jueves, 31 de marzo de 2016

CÓMO HAN PASADO LOS AÑOS: Impostores

Año 1999. Canal 13 de Chile produce “Cerro alegre”, la primera telenovela para dos guionistas que con el tiempo se han cotizado más que bien, juntos o por separado: Sebastián Arrau y Coca Gómez.
La historia nos presenta a Raquel Thompson (María Izquierdo), una mujer fría y calculadora que dirige una empresa naviera. Tiene dos hijos: Juan Pablo (Juan Pablo Sáez), Jorge Andrés (Diego Muñoz) y Beatriz (Francisca Merino). En la fiesta de fin de año de su familia, esta última se besa con un enmascarado, Mauricio (Jorge Zabaleta), que se ha colado en la fiesta, porque sí.
El destino querrá que Mauricio y Beatriz vuelvan a encontrarse después de que Adriano Ferrer (Cristián Campos) lo contrate para infiltrarse en la familia Thompson y descubrir cuál de los dos hijos de Raquel es, en realidad, el hijo que él tuvo con Alexandra, la hermana fallecida de Raquel y con el que esta se quedó tras separarlos.
Año 2013. Telemundo compra los derechos de la historia, que en su día funcionó muy bien en Chile, y contrata a Sebastián Arrau para que reescriba los guiones, con una ‘infiltrada’ femenina. ¿El resultado? “La impostora”, una telenovela producida por Telemundo y Argos y protagonizada por Lisette Morelos, Sebastián Zurita y Christian Bach, como la malvada Raquel.
Voy hoy con la comparativa de un par de escenas de ambas telenovelas…

I) El primer encuentro
Es el punto de partida de la historia de amor principal de las dos telenovelas. En ambas se encuentra el mismo contexto: la fiesta de fin de año de la familia adinerada, a la que, en “Cerro alegre” Mauricio entra sin invitación y haciendo un poco de teatro, más o menos como Blanca en “La impostora”.

Otro punto en común es el diálogo sobre el beso del amor eterno: ese que se dan los protagonistas en el momento en el que se marcha un año y comienza otro.

Por lo demás, si les echáis un vistazo veréis que nada tienen que ver en cuanto a localizaciones, iluminación y hasta vestuario.

II) El descubrimiento de la verdad
“¡Eres un impostor! ¡Maldito!” le grita Raquel a Mauricio en “Cerro alegre” cuando descubre, a través de una vecina de Mauricio que trabaja de camarera en el evento, que este es un farsante, en una especie de fiesta de compromiso que ella había organizado para celebrar la futura boda de su hija Beatriz con Mauricio.

Más ‘teatral’ fue el descubrimiento de la verdad por la Raquel de “La impostora”. Conocía desde hacía días que Victoria no era Victoria, sino Blanca, pero lo ocultó hasta el día de la boda de esta con su hijo, y en complicidad con Mariana.

La policía llega al tiempo, interrumpe la boda y se la lleva detenida, acusada de falsedad documental, estafa y no sé cuántas historias más.

“La impostora” fue un ‘remake’ de “Cerro alegre”, pero un ‘remake’ un poco libre y apartado de la historia original. No solo lo digo por el giro de que no hubiera impostor, sino impostora, y de que la Raquel de Telemundo tuviera tres hijos en vez de dos hijos y una hija. Lo digo también por la forma de desarrollarse y de perfilar a los personajes.
En el caso del protagonista de “Cerro alegre”, Mauricio es un actor de teatro callejero, que aprovecha su maña como artista para ‘infiltrarse’ en la vida de los Thompson. De hecho, el teatro tiene un peso importante en la historia.
Blanca no. Blanca es una camarera a la que le gusta cantar y que tiene mucho morro. Y ya.
Sobre la protagonista, Beatriz, en la chilena, es mil veces más espabilada y despierta que Eduardo, por lo que he visto en algunas escenas preparando el ‘post’.
La versión de Telemundo ofreció a una Raquel sanguinaria y sin escrúpulos, capaz de aliarse con traficantes de armas, que acaba muriendo de una manera angustiosa pero merecida. La Raquel chilena, pese a tener muy mal carácter, no mata a nadie en la historia ni anda en negocios turbios. Y al final se queda sola, sin dinero, y con la sociedad cuchicheando y hablando mal de ella a sus espaldas.
Esto mismo se repite en relación a casi todos los personajes, excepto uno: Adriano. El Adriano de Cristián Campos y el de Manuel Landeta son casi iguales. Puede que sea al personaje que menos cambió Sebastián Arrau a la hora de reescribir los guiones hace tres años.
Por lo demás, quizás lo único verdaderamente en común que tuvieron “Cerro alegre” (100 capítulos) y “La impostora” (120 capítulos) fue el trasfondo: una naviera en una ciudad costera grande y conocida en todo el mundo. En “Cerro alegre” fue Valparaíso, en Chile. En “La impostora”, Acapulco, en México. 

miércoles, 30 de marzo de 2016

CRÍTICA: "A que no me dejas" (Televisa, 2015-2016)

Tenía que ver “A que no me dejas” por dos razones… La primera, porque iba a ser producida por Carlos Moreno Laguillo, del que he visto todo lo que ha hecho desde “En nombre del amor”. La segunda, porque se basaba en una historia de finales de los 80 cuyos guiones corrieron por cuenta del gran Eric Vonn, y que es imposible ver en internet: “Amor en silencio”.
Comencé a verla a finales de noviembre y la terminé a mediados de marzo. Voy con la correspondiente crítica de esta historia protagonizada por Camila Sodi, Osvaldo Benavides e Ignacio Casano.

[¡OJO!] Si estás viendo esta telenovela, o tienes pensado verla, quizás deberías esperar a terminarla antes de leer esta crítica, que puede contener 'spoilers'.  

SINOPSIS y PERSONAJES
“A que no me dejas” narra la historia de amor de Paulina (Camila Sodi) y Adrián (Osvaldo Benavides), una historia que se ve truncada por viejas rencillas y malos entendidos que sus respectivas familias han ido arrastrando desde el pasado.
*Logotipo de la primera etapa de la telenovela.
Paulina es hija de Gonzalo Murat (Arturo Peniche), un empresario hotelero que no acepta el noviazgo de su hija con Adrián, al no considerarlo digno de ella por no tener su misma posición social. Gonzalo es, además, el culpable de la muerte del padre de Adrián a ojos de Julieta (Alejandra Barros), la hermana de este, que vive obsesionada con él, sintiendo un odio tremendo hacia Paulina y los Murat.
Los múltiples desencuentros y malos entendidos ocasionados por sus rivales y enemigos harán que Adrián y Paulina se separen, sin que Adrián sepa que Paulina se encuentra embarazada. Dará a luz a una niña, Valentina, meses después, tras haberse casado con Camilo (Alfonso Dosal) un exnovio eterno enamorado suyo. Paulina, además, se hará cargo de Mauricio, un niño sordomudo que queda al amparo de los Murat y a quien adora.
El amor imposible de Adrián y Paulina se verá realizado años después, a través de la historia de amor de Mauricio (Ignacio Casano) y Valentina (Camila Sodi).

DATOS y TRAILER
141 capítulos. México (Televisa), 2015. Productor: Carlos Moreno Laguillo.

ACTUACIONES
Uno de los atractivos de “A que no me dejas” radica en su elenco, en el que se ha sabido apostar por caras nuevas, reforzadas con pesos pesados del género.
*Osvaldo Benavides y Camila Sodi, Adrián y Paulina.
Camila Sodi encabeza esta telenovela con dos personajes: Paulina, en la primera parte y Valentina, en la segunda. Es la primera vez que veo a Camila en una telenovela y espero que no sea la última, porque me ha gustado mucho. Pese a que al principio se la ve algo perdida, con el paso de los capítulos va soltándose y llevando a sus personajes con mucha naturalidad. Hay gente a la que ha gustado más como Paulina que como Valentina y viceversa. Yo no sabría con cuál de los dos personajes quedarme, porque Camila ha hecho un gran trabajo con los dos, tanto con la dulce Paulina como con la rebelde y moderna Valentina. Además, ha tenido mucha química con los tres galanes que le han tocado en esta historia y de los que hablaré a continuación…
El primero de esos galanes, con el que, de hecho, Paulina comienza la historia, es Adrián, interpretado por Osvaldo Benavides, en su primer papel protagónico. Ya conocía a Osvaldo y aunque hacía mucho que no lo veía en una telenovela, siempre defendí que tenía madera para galán. Y lo ha demostrado con creces. Nos ha regalado a un personaje tan tierno como la propia Paulina y, encima, ha tenido una química estupenda con Camila.
*Alfonso Dosal es Camilo.
El segundo de los galanes, también con el que Paulina pasa gran parte de su historia, es Camilo, interpretado por Alfonso Dosal. Con Alfonso me pasó lo mismo que con Osvaldo: lo conocía y también le había visto madera de galán. Aunque aquí haya sido un galán ‘de paso’ (quienes hayáis visto la telenovela, sabréis por qué lo digo), Alfonso ha hecho un personajazo. Ha brillado como Camilo, un joven simpático, alegre y enamorado hasta la médula de Paulina. Leía hace un tiempo en una página de internet a gente que estaba ‘confundida’, porque no sabían con quién dejar a Paulina, si con Adrián o con Camilo. Yo también lo estuve… Y reconozco haber sido ‘Camiliber’ o ‘Camilista’, como lo queráis llamar. La ternura que derrochaban Alfonso y Camila en sus escenas era, simplemente, bestial. 
*Camila Sodi e Ignacio Casano, Valentina y Mauricio.
El tercero de los galanes es, en cierta forma, el verdadero protagonista de la telenovela. Hablo de Mauricio, interpretado de niño por Diego y Adrián Escalona y, de joven, por Igancio Casano. Conocía a Ignacio de “Mentir para vivir”, donde tuvo un papel secundario, y reconozco que me sorprendió como Mauricio. El trabajo que ha tenido que hacer Ignacio, aprendiendo lenguaje de signos, buceando y doblando las escenas con su propia voz cuando su personaje habla con la lengua de signos, le hace merecedor de todos los premios que puedan darle. Ha bordado su personaje y estoy convencido de que después de este primer protagónico le vendrán más. Tiempo al tiempo. También ha demostrado tener una gran complicidad en pantalla con Camila, a la que él conoce como Valentina, en la segunda parte de la telenovela.
*Leticia Calderón y Arturo Peniche, Inés y Gonzalo.
Decía al principio que las caras jóvenes se veían arropadas por un nutrido elenco de pesos pesados del género. Entre ellos destacan tres: Arturo Peniche, Cecilia Gabriela y Leticia Calderón, Gonzalo, Raquel e Inés en la historia. De Arturo he hablado en muchas ocasiones y sabéis que me parece un gran actor, de esa generación de Zurita, Évora o Lisazo, que aquí, gracias Gonzalo, ha vuelto a brillar después de un par de telenovelas como secundario. Gonzalo es el personaje que más evoluciona en la historia y quizás el más humano, en el sentido de que se equivoca y comete muchos errores cuando es joven, de los que luego se arrepiente. Tiene una escena al final de la primera parte de la historia que pone los pelos de punta y salta las lágrimas de cualquier persona, hasta de la más insensible.
*Cecilia Gabriela es Raquel.
Lo mismo me pasó con Raquel, el personaje de Cecilia Gabriela, que yo creo que es el personaje que más sufre en la telenovela. Me hizo llorar muchas veces, en particular en la segunda etapa de la historia. Cecilia ha deslumbrado como Raquel, un personaje tan humano como Gonzalo, con el que el espectador empatiza de una forma tremenda. Ha tenido, además, una gran química con Alfredo Adame (Alfonso) y Alfonso Dosal (Camilo), su marido e hijo, respectivamente, en la historia, además de con Arturo Peniche y Leticia Calderón, sus ‘compadres’.
Precisamente, hablando de Leticia, esta es otro de esos pesos pesados. En esta telenovela interpreta a Inés, la mujer de Gonzalo, la antítesis de Isadora, su personaje en “Amor bravío”. Inés es una mujer dulce, buena, y hasta tonta, en algunos momentos de la historia. Es un personaje que Leticia lleva con esa maestría que solo ella tiene y que, como ocurre con Gonzalo o con Raquel, llega a calar hondo en el espectador, con una trama propia amorosa muy agradable, de la que os hablaré luego, con Juan Colucho (Gastón) otro actor que no conocía y que me ha sorprendido muy gratamente.
*Alejandra Barros es Julieta.
No todos los personajes son buenos y adorables… Aquí también hay malos malísimos. En concreto, tres, interpretados por Alejandra Barros, Laura Carmine y Salvador Zerboni. Alejandra Barros ha hecho un trabajo extraordinario como Julieta, la hermana posesiva de Adrián. Quien dice posesiva, dice trastornada. La energía que ha puesto en Julieta se nota en pantalla, porque Julieta está trastornada, pero no para. Julieta es mala, pero, pese a ello, hay veces que te da pena, porque tiene tras de sí un trauma de esos que dejan huella y que explica su forma de ser.
Laura Carmine también ha hecho un buen trabajo como Nuria, la hermana de Paulina. A ver, al principio está algo sobreactuada, pero conforme pasan los capítulos va cogiendo el ritmo al personaje, haciendo una villana de esas odiosas y odiables. Le ayuda a coger el ritmo la llegada a su vida de Salvador Zerboni, Leonel, un malo de esos que da gusto ver, irónico, satírico y al que solo le mueve el dinero y su ambición. Tengo que reconocer que Salvador ha hecho un trabajo realmente bueno, y que me ha gustado más como Leonel que como Horacio, su personaje en “Quiero amarte”
Tras este paréntesis para hablar de los malos, vuelvo con los buenos. Y lo hago con Moisés Arizmendi, que interpreta a Jaime, el marido de Julieta, un personaje que da mucha pena, porque, pese a que Julieta es como es, él está enamorado de ella y trata de hacerla cambiar, hasta que no puede más. Un hombre que sufre como pocos por culpa de Julieta y al que la suerte le cambia de la mano de Gisela, interpretada por Adanely Núñez, otro descubrimiento para mí. Tanto Moisés como Adanely han hecho personajes muy realistas, con química entre ellos, y llevados de una forma muy natural.
*Lisset es Mónica.
Más personajes sufridores son Mónica, interpretada por Lisset, y su madre, Elisa, interpretada por Maribé Lancioni, en su primer papel de peso en Televisa. Ambas me han gustado. Lisset ha vuelto a demostrar lo que ya sabía: que es una gran actriz, capaz de destacar con cualquier personaje, como lo ha hecho con Mónica, la madre sufrida y amante en la sombra. Maribé, por su parte, ha demostrado que puede hacer más que secretarias y asistentes, que era lo que venía haciendo hasta “A que no me dejas”.
Quien sí repite con un personaje muy parecido a Natalia (“Amor bravío”) o Adriana (“Cuando me enamoro”) es Florencia de Saracho, aquí Karen. Es una actriz con mucho potencial pero a la que no le dan una oportunidad como Dios manda. Me recuerda un poco a lo que le pasaba a Fernanda Castillo en Televisa antes de irse a Telemundo. En la primera parte de la historia aparece también Ernesto D’Alessio, al que hacía unos años que no veíamos en el género. En la presentación de la telenovela vendió a Darío (su personaje) como un personaje clave para la historia y no… Es un personaje de relleno o soporte, como se quiera ver, que podría haber hecho cualquier otro actor, o, incluso, no haberse incluido en la historia. No aporta nada o aporta muy poco.
*Luis F. Peña (Beto) y Gabriela Zamora (Chelo).
El elenco lo completa una primera actriz, Socorro Bonilla, que se ha metido en la piel de Micaela; Luis Fernando Peña, como su hijo Beto y Gabriela Zamora, como Chelo. Todos ellos forman el servicio doméstico de los Murat y tienen cierto peso en la historia, sin vis cómica alguna, que suele ser lo habitual en los sirvientes de las telenovelas. Conocía a los dos primeros… Socorro no me ha defraudado, es una gran señora de la actuación. Me ha sorprendido para bien Luis Fernando Peña, al que recordaba de “Mentir para vivir”, con un papel totalmente opuesto a Beto. Gabriela Zamora, a la que yo no conocía, ha sido otro descubrimiento.
Todo lo anterior, referido a la primera parte de la historia. En la segunda se suman otros dos pesos pesados: César Évora y Erika Buenfil. Évora es como Peniche, un actor de esos a los que da gusto ver, sea el papel que sea. Le ha tocado ser bueno, y ha hecho un buen personaje, pese a que argumentalmente no estuvo todo lo explotado que podría haber estado. Lo mismo podría predicar de Erika Buenfil. Hizo un buen trabajo, pero siento que su personaje podría haber dado más juego a nivel argumentativo.
*Jaime de Lara, Natalia Ortega y Adriano Zendejas.
En esa segunda parte abundan las caras jóvenes, con actores como Juan Pablo Gil, que ha hecho un buen trabajo como Alan, o Ela Velden, como Fernanda (otro descubrimiento). Brandon Peniche, al que yo no había visto en ninguna otra telenovela, no me ha gustado, ni disgustado. A ratos lo he visto algo sobreactuado y bastante alejado de lo que, a nivel actoral ofrece su padre. Bien para Adriano Zendejas (Tobías), Jaime de Lara (Fabrizio), Natalia Ortega (Adriana), Jade Fraser (Carolina) y Daniela Cordero (Almudena). Como anécdota, comentar que si hace unos meses criticaba un poco a Lenny de la Rosa tras “Yo no creo en los hombres”, debo decir que ha mejorado algo y lo he visto menos acartonado. Aunque aún queda trabajo por hacer, va por el buen camino… Lo mismo podría decir de Jorge Gallegos (Félix), con el que también trabajó en “Yo no creo en los hombres”.
Martha Julia, como la insoportable, pesada y cansina de Ileana, ha vuelto a dejar claro que es, como Lisset, una actriz que puede con cualquier personaje. Ojalá le den algo con más peso pronto, porque es una actriz que me gusta mucho, pero a la que no pasan de secundarios últimamente. La telenovela implica también la vuelta al género de Maya Mishalska. Lo siento, no me ha gustado. La he visto en un personaje de esos que ha hecho ya varias veces antes (mujer chiflada y/o desengañada y/o vengativa) y en cuyo perfil nunca me ha encajado.
Acabo cerrando el apartado con un aplauso para Estrella Marín, una actriz española que ha interpretado a Triana, tanto en la primera parte como en la segunda. Otra sorpresa. No la conocía y me encantó. Ojalá sea el inicio de su carrera en México.

TRAMAS
*Las dos parejas protagonistas de la telenovela.
La telenovela, como muchos sabréis, consta de dos partes (que no temporadas, como las llamaron en México). La primera de ellas comienza en 1997 (aunque no se diga explícitamente, lo sé a raíz de una partida de nacimiento que solicitan Adrián y Paulina de cara a su primer intento de boda) y nos presenta a unos jovencísimos Adrián y Paulina enamorados y decididos a comerse el mundo.
Esto es una telenovela y su relación tiene que comenzar a superar obstáculos a partir del minuto uno: Julieta, la hermana de Adrián, comienza a odiar a Paulina y a intentar alejarla de Adrián, pues cree que Gonzalo, el padre de Paulina, cometió un fraude que propició el suicidio de su padre.
Paralelamente, a la vida de Adrián y Paulina llega Mauricio, un niño pequeño, sordomudo, hijo de un primo de Gonzalo, que se ha quedado solo tras ver morir a su padre.
Tras una etapa de felicidad y lucha contra diversos obstáculos, Adrián y Paulina se separan y entonces comienzan sus propias vidas, separadas, además, por un océano. Del amor entre Paulina y Adrián nace Valentina, la protagonista, junto a Mauricio, de la segunda parte de la telenovela.
*Juan Colucho y Leticia Calderón, Gastón e Inés.
En lo que a ritmo narrativo se refiere, “A que no me dejas” va sobre ruedas y a buena velocidad, en particular la primera parte. La primera parte es un frenesí de sensaciones y sentimientos, con varios saltos temporales y una serie de tramas que solo buscan que los personajes, sean como sean, calen en el espectador.
La segunda parte es algo más relajada, aunque por momentos recupera ese ritmo frenético de la primera parte.
Las historias de amor abundan en las dos partes de la telenovela. Historias de amor bien contadas, que, como os comentaba antes, atrapan al espectador. De la primera parte yo me quedo con las historias de Paulina y Adrián y de Paulina y Camilo, además de las de Inés y Gastón y Jaime y Gisela. También tiene su punto la trama amorosa que une a Adrián con Triana. Sé que igual me repito, pero vuelvo a decirlo: todos ellos son personajes a los que te encantaría tener de amigos o incluso en tu familia.
Aunque no sea una historia de amor, sino de conveniencia y cierto odio mutuo, también disfruté mucho con la historia que une a Leonel y a Nuria.
*Arturo Peniche y Erika Buenfil, Gonzalo y Angélica.
De la segunda parte, destaco la historia de amor en silencio que une a Mauricio y a Valentina. Está bien contada, sí, pero el amor propiamente dicho tarda un poco en darse, quedando concentrado en los últimos capítulos de la telenovela. No me disgustó tampoco la relación entre Gonzalo y Angélica, ni la que acaba uniendo a Osvaldo y a Mónica, bastante bien dibujada pese a que puede pecar de algo forzada. Y digo lo de forzada, porque hasta pensé hasta casi el último momento que Angélica se quedaría con Osvaldo, que era a lo que todo apuntaba.
En esa segunda parte también hay historias de amor de tipo juvenil… Me gustó mucho, en particular, la trama que une a Adriana, Tobías y Fabrizio, un triángulo amoroso que al final se resuelve bastante bien. Quizás no me gustó tanto el cuarteto creado entre Alan, Fernanda, Alexis y Almudena. Creo que Alan y Fernanda hacían una pareja estupenda, con química, algo que no tuvieron las parejas que se crearon tras su ruptura, uniendo a Fernanda con Alexis y a Almudena con Alan.
*Alejandra Barros (Julieta) y Laura Carmine (Nuria).
Las historias amorosas se ven salpicadas por las maldades de Julieta, que, como muchos sabréis, tiene un papel trascendental al final de la primera etapa, y de Nuria, que se pasa tocando las narices a los protagonistas durante toda la historia. Creo que las guionistas acertaron a la hora de llevar, argumentalmente hablando, a ambos personajes. Julieta se pasa mucho tiempo ‘encerrada’, cierto. Pero el espectador sabe que sigue ahí y que sigue como siempre… Mientras que Julieta es mala porque sí y todos los personajes lo saben, la maldad de Nuria solo la conoce, plenamente, el espectador y los personajes van conociéndola conforme avanza la historia. Hay una escena preciosa en la segunda etapa, en la que Gonzalo descubre cómo es verdaderamente su hija, que pone los pelos de punta.
A manos de Julieta o de Nuria mueren varios personajes a lo largo de la telenovela. Es una telenovela con muchas muertes y muchas lágrimas, porque casi todas ellas son muertes injustas, de esas que, como espectador, te dan muchísima rabia y pena. Los personajes sufren, y hay un momento en la historia en el que parece que estamos ante una tragedia griega, muy bien construida, narrada y rodada.
Argumentalmente, como os decía, “A que no me dejas” es una telenovela con muy buen ritmo y sin muchas ‘pegas’, aunque alguna, hay… La primera, que es algo que yo he echado en falta, es que no se nos diga claramente al espectador qué le pasa a Julieta. En la telenovela han jugado con algo que estaría a medio camino entre una esquizofrenia de corte traumático y un síndrome de Edipo. Ha habido veces en las que ha parecido que Julieta padecía lo primero, y otras, en las que parecía que sufría lo segundo. Supongo que habrá sido para que el espectador pensase lo que quisiera…
*Camila Sodi, Valentina, y Natalia Ortega (Adriana).
La segunda de las ‘pegas’ es un fallo argumental más o menos leve… A Adriana nos la presentan a su llegada a México como Adriana Olmedo, algo imposible, teniendo en cuenta que su padre ni la conoció ni la llegó a reconocer, ni, por lo que parece, estaba casado con su madre conforme a la ley, sino solo a través de un ritual de corte tradicional sin valor legal alguno.
La tercera de las ‘pegas’ también va referida a Adriana y es algo más gorda… Adriana debería estar en la cárcel, por una sencilla razón: conducía un coche en España con 17 años, y tiene un accidente en el que muere su madre. En España la edad mínima para conducir un coche son 18 años y se ha de tener el correspondiente permiso. Conducir sin carnet está tipificado como delito. Ocasionar un accidente y que en él muera una persona, no os quiero ni contar el lío que pudo haberle supuesto si esa situación fuera real.
Al margen de estas tres cosillas, la telenovela concluye con un final en el que se resuelve todo a buen ritmo, y sin ningún secuestro (bueno, hay un intento). Los malos reciben su castigo y a los espectadores nos ponen el corazón en un puño, al dejarnos durante parte del final con la duda de si los protagonistas serán o no felices. Al hilo de los malos, comentar que me esperaba otros castigos. Una de las villanas acaba de una forma muy simple, para todo el daño que causa a lo largo de la historia, y otra tiene un final idéntico al de otra villana de otra telenovela de Carlos Moreno. Por favor, para la próxima, algo más de originalidad…

MÁS COSAS
‘Chapeau’ por las localizaciones. Creo que tras el abuso de ‘chromas’ de “Quiero amarte”, Carlos Moreno nos debía una telenovela con localizaciones de verdad y que ha cumplido con creces. Me ha encantado todo lo que se ha visto de Cancún, en particular las playas, las mansiones de los protagonistas y esos hotelazos de ensueño que se ven en la historia. Parece mentira, pero la ambientación al pie del mar le da un toque muy fresco y diferente a la telenovela.
*El elenco, al completo, de la primera parte.
Sobre los decorados, hay de todo… En general, bien, aunque cuesta creer que mansiones tan espectaculares tengan unas salas de estar ridículas y con las paredes de algo que parece bloques de hormigón. Lo mismo me pasa con los hoteles y las habitaciones tan cutres que a veces se muestran en la telenovela.
La realización es estupenda y han hecho cosas muy interesantes, tanto con drones y helicópteros para las escenas tomadas desde el aire como con cámaras submarinas para las escenas en las que los personajes bucean. Solo criticaré, del tema de realización, el falso sol que se usa en interiores, que tiene un tono verduzco que en pantalla queda bastante feo.
Del vestuario, no voy a objetar nada. Añadiré un detalle que no he sabido dónde meterlo, y referido al simbolismo. Me ha gustado mucho el papel que juegan en la historia las estrellas de mar y, en particular, un collar, como símbolos del amor eterno, con una leyenda propia muy bonita.
*Elenco, al completo, de la segunda parte.
Sobre la musicalización, bien. Tanto “A que no me dejas” como “Pero tú”, las dos canciones de Alejandro Sanz que abren las dos partes de la telenovela son magníficas y casan con la esencia de la historia. Del resto, me encanta “Así como si nada” de Samo y “Cuando estamos solos”, de Sr. Smith. La banda sonora se completa con canciones de Tommy Torres, Carlos Vives, Lupita D’Alessio y una del gallego Mario Monge, entre otros. No me gustó que se ‘reutilizaran’ canciones de la primera etapa y de los personajes de esa primera etapa para ambientar escenas de personajes de la segunda etapa. Creo que se podían haber buscado otras, como se hizo con el tema principal.
Termino comentando un detalle curioso que no sabía muy bien dónde meterlo… A lo largo de la historia salen varios personajes españoles, en Madrid, pero todos ellos con acento andaluz. Tanto personajes con importancia en la trama, como enfermeras, un notario… No entiendo que no apareciera ningún personaje con ese acento tan chulapo y ese castellano tan perfecto que tienen los madrileños, con lo bonito que es escucharlos hablar.

En resumen, una telenovela con buen ritmo, un elenco estupendo y personajes muy humanos y que despiertan una empatía tremenda en el espectador. A ello hay que sumar unas localizaciones espectaculares y una musicalización bastante buena.
Para mí, que aparte de esta solo vi “La vecina”, lo mejor de Televisa del 2015. 


-PUNTUACIÓN FINAL: 9,2-

lunes, 28 de marzo de 2016

HOY EMPIEZO A VER: "La querida del Centauro" (Telemundo, Teleset y Sony Pictures, 2015)

Tras acabar hace unos días “A que no me dejas”, y teniendo en cuenta que voy bastante bien con “Bajo el mismo cielo”, hoy comienzo a ver una nueva historia: “La querida del Centauro” (Telemundo, Teleset y Sony Pictures, 2015). Humberto Zurita, Ludwika Paleta y Michel Brown encabezan el elenco de esta historia, rodada en México.
Estos son algunos de los motivos que me llevan a verla:
-El elenco. Humberto Zurita es ya motivo suficiente para verla. Es uno de esos actores que brilla con cualquier personaje que le den. Ludwika Paleta siempre me ha gustado, aunque hace ya varios años que no veo nada de ella. Lo mismo me pasa con Michel Brown, al que hace ya muchísimo que no veo en una telenovela.
Junto a ellos, en el elenco aparecen nombres de la talla de Carmen Delgado, Andrea Martí, Alexandra de la Mora o Ignacio Guadalupe.
-El ambiente. “La querida del Centauro” es una narconovela, sí, pero arranca en un escenario que en pocas ocasiones se suele ver en este tipo de historias: una cárcel de alta seguridad mixta, en la que hombres y mujeres ‘conviven’ en sus respectivos módulos.
-La realización. En su día vi el primer capítulo y me gustó mucho la impecable y espléndida realización del mismo. Sin duda alguna, hay mucho dinero invertido detrás de esta producción, lo que de por sí es otro punto a favor y con el que se busca que el ‘consumidor’ del género se anime a verla.
-Corta… ¿Y con una sola temporada? “La querida del Centauro” terminó de emitirse en EEUU hace unos días y parece ser que con un final cerrado, lo que ‘a priori’ indica que no tendrá continuación alguna. Cuenta con 51 capítulos. Sea como sea, no deja de ser una historia corta, que además está por terminar en Estados Unidos, donde ya se anuncia lo nuevo de “El Señor de los Cielos”.
Pues nada… Como siempre, aprovecharé todo lo que pueda esta historia para las secciones habituales del blog y al terminarla, que será a finales de mayo, más o menos, colgaré la pertinente crítica. 
[ACTUALIZACIÓN POSTERIOR]. Puedes ver mi crítica de esta telenovela siguiendo este enlace: "La querida del Centauro" (Telemundo, Teleset y Sony, 2015)

domingo, 27 de marzo de 2016

LOS SONDEOS DE GAFEMO: ¿Cuál es el personaje de telenovela que más te ha marcado?

Después de que febrero llegase cargado de estrenos y no tuviera tiempo material para lanzar un nuevo sondeo, procedo a hacerlo de cara a este recién comenzado mes de marzo.
En esta ocasión el sondeo busca que os pongáis un poco nostálgicos y/o sentimentales, porque la pregunta que os lanzo es la siguiente:

¿Cuál es el personaje de telenovela que más te ha marcado?

Sí. Os pido que introduzcáis en la casilla el nombre del personaje de telenovela que más os haya impactado, emocionado, enfadado, hecho reír… El personaje que más emociones os haya despertado, sean buenas o malas. Agradecería que a la hora de dar respuesta se introdujese también el apellido del personaje en cuestión. No es necesario meter el título de la telenovela, pero si lo hacéis, tampoco pasa nada.
Publicaré los resultados de este sondeo en un ‘post’ que colgaré el 4 de abril y que incluirá un nuevo sondeo.

¡Ánimo, y a hacer memoria! 

jueves, 24 de marzo de 2016

TELENOVELAS ESPAÑOLAS: Telenovelas juveniles (II)

Os hablaba hace ya un mes de cómo en España habíamos sido, en cierto modo, precursores de las telenovelas juveniles, con “Al salir de clase” (Telecinco 1997-2002), una telenovela juvenil que arrasó.
Os comentaba también en aquella entrada que en los años posteriores muchas cadenas trataron, en vano, de reproducir el éxito de aquella serie con nuevas telenovelas juveniles que se ‘inspiraban’, en cierta forma, en dicha telenovela. En este ‘post’ pretendo recordar algunos de aquellos tropiezos en la búsqueda de una telenovela juvenil que tuviera el tirón de “Al salir de clase”

-“SMS (Sin Miedo a Soñar)”, La Sexta, 2006-2007.
El punto de partida, era sencillo: un grupo de adolescentes de clase pudiente se veía alterado con la llegada a sus vidas de un joven exdelincuente, fugado de un centro de menores. Este arranque debe ser condimentado con todo lo que no puede faltar en una telenovela juvenil: un instituto, tramas relativas a las drogas y una banda musical.
La telenovela se estrenó en los inicios de La Sexta y funcionó bien, para lo que era entonces el canal, llegando a 185 capítulos. Sirvió de cantera de numerosos rostros imprescindibles en el panorama televisivo actual: Amaya Salamanca, Yon González, María Castro, Mario Casas, María León, María Cotiello….

-“18”, Antena 3, 2008.
Nuevamente la música se hacía presente en este intento fallido de Antena 3 de revivir el género de la telenovela juvenil española. La protagonista de la telenovela era una joven, vocalista de un grupo de música, cuyo hermano murió asesinado en extrañas circunstancias que ella se encarga de investigar, acompañada de sus amigos.  
Tras un estreno mediocre en ‘prime time’, Antena 3 apostó por ella para abrir la franja de tarde, a las 16.00 h., donde duró menos de lo que canta un gallo, siendo removida a los fines de semana y emitiéndose solo 22 capítulos. Al igual que ocurrió con “SMS”, de la telenovela salió un grupo musical que llegó incluso a grabar un disco.

-“HKM”, Cuatro, 2008.
Muy poco antes de que Antena 3 estrenara “18”, Cuatro hacía lo propio con “HKM”, siglas de “Hablan, Kantan, Mienten”, una telenovela juvenil, con otra protagonista cantarina, y un instituto donde transcurren gran parte de las tramas.
La telenovela tuvo un público bastante fiel que hizo que Cuatro la mantuviera en su parrilla durante 85 capítulos, ordenando su conclusión con un final más o menos cerrado, pero sin despejar si renovaría o no (cuatro años después, está claro que no). El elenco lo encabezaban Sara Da Pin Up, de la que nada ha vuelto a saberse, Carlos Marmen, que anda por el otro lado del charco haciéndose un hueco en México, donde ha hecho “Emperatriz” y “Vivir a destiempo”, y Ana Rujas, que continúa abriéndose paso en España.

-“Yo quisiera”, Divinity, 2015.
Tuvo que ser Divinity, una cadena TDT, la que reapostara por el género de la telenovela juvenil española. Y parece ser que la apuesta le funcionó, más o menos, en lo que a audiencia se refiere, pues ha confirmado recientemente que “Yo quisiera” tendrá una segunda temporada.
Esta telenovela, de la que se rodaron 48 capítulos, está protagonizada por Lucía Gil y Christian Sánchez, y repite el patrón de música e instituto, con un añadido: la protagonista es una bloguera de moda, algo que lleva en secreto. Otro atractivo del elenco es la presencia de actores latinoamericanos, como Renata Notni, Martín Barba, o Bárbara Singer, lo que le da un ‘toque’ distinto a la historia, como os conté en su día.  

miércoles, 23 de marzo de 2016

¿QUÉ FUE DE...? Valentino Lanús

Han pasado ya cuatro años desde que Luis Alberto López, también conocido como Valentino Lanús, rodase su participación especial y brevísima en “Amor bravío” (Televisa, 2012). Una participación especial, de solo un capítulo y medio, que, quizás sin saberlo, se ha convertido en la última intervención en el género de este actor, que debutó en 1997 con “María Isabel” y que en su haber cuenta con una docena de telenovelas, con papeles protagonistas en la mayoría de ellas: “Amar otra vez” (Televisa, 2003); “Inocente de ti” (Televisa-Fonovideo, 2004); “Amar sin límites” (Televisa, 2006); “Las tontas no van al cielo” (Televisa, 2008) o “Llena de amor” (Televisa, 2010).
Pese a contar con una dilatada carrera en el género y con un futuro más que prometedor, Valentino Lanús ya dio muestras de querer apartarse de las telenovelas tras finalizar el rodaje de “Llena de amor”. Volvió, año y pico después, al género gracias a “Amor bravío”, con ese personaje, pequeño pero crucial, que interpreta al inicio de la telenovela. Y tras acabar con esa participación, dejó claro que necesitaba dar un giro radical a su vida, para lo que cogió las maletas y se fue a vivir a la selva de la Rivera Maya.
Durante estos cuatro años ha hecho alguna que otra incursión en teatro y ha grabado una pequeña serie, titulada “Maldita tentación” junto a Ana Layevska, rodada en México y que se emitirá en Estados Unidos por Mundo Fox, aunque la fecha de estreno es, a día de hoy, todo un misterio, pese a llevar ya casi un año rodada.
En el plano personal, Valentino Lanús ha sido padre de una niña que vino al mundo mediante un parto hipnótico en la selva de la Rivera Maya en la que vive y en la que conoció a su mujer, María.
Preguntado por la idea de volver al género que le dio tanta popularidad, el actor contesta con un “no me llegan propuestas, así que de momento, nada”. Tiempo tiene, en caso de llegarle algún proyecto que le agrade, pues a sus 40 años (cumplirá los 41 en mayo) está en una edad más que perfecta para volver al género como el galán que fue.  

lunes, 21 de marzo de 2016

PROYECTOS FALLIDOS: "Superespía lationamericana" (Telemundo, 2014)

Los que seguimos de cerca la actualidad del género nos enteramos del proyecto del que voy a hablaros hoy gracias a una tristísima noticia: el bestial asesinato de Mónica Spear, hace ya más de dos años. Y es que, no en vano, ella iba a ser la protagonista de un proyecto del que nada más volvió a saberse: “Superespía latinoamerciana”, una telenovela que Telemundo iba a producir de cara a 2014.
Las informaciones acerca de este proyecto son muy escasas, tanto que he estado investigando sobre ella en varios ratos libres, sin llegar a nada claro. Para empezar, desconozco si era una historia original o un ‘remake’. Tampoco os puedo decir mucho de su argumento, más allá de lo que se deduce de su título y de que se planteaba como una telenovela con misterio, y toques de humor, según leí en alguna web. Desconozco quién firmaba los guiones, pero tomando la cronología de las telenovelas de Telemundo y la lista de guionistas habituales, podría haber sido una idea del chileno Pablo Illanes. Podría, repito. Es solo una suposición.
Sobre el elenco, junto a Mónica, que interpretaría a Mayra, se encontraría Juan Pablo Raba, quien ya había trabajado con ella en “Flor salvaje”, un par de años antes. Junto a ellos repetía una de las cuatro P (quienes hayáis visto “Flor salvaje”, sabréis de qué hablo): Geraldine Zivic.
Estaba previsto, como apuntaron todos los diarios y revistas del mundo, que el rodaje comenzara en Estados Unidos unas semanas después de que varios delincuentes acabaran con la vida de Mónica y de su pareja o expareja (a día de hoy, sigo sin tenerlo claro, pero tampoco es que importe mucho).
El caso es que, tras la tragedia, nada más volvió a saberse de este proyecto con un título tan descriptivo y a la vez tan curioso. En mi búsqueda por la inmensidad del ciberespacio solo encontré una página web (realmente, un foro, de ahí que no os lo enlace) en el que se comentaba que Telemundo había pospuesto el desarrollo de la telenovela, dando prioridad a otras historias que tenían en manos sus creativos, como “La impostora” o “Los Miserables”. Las razones concretas las desconozco… Quién sabe si habría entre los directivos de la cadena algún supersticioso que pensase que la muerte de la protagonista era un presagio o algo así del futuro que le esperaba a la telenovela. O igual eran una telenovela y un personaje creados especialmente para Mónica Spear, que un año antes había protagonizado “Pasión prohibida” para la cadena, también rodada en Estados Unidos.
Dos años y pico después dudo mucho que desempolven la idea, y más después de los últimos rumbos que, en lo que a telenovelas se refiere, está tomando Telemundo. Me parece que se quedará como un ‘proyecto fallido’ más, del que se supo muy pero que muy poco.    

domingo, 20 de marzo de 2016

CAZANDO GAZAPOS: Uno de "A que no me dejas"

¿Qué es un ‘gazapo’? Aparte de un conejo pequeño, en España llamamos ‘gazapo’ a cualquier error, fallo o metedura de pata que se comete en una película, serie o, como es el caso, en una telenovela. Como ‘gazapos’ englobamos fallos de guión, de escena, de ambientación… Todo vale.
Aunque antes era una vez al mes, voy a intentar hacerlo, desde ahora, dos veces al mes, ya que tengo material en abundancia. Sabéis también que desde septiembre doy puntos. En concreto, cada ‘gazapo’ vale dos puntos, que es lo que se llevará todo aquel que lo vea. Si se acierta parcialmente, graduaré la ‘recompensa’ (daré un punto, medio…). Es importante para ello que participéis usando la misma cuenta de Google o el mismo seudónimo.
Los comentarios no aparecerán publicados hasta que yo resuelva el ‘gazapo’, momento en el que publicaré también la clasificación general de todos los ‘cazadores’. Tenéis 48 horas para resolver el ‘gazapo’.

Este décimo gazapo de la temporada me lo pasa Cris, vía Twitter, y es de “A que no me dejas”, producida por Televisa en 2015.

En la escena en cuestión, Angélica (Erika Buenfil), tras preguntar a sus compañeros de la agencia de publicidad sobre su tipo de sangre, escribe un mensaje de texto a Valentina (Camila Sodi) en el que le informa de que no ha conseguido encontrar a nadie con el tipo de sangre de Gonzalo (Arturo Peniche), novio de la primera y abuelo de la segunda, que está algo ‘delicado’ de salud y necesita con urgencia una transfusión.
Creo que con lo que os he dicho puede resolverse sin problemas el ‘gazapo’. Recomiendo, como siempre, ver el vídeo en pantalla completa.

*Dificultad: 6,5.

Y EL ‘GAZAPO’ ERA…

Un grafista parece haber sido el responsable de este ‘gazapo’… Si os fijáis, en el primero de los planos de Erika Buenfil, el ‘mensaje’ que aparece en pantalla y que se supone que está escribiendo figura a nombre de Angélica, el nombre de su personaje.
Hay un cambio de plano y el ‘mensaje’ se recoloca en la pantalla, con el nombre de Adriana. Cierto es que en la historia hay una Adriana, pero aquí no venía a cuento para nada, porque quien escribe el mensaje es Angélica.


Esta es el reparto de puntos de este ‘gazapo’:
-Chris: 2 puntos.
-Valentina EV: 2 puntos.
-Roshi: 2 puntos.
-Amaya: 2 puntos.
-Lucía Dasilva: 2 puntos.
-Tessa: 2 puntos.
-Ángeles GC: 2 puntos.
-De Historia en Historia: 2 puntos.
-Uriel Heron: 2 puntos.
-Daniel: 2 puntos.
-Zaragozano: 2 puntos.
-Jennifer Saez: 0 puntos.
-Lucía: 2 puntos.
-Aurora: 2 puntos.

Y así queda la clasificación global…

Por mi parte, esto es todo. Dar las gracias una vez más a Cris, por pasarme el ‘gazapo’.
El 10 de abril os cuelgo otro de “La vecina” que es muy interesante… Me quedan en ‘bodega’ otros dos de “La vecina” y uno de “A que no me dejas”. Tengo pendiente el montaje de uno de “Pasión y poder” que me pasaba hace unos días Yolanda SH. Por cierto, Yolanda, tengo que mirar uno que me comentabas de “Esperanza mía”.
Os lo digo siempre… Si queréis aportar cualquier ‘gazapo’ a este juego que tenemos aquí montado, basta con mandarme un correo o comentarlo en el propio blog.

Si veis que me he equivocado en alguna cosa, también, no dudéis en decírmelo, que a las horas a las que hago esto, no me extrañaría… 

jueves, 17 de marzo de 2016

UNA DE... Libros con tintes de telenovelas (I)

Es bastante habitual en el género que lo que comenzó siendo una telenovela acabe haciendo surgir una o varias novelas y viceversa, que lo que siempre fue una novela acabe convirtiéndose en telenovela.
De novelas relacionadas con las telenovelas va este ‘post’.

-"Ese brillo en tus ojos", Sergio Barrejón.
Pocos meses después de que Antena 3 estrenara “Amar es para siempre” (la continuación de “Amar en tiempos revueltos”) vio la luz esta novela, que transcurre en el Madrid de 1958, contándonos los problemas que amenazan con tambalear el matrimonio de Héctor (Javier Collado) y Asunción (Nadia de Santiago), dos personajes míticos de la telenovela.
En Amazon se vende por 16,63 € (libro) y 9,49 € (Kindle).
Esta fue la primera novela de “Amar es para siempre” pero antes, “Amar en tiempos revueltos” había sacado al mercado varios libros (no solo novelas):
-"Azucena de noche" (Adolfo Puerta Martín). Es la novela que en la segunda temporada de la telenovela escribía Marcos de la Cruz (Iago García). Cuenta la historia de una conocida y enigmática locutora de radio de la posguerra española.
-"Si tú me dices ven, lo dejo todo" (Adolfo Puerta Marín). Es la novela que surgió a raíz de la tercera temporada de la telenovela, con Alicia (Sara Casasnovas) como protagonista.
-"El día que me quieras" (Adolfo Puerta Martín). De la quinta temporada de la telenovela surgió esta novela, en la que se narra cómo Héctor (Javier Collado) se recompone tras el abandono de su esposa Teresa (Carlota Olcina), gracias a un trabajo detectivesco que le propone María, una enigmática mujer. Es una novela más policiaca que rosa.
-"Amapola" (Macu Tejera Osuna). Esta fue la novela oficial de la sexta temporada de “Amar en tiempos revueltos”, con una jovencísima Asunción (Nadia de Santiago) como protagonista.
-"La España de Pelayo, Manolita y Marcelino" (Josep Lluís Sirera). En la séptima temporada de la telenovela, la última en TVE, apareció esta novela histórica, en la cual se explica a Leonor, la nieta de Pelayo (José Antonio Sayagües) el panorama de la España de mediados de los 50 y cómo se ha llegado a él, tras la posguerra y la Guerra Civil.
-"La cocina de Manolita y Marcelino" (Varios autores). No recuerdo si fue en la quinta o en la sexta temporada cuando salió a la venta este libro, un recetario de platos caseros y tradicionales, con diversos comentarios de Manu Baqueiro (Marcelino) e Itziar Miranda (Manolita).  
-"El libro de Amar en tiempos revueltos" (Varios autores). Como colofón a la telenovela, desde TVE se editó este libro en el que se repasan diversas anécdotas, tramas y cosas de detrás de cámaras. Un libro pensado esencialmente para los fans de la telenovela, que terminó su etapa en TVE con casi 3 millones de espectadores.

-"El deseo ajeno" Erick Hernández Mora.
Que “El cuerpo del deseo” tuvo un éxito tremendo en medio mundo es algo que no discute nadie. Quizás pensando en estirar un poco ese éxito se concibió esta novela, obra de Erick Hernández Mora, un joven guionista que recientemente había acabado sus estudios en una escuela de escritores que en aquel entonces tenía Telemundo en Miami.
La novela, ordenada y promocionada por Telemundo (de hecho, en la portada se destaca más el nombre de la cadena que el del escritor), narra qué ocurre con Salvador Cerinza después de que regrese a Las Cruces a vivir con Cantalicia y su hijo, que es como acaba la telenovela.
Para quien le interese saberlo, y lo comento porque más allá de Amazon, es difícil conseguirla, en la novela Salvador compra un rancho próximo a su casa, sin saber que de vecina tendrá a una joven que, en realidad, falleció unos días antes y su cuerpo ha sido poseído por el espíritu de Rebeca, que busca así vengarse de Salvador por haberle destrozado el corazón. Vamos, toda una venganza paranormal.

-"La Reina del Sur", Arturo Pérez-Reverte.
Tras haber visto cómo su novela se convertía en una exitosa narconovela gracias a la coproducción realizada por Telemundo, RTI y Antena 3, Arturo Pérez-Reverte y Alfaguara, la editorial de la novela hasta entonces, decidieron lanzar una nueva edición de la misma cambiando portada y contraportada, en pro de Kate del Castillo, quien personificó a Teresa Mendoza en la ficción.
No vi “La Reina del Sur”, por falta de tiempo, y tampoco me entró la más mínima gana de ponerme a leer a Pérez-Reverte. Sé que hay mucha gente que lo vive, y que tiene miles de millones de fans. A mí personalmente es un escritor que, de lo que he leído de él, no me ha gustado nada. Ni su estilo, ni sus historias… Nada.
Volviendo a la novela, ojo a la portada, con ese detalle de Kate posando en una cárcel, en segundo plano… ¿Predilección?

-“Doña Bárbara”, Rómulo Gallegos.
Parecido a lo que se hizo en 2011 con “La Reina del Sur” fue lo que Telemundo y RTI Colombia llevaron a cabo un par de años con “Doña Bárbara”, la novela de Rómulo Gallegos.
Si bien de la novela se hizo una adaptación muy libre (los que hayáis visto la telenovela y no hayáis leído el libro, leedlo y veréis), Telemundo compró los derechos de la obra de Gallegos para hacer una nueva edición de la misma, con Edith González y Christian Meier en portada. Recuerdo que en su día la revista “Telenovela” sorteó algún ejemplar, y, aunque intenté hacerme con él, no hubo suerte. En internet es casi imposible encontrar el libro, del que tras mucha búsqueda, conseguí la portada, que ya publiqué hace tiempo en otro ‘post’. No está disponible ni en Amazon, ni en ninguna de las grandes plataformas de libros ‘on line’.

-"Sin tetas no hay paraíso", Gustavo Bolívar.
Catalina nació de una novela. Una novela tan realista como cruda obra del colombiano Gustavo Bolívar, y adaptada en Colombia (dos veces, una por Caracol y otra por Telemundo en colaboración con RTI) y en España (Telecinco). Una novela que vio la luz en el año 2008 y cuyas versiones televisivas se mantuvieron bastante fieles al texto original, gracias a que el propio Bolívar colaboró en dichas adaptaciones.
Hace un par de años yo leí la novela, tras descargármela en PDF. He estado buscando la página de la que me la descargué, pero no la he encontrado. Buscaré en los archivos de mi ‘e-book’ y si todavía lo tengo, os lo colgaré en algún sitio para que los interesados en leerla, si los hubiera, podáis hacerlo.

Espero que os haya gustado esta entrada, un poco diferente. En abril, una segunda tanda de libros con tintes de telenovela.