: Uno más de "Bajo el mismo cielo"

¿Qué es un ‘gazapo’? Aparte de un conejo pequeño, en España llamamos ‘gazapo’ a cualquier error, fallo o metedura de pata que se comete en una película, serie o, como es el caso, en una telenovela. Como ‘gazapos’ englobamos fallos de guión, de escena, de ambientación… Todo vale.
Desde septiembre doy puntos. En concreto, cada ‘gazapo’ vale dos puntos, que es lo que se llevará todo aquel que lo vea. Si se acierta parcialmente, graduaré la ‘recompensa’ (daré un punto, medio…). Es importante para ello que participéis usando la misma cuenta de Google o el mismo seudónimo.
Los comentarios no aparecerán publicados hasta que yo resuelva el ‘gazapo’, momento en el que publicaré también la clasificación general de todos los ‘cazadores’. Como NOVEDAD, a partir de ahora dispondréis de cuatro días para resolver cada ‘gazapo’. En concreto, se podrán hacer comentarios hasta el lunes a las doce del mediodía (hora peninsular española). Resolveré y publicaré las clasificaciones los martes.

Este decimoquinto gazapo de la temporada me lo pasa Tessa y es de “Bajo el mismo cielo”, producida por Telemundo en 2015, y bastante rica en ‘gazapos’.
Os cuento… Greicy (Kendra Santacruz) conversa tranquilamente con Felicia (Erika de la Rosa) en el despacho del bar de esta. Eso ocurre en una escena. En la siguiente escena, dentro del mismo capítulo, encontramos a Greicy trabajando en el bar de Felicia, cuando, de repente, llega Rodrigo (Luis Ernesto Franco), su novio, a verla.


Como siempre, recomendable verlo en pantalla completa. El martes lo ‘resuelvo’.

*Dificultad: 6.

Y EL ‘GAZAPO’ ERA…
Enhorabuena a los que le habéis dado ‘caza’… En efecto, la clave estaba en mirar a Greicy (Kendra Santacruz) con un poco de detenimiento… Si os fijáis, en la primera de las escenas, Kendra luce un vestido o blusa sin mangas bajo el delantal. Un vestido de color azul oscuro, con una especie de volantes a la altura de los hombros.


En la segunda escena, que en el capítulo va casi a continuación, Greicy, ya fuera del despacho de su jefa, luce un vestido o blusa como con flores estampadas, más oscuro que el anterior.

Esta es la clasificación de este ‘gazapo’:

Y esta es la clasificación global:

El próximo ‘gazapo’ saldrá publicado el 7 de julio. Será el penúltimo de la temporada y será de “A que no me dejas”. Es un ‘gazapo’ raro, ya veréis por qué…
Antes de eso, el martes 28 de junio, publicaré una entrada con una sorpresa referida al juego.

Por supuesto, muchas gracias a Tessa por pasarme este ‘gazapo’.

miércoles, 15 de junio de 2016

CRÍTICA: "La querida del Centauro" (T1) (Telemundo, Teleset y Sony, 2015)

Se anunció como el primer gran proyecto de Telemundo en colaboración con Teleset y Sony Pictures Television. Se anunció, además, como un proyecto diferente, con gran presupuesto, y cuyo elenco iba a liderar el gran Humberto Zurita. Estaba claro que tenía que verla, sí o sí.
A mi ritmo, comencé a hacerlo a finales de marzo. Dos meses después la terminaba. Voy con la crítica de “La querida del Centauro”

SINOPSIS y PERSONAJES
En una cárcel mixta de máxima seguridad pasa sus días Benedictino García, alias ‘El Centauro’ (Humberto Zurita), uno de los narcos más poderosos del país. A esa cárcel llega, tras haberse fugado con anterioridad de otro centro, Yolanda (Ludwika Paleta).
*Logotipo de la producción.
La atracción que la recién llegada despierta en ‘El Centauro’ hace que este no pare hasta conseguir convertirla en su ‘querida’ dentro de la cárcel.
Fuera, ‘El Centauro’ cuenta con esposa, Julia (Alexandra de la Mora), e hijo, César (Vahir Derbez), que controlan sus negocios mientras aquel permanece encarcelado.
‘El Centauro’ y Yolanda planearán escapar de la cárcel, sin contar con que, en el último momento, las andanzas de Cristina (Arantza Ruiz), la hija de Yolanda, impedirán la fuga de esta. Esa oportunidad será aprovechada por Gerardo (Michel Brown), un policía que busca venganza contra ‘El Centauro’ después de que este asesinase a su hermano, un policía infiltrado en la organización del capo.
Gerardo se encargará de convertir a Yolanda en un cebo con el que atrapar al poderoso narcotraficante. Lo que Gerardo no imagina es que acabará profundamente enamorado de Yolanda…

DATOS y TRAILER
51 capítulos. México (Telemundo, Teleset y Sony Productions), 2015. Productora: Gabriela Valentán.

ACTUACIONES
“La querida del Centauro” cuenta con un elenco pequeño, pero muy bien escogido, que combina rostros conocidos en el género con otros rostros, habituales del cine mexicano, y cuyas inmersiones en el género son contadas.
El peso de la historia descansa fundamentalmente en cuatro personajes: ‘El Centauro’, Yolanda, Gerardo y Julia.
*Ludwika Paleta y Humberto Zurita, 'El Centauro' y Yolanda.
Comenzando por ‘El Centauro’, debo confesar que al principio estaba un poco ‘descolocado’ con este nuevo registro que aquí muestra Humberto Zurita. También es verdad que es uno de esos personajes con los que el espectador tarda en empatizar, pero conforme la historia avanza, se ve que Humberto consigue brillar una vez más, con un personaje totalmente diferente a lo que había hecho en su extensísima trayectoria en televisión. Consigue hacer un ‘Centauro’ muy creíble, a la par que temible. Un personaje con una inteligencia y una frialdad tremendas. Quizás esa necesidad de tenerlo todo bajo control y el miedo a ser traicionado le llevan a ir enloqueciendo poco a poco, acabando totalmente trastornado. Zurita se luce a lo largo de la historia, pero en los últimos capítulos resplandece. Ha hecho un trabajo magnífico y ha demostrado ser de esa generación de actores (la de Peniche, Évora, Lisazo…) que tienen tantas tablas que destacan con cualquier personaje y en cualquier registro.
*Michel Brown es Gerardo.
De su ‘querida’ en la historia, comentar que me alegró mucho que Ludwika Paleta decidiese volver al género con un personaje muy potente, con un pasado brutal, y en una producción de estas características. Me gustó desde el primer minuto, y conforme avanza la historia, me acabó por encantar. Yolanda ha tenido una adolescencia y juventud penosas y muy duras, pero pese a ello, es una mujer hecha y derecha, capaz de sobreponerse a los continuos reveses que le da la vida y entregada a su hija Cristina, fruto de una violación. Ludwika ha sacado adelante el personaje sin problemas y nos ha regalado una Yolanda muy tierna y humana, llevada de una forma muy natural. Quizás es el personaje con el que el espectador empatiza más fácilmente.
Gerardo es el eterno perseguidor del ‘Centauro’. Llevaba muchos años sin ver a Michel Brown en una telenovela y debo decir que por él no pasan los años. Físicamente, está siempre igual. Me ha gustado cómo ha llevado a Gerardo, aunque yo le hubiera ‘quitado’ ciertas cosas, como el que esté mascando chicle en un buen número de escenas, o los casi constantes parpadeos que tiene el personaje en las escenas de acción. Entiendo que son tics que han querido imprimir al personaje, pero creo que al final acaban despistando al espectador, en el sentido de que te fijas más en cuántas veces parpadea que en lo que está pasando. Quitando estos dos pequeños detalles, ha hecho un trabajo impecable. Además, ha conseguido una grandísima química con Ludwika.
*Alexandra de la Mora es Julia.
Siguiendo con cambios de registro, voy con otro… El que experimenta Alexandra de la Mora gracias a Julia, la villana por excelencia de la historia y esposa del ‘Centauro’. ¿Ama a su esposo? Yo diría que sí y mucho. Hasta que se harta de él, de sus mentiras, de que la tenga al margen de todo y de sus aventuras extramatrimoniales y comienza a preocuparse solo por coger el mando del negocio junto a su hijo. Y con eso por bandera, Julia comienza a hacer trastadas. Creo que Julia le valdrá a Alexandra para conseguir más papeles de villana. Ha hecho un trabajazo y ha permitido mostrar al espectador que puede pasar de ser la sufrida Helena de “Los Miserables” a una mujer déspota y cruel como la señora del ‘Centauro’. Ojalá no me equivoque en lo de volver a verla como villana, porque, sinceramente, he disfrutado muchísimo con Julia (y se ve que Alexandra, también).  
Fruto del matrimonio entre Benedictino y Julia es César (Vahir Derbez). A ver… Al principio no entendía al personaje y veía a Vahir algo sobreactuado. Conforme pasan los capítulos y los guionistas lo van desarrollando, Vahir va ganando en credibilidad, hasta llegar a un final sobresaliente para su personaje, un personaje complejo y cargado de pequeñas cosas, con el que Vahir ha sabido hacerse conforme avanza la historia.
*Irene Azuela es Tania.
Os decía hace unas líneas que en el elenco de “La querida del Centauro” aparecían nombres vinculados al cine y al teatro mexicanos, con poca trayectoria en lo que a telenovelas se refiere. Ejemplo de ello son Irene Azuela (Tania) y Pablo Abitia (Vicente), que cargan con una de las tres historias amorosas que tiene la telenovela. Quizás, también, la más dura y con la que se muestra que el amor es capaz de superar cualquier cosa, literalmente. No conocía a ninguno de los dos y ambos me han sorprendido, porque además, son los dos personajes que más evolucionan a lo largo de la historia. Al principio pueden parecer villanos, pero conforme transcurren los capítulos, el espectador acaba viendo que tanto Tania como Vicente son dos seres humanos que se han equivocado, y mucho, y que han aprendido de sus errores. Irene y Pablo llevan a sus personajes de una forma muy natural, consiguiendo que su historia cale en el espectador. Además, han conseguido una buena química, que se nota y mucho en pantalla.
*Ignacio Guadalupe es Manuel Salgado.
Del lado de Gerardo, es decir, del de los policías, aparecen varios personajes. Uno de ellos es Bianchini, el policía novato pero de sobra preparado, con el que le toca trabajar, para su disgusto, a Gerardo, y que acaba convirtiéndose casi en su hermano. Ricardo Polanco asume este papel, un gran acierto, y mostrando una complicidad muy grande con Michel Brown, convirtiendo a la pareja de Duarte y Bianchini en una de esas grandes parejas de policías que hay en toda historia de corte policiaco que se precie. Ignacio Guadalupe se convierte en esta ocasión en el Comisario Manuel Salgado, tras estar alejado del género desde “Mentir para vivir”, donde también era policía, aunque un policía bastante diferente a lo que es Salgado. Es un actor al que he visto en varias telenovelas, pero bastante desaprovechado. Me gustó poder disfrutarlo en un registro diferente, con un personaje de peso con una doble cara insospechada que hace que el espectador pegue un brinco cuando se descubre quién es realmente Salgado. Junto a ellos está Rodolfo Blanco, un actor mexicano centrado en doblaje, que se mete en la piel del comandante Marco Antonio Aguilar: otro descubrimiento más.
*Carmen  Madrid es Mariela.
La historia cuenta además con numerosos personajes que, sin estar durante toda ella, sí que consiguen captar la atención del espectador. Es el caso de Mariela (Carmen Madrid) y Otoniel (Héctor Holten), la madre y el ‘padrastro’ de Yolanda, dos personajes que son como el agua y el aceite, y que precisamente por eso, a mí me gustaron mucho. La maldad de Mariela, derivada de la vida tan miserable que le tocó, ‘engancha’ y lo cierto es que lamenté mucho no contar con ella durante toda la historia. Lo mismo me pasó con el bonachón de Otoniel. Creo que podrían haberse quedado unos capítulos más…
Se agradece también que hayan contado con la gran Carmen Delgado para un personaje chulísimo, Dominga, pero de corta trayectoria. Ídem respecto de Enoc Liaño (Paulino Atienza, ‘El Cirujano’), un personaje que también da mucho juego en la historia, y Michel Chauvet (Emilio), que parece que ganará mucho protagonismo en la segunda temporada. Me sobra, sin embargo, Andrea Martí (Bibiana), otro personaje de corto recorrido. Pese a que la conocía de su época en Azteca 13, creo que aquí, no sé si por el personaje, que tampoco tenía mucho que contar, o por qué, la he visto muy desganada.
*Jaime del Águila es Lucho.
Acabo con un par de líneas para tres jóvenes… Dos de ellos son Arantza Ruiz (Cristina) y Jaime del Águila (Lucho), que llevan la tercera historia de amor de la telenovela. No los conocía, y me ha sorprendido el talento que han demostrado y la ternura que derrochan estando juntos, lo poco que los dejan estar juntos. Jaime, además, ha conseguido una complicidad tremenda con Ricardo Polanco y Michel Brown, siendo casi un policía más. Esa misma complicidad también la ha demostrado con Iñaki Godoy, ‘El Gato’.
Lo habitual cuando se meten niños en historias fuertes como esta, es que acaben relegados en tramas y entre el elenco, por lo que me sorprendió mucho tanto el peso que le han dado al ‘Gato’, como el acierto que han tenido al elegir a este niño para el papel. ‘El Gato’ es un crío que vive en las calles y al que Gerardo adopta como hijo después de que lleve algún tiempo trabajando con él en pequeñas cosas relacionadas con investigaciones y demás tareas policiales. Iñaki borda el papel y hace que se le coja cariño al ‘Gato’, con sus habilidades, peripecias y ocurrencias. Además de eso, tiene una complicidad brutal con Brown, Polanco y del Águila. Se nota que disfrutó muchísimo y, lo dicho, parece un policía más.

TRAMAS
“La querida del Centauro” no es una narconovela como tal, aunque así se haya vendido. Yo más bien diría que es una telenovela policiaca. No se nos cuenta qué hace el ‘Centauro’, cuánto vende o cuánto compra, ni a quién o cómo mueve la ‘merca’. Se nos cuenta qué hacen Gerardo, Yolanda y la policía para dar con él y volver a meterlo en la cárcel.
*Ludwika y Michel en una escena.
Ese planteamiento policiaco el espectador se encuentra, además, con esas tres historias de amor de las que antes os hablaba: Gerardo y Yolanda, Tania y Vicente y Cristina y Lucho. Tres historias de amor que dan un toque diferente a esta telenovela. Tres historias muy diferentes entre sí… Para empezar, el de Gerardo y Yolanda es un amor que surge del contacto diario entre ellos. Un amor que se hace, ‘a priori’, imposible para ambos, hasta el punto de despedirse de una forma bastante impactante. Sin embargo, como todo buen amor, resiste el paso del tiempo y las duras circunstancias por las que pasan los protagonistas (especialmente Yolanda), para resurgir con fuerza cuando se reencuentran. ‘El Centauro’ es el encargado, involuntariamente, de torpedear ese amor, con la obsesión que siente por Yolanda y que deriva en situaciones tan curiosas como que ambos estén manteniendo relaciones con Gerardo mordiéndose las uñas de rabia debajo de la cama.
La relación entre Tania y Vicente comienza en la cárcel, donde él, su custodio, tiene que pasar por algo que ningún enamorado quisiera pasar, para conseguir salvarle la vida a su chica. Su historia continúa con ambos fuera de prisión, y apoyándose mutuamente en el devenir de los acontecimientos. Un amor fuerte, que se complementa de una forma estupenda con la trama entre Gerardo y Yolanda.
*Arantza Ruiz es Cristina.
Por último, Cristina y Lucho llevan el peso de la tercera trama amorosa, la juvenil. Son el ejemplo del primer amor, el inocente y puro propio de los adolescentes, pese a la forma en la que se conocen. Eché en falta más escenas entre ellos, pero el guión es el guión.
Decía al comienzo de este apartado que la telenovela es una telenovela policiaca y no en vano gran parte del entramado de la historia tiene tintes policiacos. Así nos encontramos con numerosos operativos, estrategias entre los distintos policías de la historia, infiltraciones, escuchas… Yo que siempre he sido muy de series policiacas, creo que no he podido disfrutar más de ese toque policiaco impreso en la historia.
Junto a las tramas policiacas hay también buenas dosis de tramas mafiosas y personales, que no de narcos, focalizadas en ‘El Centauro’ y su entorno, con conspiraciones, traiciones y engaños que completan, argumentalmente hablando, la telenovela. Por cierto, se agradece que nos hayan dado pequeñas dosis de historia gracias a las cosas que ‘El Centauro’ cuenta sobre Pancho Villa, su ídolo, y al que debe su sobrenombre. Yo que no sabía mucho del personaje, gracias a Benedictino me dediqué a buscar cosas sobre este revolucionario mexicano y a conocer un poco más su vida.
*Pablo Abitia es Vicente.
La historia tiene un ritmo narrativo bastante bueno, aunque comienza de una forma que puede ‘desubicar’ al espectador: con la cárcel, en concreto, una mixta y de máxima seguridad, como escenario. Ese inicio en la cárcel, si bien puede parecer un poco raro (a mí me lo pareció), es más que necesario para entender todo lo que pasa después. Es el punto de partida, puro y duro de la verdadera historia.
La primera temporada termina con un final muy digno, cargado de acción y tensión, y con una escena un tanto confusa, pensada posiblemente para comenzar la segunda temporada. Digo lo de confusa, porque aunque a simple vista parece algo real, no descarto que pueda ser una ensoñación de ‘El Centauro’. Una escena bien jugada, para que el espectador piense lo que quiera antes de ver esa segunda temporada anunciada para principios del próximo año. En el final, eso sí, eché en falta un par de minutos para que el espectador se ‘despidiera’ como es debido de Gerardo y Yolanda.
Volviendo al argumento, llaman la atención varias cosas. La primera, que en un mundo de mafiosos como el que presenta la historia, haya un personaje poderoso (Emilio) que mantiene una relación homosexual con uno de los empleados del gimnasio que sirve de tapadera al cártel al que pertenece. Me pareció algo sorprendente, en el buen sentido, ya que si es raro ver una pareja homosexual en una telenovela, más raro es verla en una historia de policías y mafiosos, como es esta.
*Michel Brown y Ricardo Polanco, de operativo.
La segunda de las cosas que me llaman la atención del argumento, aunque para mal, es que un personaje principal finja que muere calcinado y no se le haya hecho la correspondiente autopsia al cuerpo utilizado para ‘suplir’ al personaje. Es cierto que de haberla hecho se hubiera ido al traste buena parte de la historia, pero imagino que en un supuesto real, la autopsia sería lo primero que le harían al cuerpo para confirmar, básicamente, si se trataba de quien parecía ser.
Otra cosa que me llama la atención es que se nos venda que ‘El Centauro’ vive alejado de la ciudad, en una finca a la que se llega por caminos de tierra y en un par de planos de la casa del rancho se haya visto que cerca de ella hay una carretera, con sus coches circulando. Incluso en uno de esos planos parece verse un edificio al fondo. También se me ha hecho raro que en una cárcel mixta no haya guardianas, y todos los funcionarios sean hombres.
Pequeños detalles que podrían haberse cuidado un poco…

MÁS COSAS
Que Sony participe en la producción de la historia garantiza, entre otras cosas, una realización de cine, en sentido literal. Creo que en lo que a realización se refiere, hay capítulos de la historia que pueden ser comparados con cualquier filme de los Sony produce en Hollywood.
La excelente realización se extiende también a las escenas de riesgo y a los efectos especiales, con explosiones, accidentes y muertes que te dejan con la boca abierta de la impresionante calidad que tienen.
*Brown, Paleta y Zurita, en la presentación de la historia.
No solo argumentalmente se ve que esta no es una narconovela, sino más bien una telenovela policiaca. También en lo que a musicalización se refiere se observa eso. Para empezar, el tema de entrada es un instrumental con varios puntos de tensión que adelanta un poco lo que el espectador se va a encontrar en la historia. El resto de canciones, bien escogidas, que se escuchan en la historia tienen diversos ritmos (desde un rap hasta una balada, pasando por ritmos más ‘moviditos’), pero en ningún caso aparece un corrido, un rasgo esencial de cualquier narconovela.
A nivel de vestuario, no tengo nada que objetar.
Las localizaciones están muy bien elegidas, con ese matiz del que os hablaba hace unas líneas sobre la casa de ‘El Centauro’. Además, han optado por rodar casi toda la historia en exteriores y localizaciones, por lo que decorados hay pocos, aunque muy logrados (por ejemplo, la comisaría de policía). Otro acierto más a nivel de realización.
Termino criticando una cosa que ya he mencionado en relación a otras telenovelas, pero que no me cansaré de criticar… ¿Por qué se incluyen tacos y palabras mal sonantes en los diálogos, si luego se van a ‘silenciar’ en la emisión? No tiene sentido… La historia y los diálogos pierden calidad por culpa de ello. Si no se pueden emitir esas palabras, que no las incluyan en los diálogos, porque hacer lo que hacen con ellas es un sinsentido.

Para concluir, y a modo de resumen, una telenovela policiaca con un ritmo muy ágil y con un elenco pequeño pero muy bien elegido, que combina pesos pesados con caras nuevas.
Una historia en la que, además, se incluyen otros tipos de tramas (amorosas, con mafiosos…) que hacen que se disfrute aún más.
Sin duda alguna, recomendable para aquel que busque acción, romance e intriga, concentrados en solo 51 capítulos.

-PUNTUACIÓN FINAL: 8,75-