miércoles, 26 de marzo de 2014

¿QUÉ FUE DE... Rossana Fernández-Maldonado?

Peruana de nacimiento, se curtió e hizo famosa en varias telenovelas de la época dorada de las producciones de aquel país, aquellas que se vendían por todo el mundo y que tenían una calidad tremenda en comparación con lo que se veía en otras productoras. Claro, eran telenovelas de América Televisión, de la época en la que América Televisión funcionaba antes de caer en el largo, eterno letargo en que ha caído, sin producción de telenovelas, verdaderas telenovelas, desde hace tiempo.
Rossana Fernández-Maldonado se hizo famosa gracias a sus papeles en “Leonela”, “Luz María”, “Isabella, mujer enamorada” y “Pobre diabla”, telenovelas que dieron la vuelta al planeta y que en España gustaron muchísimo, como ya les conté en una ocasión.
Tras ello esta mujer, que siempre me ha parecido guapísima, se tomó un pequeño descanso que duró hasta 2004, año en el que fichó por Telemundo, donde obtuvo un personaje antagónico en “La mujer en el espejo” (que también funcionó muy bien) y participó en numerosos capítulos de “Decisiones” (una serie producida por Telemundo en colaboración con otros países, entre ellos Colombia y Puerto Rico).
Volvió a Perú en 2007 para protagonizar la telenovela “Un amor indomable”, una telenovela de ATV.
En 2008 regresó a Telemundo para otro papel de mala en la telenovela “La traición”, protagonizada por Danna García y Mario Cimarro. Esta ha sido, hasta el momento, su última telenovela, hace ya seis años.
¿Qué ha sido de Rossana en este tiempo? En lo que respecta a su trabajo, se ha enfocado más en el cine y el teatro, aunque también se la ha visto por la televisión, en un reality show y en una serie cómica que protagonizó en 2011. Presentó (o presenta) un programa de actualidad.
De su vida privada, comentar que fue madre en 2010.
Espero que la volvamos a ver pronto en el género, de buena o de mala (a mí siempre me ha gustado más de mala), aunque tenga que ser fuera de Perú, ya que en ese país la producción de telenovelas no está muy allá que digamos. 

No hay comentarios: